31 marzo, 2026

Al menos once personas perdieron la vida y varias resultaron heridas en un brutal asalto perpetrado por presuntos hombres armados en la comunidad de Gari Ya Waye, situada en el estado de Plateau, Nigeria. El incidente, que conmocionó a la región, ocurrió en la noche del pasado 29 de marzo, coincidiendo con la víspera del Domingo de Ramos, un día de gran significado para la comunidad cristiana, alrededor de las 7:50 p.m. hora local. Este ataque se suma a la persistente ola de inseguridad que azota la zona, atendida por la Arquidiócesis de Jos.

Según los testimonios de varios residentes, los atacantes irrumpieron en la localidad sin previo aviso, abriendo fuego indiscriminadamente contra civiles desarmados antes de emprender la huida. La llegada de las fuerzas de seguridad, incluyendo efectivos del Ejército nigeriano, se produjo aproximadamente a las 8:45 p.m., casi una hora después del inicio del asalto, con el objetivo de restablecer el orden y contener la situación. La rápida respuesta de las autoridades locales y militares fue crucial para evitar una escalada mayor, aunque no logró impedir la trágica pérdida de vidas.

La magnitud total de las víctimas en otras áreas cercanas afectadas por la incursión aún permanece incierta. La confusión y el pánico durante el ataque dificultaron la contabilización precisa, ya que muchos heridos fueron evacuados por sus propios medios o por familiares, y varios cuerpos fueron trasladados a morgues cercanas antes de que se pudiera establecer un registro completo. Esta situación ha generado una gran preocupación y ansiedad entre la población.

En una medida inmediata para controlar la situación y evitar nuevos incidentes, el gobierno del estado de Plateau impuso un toque de queda de 48 horas en toda la zona de Jos Norte. La restricción de movimiento entró en vigor desde la medianoche del 29 de marzo y se extendió hasta el 1 de abril, limitando drásticamente la actividad civil y el desplazamiento de personas, con la excepción de las fuerzas de seguridad.

Monseñor Matthew Ishaya Audu, arzobispo de Jos, se pronunció el 30 de marzo en una entrevista con ACI África —la agencia de EWTN News en el continente—, donde enfatizó la necesidad de basarse en información verificada frente a la proliferación de reportes contradictorios. “Considero que los detalles no son claros. Si voy a hacer una declaración, debo hacerlo con convicción y ofrecer una posición precisa”, afirmó el prelado, destacando la importancia de la cautela en momentos de crisis.

El arzobispo advirtió específicamente contra la difusión de cifras no confirmadas, especialmente aquellas que circulan rápidamente por las redes sociales, las cuales pueden generar pánico y agravar las tensiones. “Es cierto que ayer… hombres desarmados, según se dice, atacaron un lugar, y los reportes hablan de unas once personas asesinadas, pero no conocemos los detalles exactos”, explicó, subrayando la dificultad de verificar la información en el terreno. De hecho, el propio toque de queda ha limitado su capacidad para obtener datos fidedignos. “Desde la mañana no he podido siquiera salir. No puedo pedir a mi Comisión de Justicia, Desarrollo y Paz que me informe mejor”, lamentó.

Monseñor Audu expresó su profunda preocupación por el impacto de la desinformación en un contexto ya volátil, advirtiendo que los reportes inexactos pueden exacerbar los conflictos. “A veces, con las redes sociales, la gente escribe cualquier cosa”, señaló. Asimismo, alertó que, si bien el toque de queda busca restablecer el orden, podría, paradójicamente, generar nuevas vulnerabilidades si no se gestiona de manera adecuada. “Hay fuertes restricciones… ni siquiera se permite la circulación de personas, salvo quizás la policía. Como resultado, si no se maneja bien, otros podrían aprovechar… y entonces habrá más asesinatos y más inocentes morirán”, advirtió, instando a las agencias de seguridad a mantener la vigilancia y garantizar la protección de los ciudadanos durante las restricciones.

La coincidencia del ataque con el inicio de la Semana Santa ha incrementado la ansiedad entre los residentes, especialmente en la comunidad cristiana. No obstante, Monseñor Audu prefirió no atribuir la violencia a motivos religiosos de forma directa, a pesar de los rumores que circulaban. “Se decía… que después del ayuno iban a atacarnos a nosotros, los cristianos…”, comentó, antes de añadir con prudencia: “Por favor, no quiero añadir más problemas a los que ya tenemos”. En este tiempo de incertidumbre, el arzobispo hizo un llamado a los fieles, y en particular a los cristianos que vivían el inicio de la Semana Santa, a aferrarse a la oración. “Que recen… Eso es lo que necesitamos ahora”, imploró.

Apelando al profundo significado espiritual de este tiempo litúrgico, agregó: “La cruz es solo un camino hacia la Resurrección. Creemos que todos los desafíos de la vida, incluido lo que enfrentamos ahora, pasarán”. Con un mensaje de fe y resiliencia, afirmó: “Si mantenemos la esperanza y la fe, así como Dios resucitó a Jesús de entre los muertos, nos levantará por encima de nuestras dificultades”. El arzobispo también se unió a las plegarias por la paz en todo el país: “Pedimos a Dios que restaure la paz en nuestra nación”.

El incidente en Gari Ya Waye, conocida localmente como Angwan Rukuba, se enmarca en las persistentes y complejas preocupaciones de seguridad que asolan el estado de Plateau. Esta región de Nigeria ha sido históricamente escenario de episodios recurrentes de violencia comunitaria y de carácter etnorreligioso, lo que contribuye a un clima de inestabilidad y desconfianza. Las autoridades aún no han emitido un informe oficial completo sobre los hechos, mientras las investigaciones continúan para esclarecer los detalles y la autoría del ataque.

Por su parte, el gobernador Caleb Manasseh Mutfwang condenó enérgicamente el ataque, calificándolo de “bárbaro e injustificado”, y aseguró a la población que las fuerzas de seguridad están plenamente movilizadas en la búsqueda y captura de los responsables. Mutfwang reafirmó su compromiso de garantizar justicia para las víctimas y sus familias: “Les aseguro que los responsables de este acto malvado no quedarán impunes. Mi administración buscará justicia sin descanso hasta que los perpetradores sean llevados ante la justicia”.

Además, el gobernador anunció importantes medidas de apoyo para las víctimas y sus seres queridos. “Nos aseguraremos de que quienes perdieron la vida sean honrados con dignidad mediante un entierro adecuado”, indicó, y añadió un compromiso crucial: “el gobierno del estado de Plateau asumirá completamente el costo del tratamiento médico de todos los heridos”. Finalmente, hizo un apremiante llamado a la unidad y la colaboración ciudadana: “Exhorto a todos los ciudadanos —autoridades tradicionales, líderes religiosos y actores comunitarios— a trabajar con nosotros. La seguridad es una responsabilidad compartida, y juntos debemos superar las divisiones y enfrentar este desafío con unidad y determinación”. Las autoridades han instado a la población a mantener la calma y a cooperar activamente con las fuerzas de seguridad, aportando cualquier información útil que pueda contribuir al avance de las investigaciones en curso.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos