14 marzo, 2026

Marcelino, presbítero, y San Pedro, exorcista, fueron mártires acerca de los cuales el Papa San Dámaso cuenta que, durante la persecución bajo el emperador Diocleciano, fueron condenados a muerte y conducidos al lugar de suplicio, y fueron además obligados a cavar su propia tumba y después degollados y enterrados ocultamente, para que no quedase rastro suyo, en el año 304.

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Mariel

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