Madrid, España – En un acto de profunda vulnerabilidad y fe inquebrantable, la Madre Olga María del Redentor, miembro de la congregación Carmelita Samaritana del Corazón de Jesús y reconocida evangelizadora a través de plataformas digitales, ha ofrecido un testimonio desgarrador y esperanzador en la última entrega de “Rebeldes Podcast”. Este espacio, conducido por los sacerdotes Ignacio Amorós y Pablo López, se ha consolidado como un foro para aquellos que buscan vivir su espiritualidad en un contexto de desafíos contemporáneos, ofreciendo reflexiones que invitan a ir “a contracorriente”.
El episodio centraliza la vivencia más dolorosa en la vida de la religiosa: el suicidio de su hermano, Iván. Con una sinceridad que traspasa la pantalla y el audio, la Madre Olga aborda no solo el inmenso dolor que esta pérdida dejó en su vida, sino también el complejo entramado de la enfermedad mental, el estigma social y la búsqueda de consuelo en la fe. Su relato es un faro para quienes transitan por experiencias similares, demostrando que incluso en la oscuridad más profunda, la esperanza puede emerger.
Iván, según el relato de su hermana, padecía desde hacía tiempo una depresión endógena, una condición que lo sumía en ciclos de desesperanza difíciles de superar. A lo largo de los años, había enfrentado múltiples episodios de recaídas y varios intentos previos de quitarse la vida. Aunque experimentaba períodos de aparente mejoría, la Madre Olga describe cómo las fases de deterioro se volvían progresivamente más severas y resistentes a cualquier tratamiento o apoyo, configurando un panorama familiar de angustia constante y preocupación.
La narración de la religiosa se detiene en los días previos al desenlace fatal. Apenas cuarenta y ocho horas antes de su muerte, la Madre Olga conversó con Iván. En aquella interacción, marcada por el llanto inconsolable de su hermano, él le expresó con una mezcla de desesperación y resignación: “No voy a salir de esto, se me pasa de todo por la cabeza”. Estas palabras resonaron como un presagio ominoso. Poco después de esta desgarradora confesación, Iván tomó la trágica decisión de lanzarse desde el cuarto piso de la vivienda familiar, un suceso que conmocionó profundamente a todos sus seres queridos.
El impacto emocional para la Madre Olga fue indescriptible. “Al principio, me dolía hasta respirar… era un dolor tan profundo que parecía consumir todo mi ser”, rememora con voz entrecortada, evidenciando que la herida, aunque atenuada por el tiempo y la fe, permanece latente. Tras recibir la devastadora noticia, su primer instinto fue refugiarse en la capilla. Allí, en medio de un torbellino de lágrimas y sufrimiento, una pregunta se repetía incesantemente en su interior, evocando las palabras de Marta en el Evangelio ante la muerte de Lázaro: “Si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto”. Era un grito surgido no de la rabia, sino de la más pura aflicción, una interpelación a la presencia divina en su momento de mayor desamparo.
Fue en ese instante de profunda tribulación cuando la Madre Olga experimentó lo que describe como una revelación consoladora. Sintió en su corazón una respuesta clara y reconfortante: “¿Y quién te ha dicho que yo no estaba ahí?”. Esta vivencia interior, asegura la religiosa, marcó un antes y un después en su proceso de duelo. Desde ese momento, ha vivido con la certeza de que la presencia de Dios no solo no estuvo ausente en el sufrimiento de su hermano, sino que lo acompañó en sus últimos momentos. Esta convicción la llevó a creer firmemente que Iván “está con el Señor”, otorgándole una paz que trasciende la comprensión humana.
El testimonio de la Madre Olga no solo se centra en la experiencia personal del duelo, sino que también aborda una problemática de crucial relevancia social: el estigma que aún rodea al suicidio y a la enfermedad mental. Con firmeza, la religiosa subraya que la depresión “es una enfermedad muy tremenda, que también mata a las personas”, desmitificando la percepción errónea de que es una simple falta de voluntad o una debilidad de carácter. Su mensaje busca visibilizar la gravedad de estas patologías y fomentar una mayor empatía y comprensión social.
A través de su valiente relato, la Madre Olga pretende iluminar el camino de aquellos que atraviesan pérdidas similares, ofreciendo una perspectiva de esperanza incluso en los contextos más dolorosos. Su conclusión es un pilar de su mensaje evangelizador: “No tienes más de una esperanza que tiene nombre: Jesucristo”. Para ella, la fe fue el único camino capaz de mitigar una herida que define como un verdadero desgarro, un consuelo que ninguna otra fuente terrenal pudo proveer.
La entrevista con la Madre Olga del Redentor se inscribe en la filosofía de “Rebeldes Podcast”, que continúa apostando por historias reales y testimonios impactantes que interpelen al oyente. El programa busca abrir espacios de reflexión profunda sobre el sufrimiento humano, la importancia de la salud mental y la búsqueda del sentido de la vida en un mundo cada vez más complejo.
El episodio completo, que ha generado una notable resonancia entre la audiencia, se encuentra disponible para su escucha y visualización en el canal de YouTube de “Se Buscan Rebeldes”, así como en las principales plataformas de audio como Spotify, Apple Podcast e Ivoox, permitiendo a un amplio público acceder a esta poderosa narrativa de fe, duelo y resiliencia.






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