28 marzo, 2026

Los Ángeles, California – El pasado 26 de marzo marcó un hito significativo para la Iglesia Católica en Estados Unidos, con la celebración de las bodas de plata episcopales de Monseñor José H. Gomez, Arzobispo de Los Ángeles. La solemne Eucaristía, oficiada en la emblemática Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles, congregó a fieles, clérigos y personalidades eclesiásticas para conmemorar 25 años de dedicado servicio pastoral. La ocasión fue realzada por un mensaje de felicitación enviado por el propio Papa Francisco, reconociendo la valiosa trayectoria y el compromiso apostólico del prelado.

El Sumo Pontífice, a través de una misiva leída durante la celebración, extendió sus más sinceras felicitaciones a Monseñor Gomez, elogiando su incansable ministerio episcopal. El mensaje papal destacó la labor diligentemente ejercida por el arzobispo en diversas comunidades eclesiales a lo largo de su carrera, incluyendo su paso por las diócesis de Denver y San Antonio, antes de asumir su actual liderazgo en la vasta Arquidiócesis de Los Ángeles. Asimismo, se hizo mención de su importante contribución a nivel nacional como expresidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) entre 2019 y 2022. La carta del Papa Francisco subrayó la evidente preocupación de Monseñor Gomez por el bienestar de su rebaño, calificando su trabajo como ejemplar y su ministerio como una guía íntegra para el Pueblo de Dios, marcado por la caridad y una respuesta equitativa a las necesidades de todos sus hermanos y hermanas. El Santo Padre concluyó su mensaje con una bendición apostólica para el arzobispo y toda la comunidad de Los Ángeles, reafirmando el aprecio de la Santa Sede por su liderazgo.

Monseñor José H. Gomez preside la jurisdicción eclesiástica más grande de Estados Unidos, una responsabilidad que comparte con el apoyo de seis obispos auxiliares. Su figura se ha consolidado como un referente fundamental dentro de la Iglesia estadounidense, particularmente en la defensa de principios esenciales como la vida y la familia. Además, su origen mexicano le ha conferido una perspectiva única y una profunda empatía que lo han posicionado como un líder clave en la asistencia y el acompañamiento de las comunidades inmigrantes en el país. Su compromiso con esta causa se ha manifestado en numerosos foros y diálogos, incluyendo encuentros en el Vaticano donde la situación migratoria ha sido un tema central, reflejo de su constante preocupación por los más vulnerables. El día posterior a la misa conmemorativa, Monseñor Gomez expresó su gratitud en sus redes sociales, compartiendo la alegría por haber recibido la carta del Santo Padre y un “ramo espiritual” de afecto y oraciones de los fieles de su arquidiócesis, un sentimiento que calificó como una bendición especial.

Durante su homilía, Monseñor Gomez ofreció una profunda reflexión personal sobre el significado de su ministerio y su vocación cristiana. Evocando las palabras de San Agustín, el arzobispo enfatizó su doble identidad: “Para ustedes soy obispo, con ustedes soy cristiano”. Esta frase encapsula el sentir del prelado, quien manifestó el privilegio de servir a los fieles en su peregrinaje espiritual y su viaje hacia la trascendencia. Subrayó la importancia de caminar juntos en la fe, reconociendo que la devoción de su comunidad es una fuente de inspiración diaria para él.

El líder arquidiocesano también recordó la misión intrínseca de todo cristiano de anunciar a Cristo vivo. En el contexto de su aniversario, compartió sus pensamientos sobre la Santísima Virgen María y San José, figuras centrales en su vida y fe. Rememoró cómo sus padres fomentaron una profunda devoción hacia ellos desde su infancia, una cercanía que ha buscado cultivar a lo largo de su vida. Mencionó que su parroquia de niño, Nuestra Señora de Lourdes, lo hizo sentir siempre la presencia y el amor de la Virgen, mientras que su propio nombre, José, le ha permitido sentir una conexión especial con el custodio de Jesús.

Al reflexionar sobre María y José, Monseñor Gomez destacó la profunda humildad que ambos encarnaron. Observó cómo sus vidas estuvieron enteramente dedicadas a servir a Dios y a la Iglesia, viviendo bajo el precepto de la oración que Jesús enseñó: “Hágase tu voluntad”. El arzobispo concluyó su homilía expresando su deseo y oración para que él mismo y todos los fieles puedan emular esta entrega y obediencia a la voluntad divina.

Monseñor José Horacio Gomez Velasco nació en Monterrey, México, el 26 de diciembre de 1951. Su camino sacerdotal comenzó el 15 de agosto de 1978, cuando fue ordenado en el Santuario de Torreciudad, España, dentro de la Prelatura del Opus Dei. Continuó su formación académica obteniendo un Doctorado en Teología en la Universidad de Navarra, España, en 1980. Durante los años 1987 a 2000, ejerció su ministerio sacerdotal en las parroquias de Nuestra Señora de Gracia, en la Arquidiócesis de San Antonio, y San Bartolomé, en lo que entonces era la Diócesis de Galveston-Houston.

El 26 de marzo de 2001, Monseñor Gomez recibió la consagración episcopal tras ser nombrado Obispo Auxiliar de Denver, donde desempeñó roles clave como rector de la catedral, moderador de la curia y párroco de la parroquia Madre de Dios. En diciembre de 2004, su trayectoria lo llevó a ser nombrado Arzobispo de San Antonio. Finalmente, en abril de 2010, fue designado Arzobispo Coadjutor de Los Ángeles, asumiendo plenamente el liderazgo de esta vasta arquidiócesis en marzo de 2011, donde continúa su influyente labor pastoral hasta el día de hoy. Su celebración de las bodas de plata episcopales no solo honra un cuarto de siglo de dedicación, sino que también reafirma su compromiso inquebrantable con la fe y el servicio a la comunidad.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos