Un proyecto cinematográfico de gran envergadura está tomando forma para llevar a la pantalla la extraordinaria vida de San Toribio de Mogrovejo, una figura eclesiástica fundamental en la historia de América Latina. Lo que hace este esfuerzo aún más notable es su origen: una visión compartida por el propio Papa Emérito Benedicto XVI en 2012, quien expresó su preocupación por el relativo desconocimiento de este santo en su propia tierra, Perú. La iniciativa, que está siendo impulsada por el Padre Manuel Tamayo y producida por Goya Producciones, busca no solo documentar, sino dramatizar la impresionante trayectoria de quien fuera el segundo arzobispo de Lima.
El Padre Tamayo, sacerdote de la Diócesis de Chiclayo, reveló que la semilla para esta producción fue plantada por Benedicto XVI durante un encuentro con el entonces Arzobispo de Lima. “A ver qué haces con Santo Toribio, porque no se conoce la vida de Santo Toribio en el Perú”, fue la sugerencia papal, según relató el presbítero. Esta preocupación radicaba en que, si bien otros santos peruanos como Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres gozan de amplia veneración, la figura de San Toribio de Mogrovejo, a pesar de su inmensa contribución, permanece en un relativo segundo plano para muchos.
Benedicto XVI no solo señaló la falta de reconocimiento, sino que también destacó la trascendencia de Toribio, comparándolo con el célebre reformador eclesiástico San Carlos Borromeo de América. Su papel fue crucial al implementar las directrices del Concilio de Trento en todo el continente latinoamericano, un hito que redefinió la estructura y práctica de la Iglesia en la región. Además, San Toribio ostenta el título de Patrono de todos los obispos de América Latina, una designación que subraya su legado pastoral y reformista.
La película, lejos de ser un mero documental, se concibe como una “película de aventura con actores”, un enfoque que busca capturar el dinamismo y los desafíos inherentes a la vida del santo. El Padre Tamayo enfatizó que la vida de San Toribio “da para eso”, sugiriendo una narrativa rica en dramatismo y exploración. El objetivo principal es ofrecer al público una representación vívida y cautivadora de su entrega y su incansable labor evangelizadora.
Nacido en España en 1538, Toribio de Mogrovejo era un jurista brillante y respetado en la Real Audiencia de Granada. Su carrera prometedora en el ámbito legal fue abruptamente transformada cuando fue propuesto para asumir el arzobispado de Lima en 1580, una jurisdicción eclesiástica que, en el siglo XVI, abarcaba vastas extensiones de Sudamérica. Este llamado implicó no solo un profundo cambio personal y vocacional, sino también la renuncia a su vida anterior para embarcarse en una misión que definiría su legado.
Una vez en el Nuevo Mundo, San Toribio de Mogrovejo demostró una dedicación pastoral inquebrantable. Recorrió a pie miles de kilómetros a través de la costa, sierra y selva peruanas, enfrentándose a la geografía desafiante y a la diversidad cultural. Su labor no se limitó a la administración eclesiástica; fue un evangelizador activo y un defensor de los pueblos indígenas. Entre sus logros más significativos se cuenta la traducción del catecismo a las lenguas quechua y aymara, una iniciativa pionera que facilitó la instrucción religiosa a las comunidades nativas en sus propios idiomas.
Además, San Toribio fomentó activamente las vocaciones sacerdotales entre los indígenas, llenó los seminarios y organizó numerosas misiones, llegando hasta los caseríos más remotos para bautizar, confirmar y predicar. Su “labor pastoral es impresionante”, como subraya el Padre Tamayo, dejando una huella indeleble en la formación de la Iglesia sudamericana.
Actualmente, el proyecto se encuentra en la crucial etapa de financiación. “Necesitamos bastantes euros y dólares para poder empezar”, señaló el Padre Tamayo, destacando la magnitud de los recursos necesarios para una producción de esta escala. Para ello, se han llevado a cabo diversas actividades de recaudación de fondos en distintas ciudades: Trujillo y Chiclayo en Perú; Madrid y Pamplona en España; y Houston en Estados Unidos, reflejando el alcance global del interés y el apoyo a esta iniciativa.
La realización de esta película cobra un significado adicional en el contexto de la celebración de los 300 años de la canonización de San Toribio de Mogrovejo, que tendrá lugar en 2026 y será conmemorada con un año jubilar en su honor. Esta producción cinematográfica se perfila como un homenaje oportuno y una herramienta poderosa para difundir la vida y obra de este gigante de la fe, cuyo legado sigue inspirando a la Iglesia y a la sociedad. Aquellos interesados en apoyar este trascendental proyecto pueden contactar a través del WhatsApp +51 997489638.




