13 marzo, 2026

La reciente absolución de Matthew Grech en Malta ha puesto nuevamente en el centro de la atención pública el controvertido debate sobre las leyes que prohíben las llamadas “terapias de conversión”. Organizaciones de derechos humanos, como Alliance Defending Freedom International (ADFI), alertan que estas normativas, aunque buscan proteger a colectivos vulnerables, podrían inadvertidamente abrir la puerta a la censura de la libertad de expresión y la autonomía personal.

Matthew Grech, conocido por su participación en la edición maltesa de un popular programa de talentos, se encontró en el centro de un proceso judicial tras compartir públicamente su experiencia de conversión al cristianismo y su decisión de abandonar un estilo de vida homosexual. En Malta, donde las “terapias de conversión” son ilegales desde 2016, su testimonio fue objeto de una denuncia. Sin embargo, el pasado 4 de marzo, las autoridades judiciales lo absolvieron, concluyendo que sus declaraciones constituían una manifestación de fe y no una infracción de la ley. Este veredicto subraya la complejidad de definir y aplicar estas prohibiciones sin menoscabar otras libertades fundamentales.

**El Desafío de la Definición: ¿Qué son las “Terapias de Conversión”?**

Guillermo A. Morales Sancho, asesor jurídico para Europa de ADFI, enfatiza la necesidad de una distinción precisa al abordar este término. Según Morales Sancho, a menudo se confunden prácticas coercitivas o abusivas, como los electrochoques, con el asesoramiento psicológico consensual o la guía espiritual. “Los activistas suelen mezclar prácticas coercitivas […] con la terapia bajo el concepto global de ‘terapia de conversión’ para censurar el asesoramiento psicológico,” afirma.

Desde la perspectiva de ADFI, las conversaciones consensuadas sobre los propios sentimientos, la búsqueda voluntaria de ayuda para atracciones no deseadas hacia personas del mismo sexo, o el acompañamiento espiritual, no deberían ser objeto de prohibición en una sociedad que valore la libertad. No obstante, advierten que la imprecisión de las leyes puede llevar a la criminalización de este tipo de apoyo.

**España: Un Escenario de Conflictos y Controversias Legales**

El panorama en España refleja la tensión que genera esta discusión. Morales Sancho señala que el Ministerio de Igualdad ha iniciado investigaciones contra varias diócesis por ofrecer programas de acompañamiento espiritual. Paralelamente, el Congreso español evalúa un proyecto de ley que busca penalizar la terapia consensual, una iniciativa que ha recibido un respaldo mayoritario en su votación inicial.

Un caso paradigmático es el de Monseñor José Ignacio Munilla, Obispo de Orihuela-Alicante, quien fue objeto de una investigación penal por la Fiscalía General del Estado tras criticar la ley española de prohibición de las terapias de conversión, interpretándola como una forma de censura a la consejería. La investigación fue finalmente archivada, reconociendo que sus declaraciones estaban protegidas por la libertad de expresión, lo que evidencia la delgada línea entre la protección legal y la posible restricción de derechos.

**Más Allá de la Terapia: Una Estrategia Ideológica Amplia**

ADFI sostiene que las leyes de censura del asesoramiento son solo una faceta de una estrategia más amplia ligada a la denominada “ideología de género”. Esta estrategia, según la organización, abarca normativas como las leyes de autoidentificación, sanciones por el uso “incorrecto de pronombres” (misgendering), leyes de discurso de odio, e intervenciones médicas “irreversiblemente dañinas y experimentales” en menores y adultos vulnerables.

Las consecuencias de estas políticas, argumenta Morales Sancho, trascienden la **libertad religiosa** y la **libertad de expresión**. Afectan también la **salud infantil**, la privacidad de las mujeres en espacios de un solo sexo, la seguridad y la equidad en el deporte. Se critica, además, que la “transición social” es en sí misma una intervención psicológica con profundas implicaciones, que puede ser el inicio de un camino hacia modificaciones corporales permanentes en niños y adolescentes sanos. La ADFI defiende que las leyes sobre **terapias de conversión** no deben impedir a los padres buscar ayuda profesional (psicólogos, psiquiatras) que ofrezcan terapia alternativa a las intervenciones médicas experimentales.

Otro punto de preocupación es la “Educación Sexual Integral” (ESI), que, según la ADFI, a menudo promueve la sexualización temprana de los niños antes de la pubertad, en lugar de proporcionar una instrucción sobre la sexualidad humana adecuada a su edad, que los prepare para enfrentar desafíos como la exposición a la pornografía.

**Señales de Resistencia y Cambios Globales**

A pesar de la expansión de estas políticas en algunos países, Morales Sancho observa “señales significativas de rechazo”. Destaca el surgimiento de grupos de apoyo de padres en todo el mundo occidental, incluyendo España y América Latina, quienes se oponen a los efectos de la **ideología de género** en los **derechos parentales** y el bienestar de sus hijos.

Un cambio notable es el giro en el Reino Unido, ejemplificado por el cierre de la Clínica de Género Tavistock en 2024, que era parte del sistema nacional de salud británico. Este suceso, junto con el análisis independiente de Cass (Cass Review) y la prohibición de los bloqueadores de la pubertad para menores que experimentan **disforia de género**, marcan un cambio de dirección en la política de salud hacia los menores. Sin embargo, en otras partes de Europa continental, como España, Alemania y Austria, se observa “una ceguera voluntaria y un desprecio por la evidencia”, según el jurista.

**Cómo Defender las Libertades Fundamentales**

Frente a estos desafíos, ADFI combate esta agenda mediante “litigio estratégico, incidencia política y, por supuesto, oración”. La organización ha intervenido en numerosos casos de discriminación religiosa en tribunales estatales de Estados Unidos, como Nueva York y Vermont.

Para los católicos, sacerdotes y educadores, Morales Sancho transmite un mensaje de fortaleza: “no deben temer. La verdad cristiana y el amor de Dios no pueden ser silenciados”. Aconseja educarse, buscar orientación y, fundamentalmente, conocer los **derechos humanos** y **libertades fundamentales**: libertad religiosa, libertad de expresión, libertad de conciencia y autonomía, entendiendo que estas están sujetas a los límites del orden público. La defensa de estas libertades se configura como una prioridad crucial en el actual panorama social y legal.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos