CIUDAD DEL VATICANO – En un movimiento estratégico que busca optimizar la eficiencia y consolidar la gestión eclesiástica, el Papa León XIV ha decretado la supresión del Pontificio Comité para la Jornada Mundial de los Niños. Esta decisión, formalizada a través de un quirógrafo papal emitido el reciente 13 de febrero, reafirma el compromiso de la Iglesia Católica con la infancia, al tiempo que integra sus competencias directamente en el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. La medida subraya una clara intención de fomentar mayores sinergias y asegurar una organización más efectiva de esta trascendente iniciativa global.
El Pontificio Comité, instituido por el Papa Francisco en noviembre de 2024, fue concebido para coordinar la celebración de la Jornada Mundial de los Niños. Sin embargo, con el objetivo de una administración más ágil, todas sus responsabilidades han sido transferidas al Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, una entidad con la que ya compartía una integración operativa desde agosto de 2025. Este traspaso refleja un enfoque en la centralización de la pastoral familiar y de la infancia bajo un único órgano dicasterial, buscando una aplicación más coherente y un alcance amplificado.
La disposición papal establece de manera explícita la anulación de todos los actos y reglamentos adoptados previamente por el Comité suprimido. A partir de ahora, dichos documentos carecen de efecto jurídico, tanto en el ordenamiento canónico como en el civil, marcando un punto de inflexión en la estructura organizativa de la Jornada. En consecuencia directa de esta reestructuración vaticana, el presidente, el vicepresidente y todos los demás miembros del Comité han cesado de inmediato en sus funciones. Esta medida expeditiva garantiza una transición fluida hacia el nuevo modelo de gestión.
La responsabilidad de concluir los asuntos pendientes y presentar un balance final de liquidación del Comité ha recaído sobre el Cardenal Kevin Joseph Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. Esta designación subraya la importancia de una supervisión rigurosa en el cierre administrativo y financiero del organismo, asegurando transparencia y orden en la fase de transición. La experiencia del Cardenal Farrell en la Curia Romana será clave para la consolidación de las competencias del Dicasterio en esta nueva etapa.
**Orígenes de una Iniciativa Global para la Infancia**
La Jornada Mundial de los Niños fue una iniciativa visionaria del Papa Francisco, quien la instauró el 8 de diciembre de 2023. En aquel momento, el predecesor de León XIV anunció con entusiasmo que la primera edición de este evento sin precedentes tendría lugar a nivel mundial los días 25 y 26 de mayo de 2024. El objetivo fundamental era crear un espacio global de encuentro, oración y celebración dedicado exclusivamente a los más pequeños, reconociendo su papel vital en el presente y futuro de la Iglesia y la sociedad.
Posteriormente, con la intención de dotar a la iniciativa de una estructura organizativa robusta, el Papa Francisco instituyó el Pontificio Comité para la Jornada Mundial de los Niños. Para liderar este organismo, designó al P. Enzo Fortunato como su presidente. El P. Fortunato, una figura prominente en la comunicación eclesiástica, también desempeñaba roles importantes como director de comunicación de la Basílica de San Pedro y jefe de la Oficina de Prensa de la Basílica de San Francisco de Asís, aportando una valiosa experiencia en gestión de eventos y difusión de mensajes.
**El Dicasterio: Un Nuevo Hogar para la Pastoral Infantil**
El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida es una de las principales congregaciones de la Curia Romana, dedicada a promover la vida y misión de los fieles laicos, así como la pastoral familiar y la protección de la vida en todas sus etapas. Su integración del programa de la Jornada Mundial de los Niños es un paso lógico, ya que permite que la atención a la infancia se enmarque dentro de una pastoral más amplia y holística, que abarca a la familia como núcleo fundamental de la sociedad y la Iglesia. Esta estructura permitirá una mayor coordinación con otras iniciativas relacionadas con jóvenes y familias, optimizando los recursos y el alcance pastoral. La misión del Dicasterio se alinea perfectamente con la visión de la Jornada, que busca fortalecer la fe y el sentido de comunidad entre los niños y sus seres queridos.
**Mirando Hacia el Futuro: La Próxima Jornada en 2026**
A pesar de estos cambios administrativos, la esencia y la celebración de la Jornada Mundial de los Niños permanecen intactas. De hecho, la próxima edición ya tiene fecha y se perfila como un evento de gran envergadura: se llevará a cabo del 25 al 27 de septiembre de 2026. Se espera que esta cita congregue a miles de niños y sus familias de todas partes del mundo, convirtiéndose una vez más en un vibrante momento de encuentro intergeneracional, oración conjunta y festividad que realce el valor de la infancia en el corazón de la Iglesia.
La decisión del Papa León XIV, lejos de disminuir la importancia de la Jornada Mundial de los Niños, busca fortalecer su impacto y asegurar su sostenibilidad a largo plazo a través de una gestión más unificada y eficiente. Esta reforma es un testimonio de la continua adaptación de la Iglesia a los desafíos contemporáneos, priorizando siempre el cuidado pastoral y la evangelización de las nuevas generaciones. El Vaticano reitera así su inquebrantable compromiso con los niños, considerándolos pilares fundamentales para el futuro de la fe y la humanidad.





