**Cañete, Perú** – La defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural congregó a miles de personas en Cañete el pasado 21 de marzo, en una de las movilizaciones ciudadanas más significativas del año en el sur de Lima. Con una participación que superó las 5,000 personas, la “Marcha por la Vida 2026” se erigió como un firme pronunciamiento en favor de la dignidad humana y los valores familiares, sumándose a iniciativas similares desarrolladas simultáneamente en la capital peruana.
La ciudad de Cañete, ubicada a unos 150 kilómetros al sur de Lima, fue el epicentro de esta multitudinaria congregación. La marcha se realizó en el marco de la celebración del Día del Niño por Nacer, una fecha de particular relevancia en Perú que se conmemora cada 25 de marzo, coincidiendo con la solemnidad de la Anunciación del Señor en el calendario de la Iglesia Católica. Este contexto dotó a la jornada de un profundo significado espiritual y social para los participantes.
Organizada por la Prelatura de Yauyos, la movilización fue encabezada por su obispo, Monseñor Ricardo García, quien lideró la procesión junto a una diversa representación de la comunidad. Familias enteras, grupos de jóvenes, diversas instituciones educativas y sociales, así como representantes de parroquias y autoridades locales, se dieron cita para manifestar su compromiso. Entre las figuras presentes destacaron el alcalde provincial de Cañete, José Tomás Alcántara, y la subprefecta provincial, Maribel Villar, quienes acompañaron a los ciudadanos en su recorrido.
La jornada se inició a las 9 de la mañana desde la emblemática Iglesia de las Carmelitas. Desde allí, los miles de asistentes, portando pancartas y entonando cánticos alusivos a la defensa de la vida, marcharon pacíficamente a través de las calles de San Vicente de Cañete hasta llegar a la Plaza de Armas, el corazón cívico de la provincia. La Prelatura de Yauyos, organizadora del evento, destacó que la actividad se desarrolló en un ambiente de “paz, festivo y profundamente comprometido con la promoción del respeto por la dignidad humana desde su concepción”, subrayando el carácter constructivo y positivo de la convocatoria.
El Padre Alejandro Zelada, presidente del comité organizador de la Marcha por la Vida Cañete 2026, enfatizó el mensaje central de la movilización. “Esta marcha es un claro ‘sí’ a la vida en todas sus etapas, desde el primer instante de la concepción hasta el momento de la muerte natural. Todos los que han participado comparten esa profunda convicción de querer y proteger la vida”, afirmó el sacerdote. Asimismo, el Padre Zelada amplió la visión de la marcha, vinculándola a aspiraciones más amplias para la provincia: “Anhelamos un Cañete pacífico, libre de violencia y de flagelos como el sicariato y la extorsión. Estamos profundamente agradecidos por la masiva participación de todos”.
Por su parte, Monseñor Ricardo García, visiblemente conmovido por la respuesta de la comunidad, expresó su gratitud y satisfacción. “Estoy muy contento porque hemos tenido una respuesta muy significativa de la gente. A pesar del intenso sol y el calor, calculamos que cerca de 6,000 personas estuvieron presentes”, declaró el prelado. Monseñor García destacó la trascendencia de estos eventos: “Esto cala en el corazón y en la memoria de las personas, forjando un profundo cariño por la vida. Amar la vida, respetarla, nos brinda seguridad en la familia y en la sociedad. El respeto a la vida es fundamental para el respeto a la ley”.
**Movilización paralela en Lima refuerza el mensaje provida**
El mismo sábado 21 de marzo, la capital peruana también fue escenario de una significativa acción en favor de la vida. En el distrito de Miraflores, la Red Jóvenes Provida Perú, bajo la dirección de Sofía Luque, organizó una “Caminata por la Vida”. Esta iniciativa en Lima complementó el espíritu de la marcha de Cañete, reafirmando el compromiso de diversos sectores de la sociedad civil peruana con la causa provida.
Durante la caminata en Miraflores, los participantes rezaron el Rosario y expresaron su determinación de defender la vida “desde la concepción”. Sofía Luque, directora de la organización, subrayó la identidad del país: “Perú es un país católico, un país que defiende la vida, que defiende a la familia”. Luque también se refirió a las discusiones actuales sobre el aborto en el país, haciendo una distinción crítica sobre el denominado “aborto terapéutico”. En sus declaraciones, argumentó que este término es un “mal llamado” pues la terapia busca “arreglar, sanar o mejorar, no matar”. Aunque indicó que su aplicación “no es muy extendida” en Perú, Luque criticó la existencia de un protocolo, señalando que “no es necesario” y que su enfoque es erróneo, a pesar de lo cual “existe hasta ahora y se puede aplicar”.
**El aborto en la legislación peruana: Un debate constante**
La discusión sobre la protección de la vida y la interrupción del embarazo es un tema recurrente en el ámbito político y social peruano. Según el Código Penal del Perú, el aborto es considerado un delito. Sin embargo, existe una despenalización cuando la práctica se realiza para salvar la vida de la madre o evitar un grave daño a su salud. En este contexto, se ha establecido un protocolo para su aplicación, el cual ha sido objeto de debate, con algunos sectores impulsando su ampliación para incorporar prácticamente cualquier causal.
La historia legislativa reciente de Perú refleja la complejidad de este tema. En 2014 y nuevamente en 2022, se presentaron proyectos de ley relacionados con el aborto que generaron intensas discusiones en la Comisión de Justicia del Congreso. Ambos proyectos, sin embargo, fueron desestimados y archivados, el último de ellos recibiendo un único voto a favor. Estas votaciones demuestran la polarización existente y la dificultad de lograr consensos en torno a la legislación sobre el derecho a la vida en el país andino.
Las movilizaciones en Cañete y Lima, que reunieron a miles de ciudadanos, subrayan la vitalidad del movimiento provida en Perú y la persistencia del debate sobre la protección de la vida en todas sus etapas, manteniendo este tema en el centro de la agenda pública y social del país.




