La comunidad de Valparaíso, en un gesto conmovedor de solidaridad interregional, ha culminado exitosamente una campaña de recaudación de fondos destinada a apoyar a las miles de familias afectadas por los devastadores incendios forestales que azotaron las regiones de Biobío y Ñuble. La iniciativa, impulsada por la Diócesis de Valparaíso, logró congregar una suma que supera los 41 millones de pesos chilenos, demostrando un compromiso excepcional con quienes enfrentan las secuelas de la catástrofe natural.
Durante el reciente verano, Chile fue escenario de una de las peores series de incendios forestales de su historia reciente, particularmente en las zonas centro-sur del país. Las regiones de Biobío y Ñuble sufrieron el impacto más severo, con miles de hectáreas consumidas por el fuego, la destrucción de viviendas, infraestructuras y fuentes de sustento, dejando a numerosas comunidades en una situación de extrema vulnerabilidad. La emergencia generó una ola de apoyo nacional e internacional, movilizando a diversas organizaciones y a la ciudadanía en general en un esfuerzo conjunto por la reconstrucción y la asistencia humanitaria.
Ante este panorama desolador, la Diócesis de Valparaíso respondió de inmediato, lanzando el 21 de enero la campaña “Solidaridad en la emergencia: devolvamos la mano. Ayudemos a nuestros hermanos de las regiones Biobío y Ñuble”. El objetivo era claro: canalizar la generosidad de los fieles y de la comunidad en general para ofrecer una ayuda concreta a las víctimas de los siniestros. La campaña hizo un llamado explícito a destinar íntegramente las colectas de las Misas del domingo 25 de enero a esta noble causa, buscando maximizar el impacto de la colaboración.
La respuesta de las parroquias, capillas y diversas comunidades de la Diócesis de Valparaíso fue abrumadora. Fieles y ciudadanos se unieron en un espíritu de compasión, contribuyendo con sus aportes económicos en un momento de gran necesidad nacional. Este esfuerzo colectivo subraya la arraigada tradición de solidaridad del pueblo chileno y el papel activo que las instituciones religiosas desempeñan en la respuesta a las emergencias sociales y humanitarias.
Según la confirmación del Padre Marcelino Toro Jara, vicario ecónomo y administrador de bienes de la Diócesis de Valparaíso, el monto total recaudado asciende a la significativa cifra de $41.921.100 pesos chilenos. Esta cantidad, que equivale a más de 45.000 dólares estadounidenses, fue transferida a las zonas afectadas en dos fases distintas, asegurando una distribución organizada y eficiente de los recursos.
La primera entrega, consistente en $32.913.650 pesos chilenos, se realizó el 30 de enero y fue anunciada en su momento por Mons. Jorge Vega, Obispo de Valparaíso, marcando un hito inicial en el compromiso de la diócesis. Posteriormente, una segunda transferencia por un valor de $9.007.450 pesos chilenos fue efectuada recientemente, consolidando los aportes rezagados de algunas comunidades que continuaron su labor solidaria, elevando así la suma total de la campaña.
La gestión de estos fondos, de vital importancia para la recuperación, será canalizada a través de las Cáritas locales en las regiones de Biobío y Ñuble. Cáritas, reconocida por su vasta experiencia en la gestión de ayuda humanitaria y su cercanía con las comunidades más vulnerables, garantizará que la asistencia llegue directamente a quienes más la necesitan. Este mecanismo asegura una distribución transparente y efectiva, vital en contextos de emergencia.
Los recursos recaudados tienen un propósito multifacético. No solo buscan brindar asistencia directa a las familias que perdieron sus hogares y pertenencias, sino también contribuir a la reactivación del comercio local, un pilar fundamental para la recuperación económica y social de las zonas afectadas. La estrategia apunta a un apoyo integral que va más allá de la ayuda inmediata, fomentando la reconstrucción del tejido social y económico a largo plazo.
El Padre Toro Jara expresó su profundo agradecimiento a todas las comunidades de Valparaíso por su pronta y generosa respuesta al llamado a la colaboración. Sus palabras resaltan la capacidad de unión y empatía que se manifiesta en momentos de adversidad, fortaleciendo los lazos de fraternidad entre diferentes regiones del país. Esta campaña es un testimonio de cómo la fe y la acción social pueden converger para generar un impacto positivo y duradero en la vida de miles de personas.
La Diócesis de Valparaíso, al liderar esta exitosa campaña de ayuda, reafirma su compromiso con los principios de caridad y solidaridad, demostrando que, incluso frente a la magnitud de una tragedia, la unión y la generosidad comunitaria son pilares fundamentales para la esperanza y la reconstrucción en Chile. La recuperación de Biobío y Ñuble es un camino largo, pero gestos como estos iluminan el sendero hacia la resiliencia.





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