La Santa Sede ha dado un paso decisivo en la causa de canonización del Venerable Siervo de Dios, Arzobispo Fulton J. Sheen, al informar oficialmente a la Diócesis de Peoria, Illinois, que el proceso de beatificación puede proceder. Este anuncio, hecho público por el Obispo Louis Tylka de Peoria, marca un hito significativo en el camino hacia la santidad de una de las figuras más influyentes de la Iglesia Católica en el siglo XX, especialmente en los Estados Unidos.
El siguiente paso en este proceso es la celebración de la beatificación, en la cual Fulton Sheen será solemnemente declarado beato. Este reconocimiento postula la vida de Sheen como un modelo de virtudes cristianas y un intercesor ante Dios, abriendo las puertas a la devoción pública en la Iglesia.
El Obispo Tylka expresó su profunda admiración por el Arzobispo Sheen, destacando su compromiso inquebrantable con el servicio eclesial, arraigado en una devoción profunda a la Virgen María y a la Eucaristía. “El Arzobispo Fulton Sheen fue una de las voces más destacadas de la evangelización en la Iglesia y en el mundo durante el siglo XX”, afirmó Monseñor Tylka. En sus palabras, la capacidad de Sheen para comunicar el Evangelio y conectar genuinamente con las personas atrajo a innumerables almas a un encuentro transformador con Jesús.
Además, Monseñor Tylka subrayó la visión inclusiva de Sheen, especialmente en sus últimos años de trabajo misional. El arzobispo recordó a los fieles que la Iglesia es para todos y que, como miembros, están llamados a servir a los más necesitados y a aquellos que anhelan escuchar y experimentar el mensaje cristiano, sin importar su ubicación en el mundo. El obispo de Peoria concluyó agradeciendo la colaboración y las oraciones de la Santa Sede, sus hermanos obispos, el clero y los laicos, anticipando que la beatificación será una “bendición especial para la Iglesia en Estados Unidos”, donde Sheen fue un poderoso evangelizador a través de la radio, la televisión y sus apariciones personales.
Actualmente, la Diócesis de Peoria está coordinando con el Dicasterio para las Causas de los Santos del Vaticano para definir los detalles y la fecha de la inminente beatificación.
**¿Quién fue el Arzobispo Fulton J. Sheen? Una Vida de Servicio y Evangelización**
Peter John Sheen nació en El Paso, Illinois, Estados Unidos, el 8 de mayo de 1895. Adoptó el nombre “Fulton” en honor al apellido de soltera de su madre. Su vocación sacerdotal lo llevó a ser ordenado para la Diócesis de Peoria el 20 de septiembre de 1919. Su brillantez intelectual y su carisma le abrieron camino en la jerarquía eclesiástica, siendo consagrado obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Nueva York el 11 de junio de 1951, cargo que ocupó hasta 1966. Posteriormente, fue nombrado Obispo de Rochester, Nueva York, sirviendo hasta su jubilación en 1969 a la edad de 74 años.
Monseñor Tylka ha descrito a Sheen como un “pionero”, una distinción bien merecida gracias a su innovador programa de televisión “Life Is Worth Living” (La Vida es Digna de Vivirse). Este espacio, galardonado con un Emmy, se emitió entre 1952 y 1957, abordando temas de moralidad y fe católica con una claridad y profundidad que resonaron con millones de espectadores. Sheen demostró ser un visionario en el uso de los medios de comunicación masivos para la evangelización, “adelantándose muchísimo a su tiempo en esa realidad que hoy damos por sentada”, como señaló Monseñor Tylka. El Arzobispo Fulton J. Sheen falleció por una enfermedad cardíaca el 9 de diciembre de 1979, coincidiendo con la festividad de San Juan Diego.
**El Desafiante Camino hacia la Beatificación de Fulton Sheen**
Aunque la autorización para su beatificación ha llegado, el proceso que condujo a este momento crucial estuvo marcado por numerosos desafíos y prolongados retrasos.
La causa de canonización del carismático telepredicador se abrió en 2002 bajo la dirección de la Diócesis de Peoria, momento en el que fue declarado “Siervo de Dios”. Su vida de virtudes heroicas fue reconocida en junio de 2012, cuando el Papa Benedicto XVI lo declaró “Venerable”.
Un avance significativo se produjo el 6 de marzo de 2014, cuando una junta de expertos médicos, que asesoraba a la entonces Congregación para las Causas de los Santos, aprobó por unanimidad un presunto milagro atribuido a la intercesión de Sheen. Este milagro involucró a un bebé, James Fulton, que nació muerto pero se recuperó milagrosamente después de que sus padres oraran fervientemente a través de la intercesión de Sheen. La comisión teológica de siete miembros también aprobó unánimemente la conclusión del equipo médico el 17 de junio de 2014.
Sin embargo, el proceso se estancó en septiembre de 2014 debido a una disputa sobre la propiedad de sus restos. La Santa Sede había expresado su deseo de que los restos del Venerable Sheen fueran trasladados a Peoria para una inspección oficial y la obtención de reliquias de primera clase. Pero la Arquidiócesis de Nueva York denegó la solicitud del entonces Obispo de Peoria, Daniel R. Jenky, lo que llevó a la suspensión de la causa.
Tras años de litigio, un tribunal de apelaciones de Nueva York dictaminó por unanimidad en marzo de 2019 que los restos mortales de Monseñor Sheen podían trasladarse a la Catedral de Santa María en Peoria. Finalmente, en junio de ese año, su cuerpo fue trasladado, un evento que allanó el camino para que la causa de santidad del arzobispo continuara.
El Papa Francisco aprobó el milagro atribuido a la intercesión del Arzobispo Sheen el 5 de julio de 2019. La beatificación se programó inicialmente para el 21 de diciembre de 2019. No obstante, sufrió otro retraso. Se informó que el Obispo de Rochester, Monseñor Salvatore Matano, solicitó esta postergación ante la preocupación de que el nombre de Sheen pudiera aparecer en el informe final de una investigación en curso sobre abusos sexuales por parte del clero en Nueva York.
La situación fue aclarada posteriormente, y se informó que el retraso no estaba vinculado a ninguna acusación de 2007 sobre Sheen presenciando o encubriendo un acto de abuso sexual. La Diócesis de Peoria emitió un comunicado categórico afirmando que se había demostrado “definitivamente que [Sheen] fue un modelo ejemplar de conducta cristiana y un modelo de liderazgo en la Iglesia. En ningún momento se ha cuestionado su vida virtuosa”. La diócesis indicó que la beatificación se posponía para permitir un examen más exhaustivo de la vida del Arzobispo Sheen, aunque calificó el retraso de “desafortunado” dada la persistencia de milagros reportados por su intercesión.
A pesar de las dilaciones y los obstáculos, los devotos y promotores de la causa nunca cesaron en su empeño. La constante defensa por parte de la Diócesis de Peoria, encabezada por el Obispo Tylka, mantuvo viva la esperanza y la oración, culminando en la reciente y esperada aprobación de la Santa Sede. La inminente beatificación del Arzobispo Fulton J. Sheen representa no solo el reconocimiento de una vida de profunda fe y servicio, sino también la perseverancia de una comunidad que ha creído firmemente en su santidad.




