11 julio, 2026

Caracas, Venezuela – A doce días de los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio, Cáritas Venezuela ha divulgado su primer informe detallado sobre la emergencia, un balance que subraya el alcance de la tragedia y la magnitud de su respuesta humanitaria. Los sismos han cobrado la vida de al menos 4.118 personas, según cifras del gobierno interino, y han dejado a decenas de miles de heridos, sumiendo a varias regiones del país en una profunda crisis.

La Guaira, una de las zonas más afectadas, ha sido testigo del derrumbe de al menos 190 edificaciones y daños severos en otras 800 estructuras, dejando a casi 18.000 personas sin hogar. En medio de este escenario desolador, la organización católica ha mantenido su compromiso inquebrantable de acompañar a los más vulnerables y a quienes sufren, una misión que ha guiado su actuación desde los primeros momentos de la catástrofe.

Bajo el título “Tras el temblor, el amor”, el informe de Cáritas Venezuela no es solo un compendio de estadísticas, sino una narrativa de esperanza y solidaridad. Cada dato reflejado en el documento representa “familias acompañadas, hogares asistidos y esperanza que llega”, como parte del compromiso de la institución con la transparencia y una solidaridad eficaz y organizada.

**La Iglesia Católica moviliza ayuda crucial**

La ayuda canalizada a través de Cáritas Venezuela es un testimonio del poder de la movilización humanitaria. En total, la organización ha recibido 14.700 toneladas de asistencia, logrando distribuir 9.000 toneladas, lo que equivale al 61% del total. Esta logística masiva ha permitido llegar a 8.000 familias con kits de ayuda esenciales, distribuidos a través de tres líneas de atención prioritarias: 5.000 kits de alimentación, 3.000 kits de higiene y 1.000 kits específicos para rescatistas que operan en primera línea.

Cáritas ha puesto un énfasis particular en la transparencia y la rendición de cuentas. La organización asegura que “cada movimiento de ayuda cuenta con respaldo documental”, incluyendo notas de entrega numeradas y firmadas, registros detallados de placas de vehículos, datos de choferes y cédulas de identidad, así como precintos de seguridad en cada traslado y seriales individuales para todo equipo electrónico. Este riguroso control garantiza que cada donación se traduzca en un servicio efectivo y llegue a quienes más lo necesitan, reforzando la confianza de donantes y beneficiarios.

**Asistencia vital: alimentos, agua y medicinas**

La respuesta inicial fue crítica para mitigar el sufrimiento inmediato. Durante la primera semana posterior a los terremotos, Cáritas Venezuela brindó asistencia a 32.000 personas, correspondientes a 4.481 familias. Solo en este periodo, se distribuyeron más de tres toneladas de alimentos, valoradas en 42.525 dólares estadounidenses.

Además de la alimentación, el acceso a agua potable fue una prioridad. Cerca de 4.000 toneladas de agua, tanto embotellada como potable, fueron repartidas entre las familias damnificadas y diversos centros de atención y albergues temporales. La emergencia médica también fue atendida con prontitud; a lo largo de cuatro jornadas, se despacharon 73.356 unidades de insumos médicos y medicinas, que llegaron a 26 puntos de entrega estratégicamente ubicados en Caracas y La Guaira. Es destacable que el 61.3% de esta ayuda médica fue canalizada directamente a hospitales y centros de salud, fortaleciendo la capacidad de respuesta del sistema sanitario.

**El corazón de la respuesta: el voluntariado**

Cáritas Venezuela enfatiza que el voluntariado ha sido el motor fundamental de esta operación humanitaria. Diariamente, un promedio de 280 personas dedicaron su tiempo y esfuerzo en jornadas extenuantes que superaron las 7.5 horas, lo que se traduce en 2.100 horas de servicio por día en apoyo a las víctimas.

La ola de solidaridad ha trascendido fronteras, contando con el apoyo de voluntarios internacionales, entre los que se destaca la valiosa colaboración de Cáritas de Puerto Rico. A nivel nacional, la organización ha desplegado su red de apoyo, estableciendo puntos de atención en más de 30 ciudades, demostrando una capacidad de alcance significativa en todo el territorio.

**Canales oficiales para la solidaridad**

Para aquellos que deseen sumarse a esta cadena de ayuda, Cáritas Venezuela ha recordado la importancia de canalizar las contribuciones a través de sus vías oficiales. Las donaciones económicas se reciben exclusivamente en las cuentas bancarias dispuestas para tal fin, cuyos detalles se encuentran disponibles en su sitio web: caritasvenezuela.org/donaciones.

Asimismo, si la intención es donar insumos o unirse como voluntario, la organización invita a los interesados a contactar directamente con las Cáritas diocesanas locales o su parroquia más cercana. La organización insiste en la precaución frente a posibles fraudes, recomendando desconfiar de cuentas no verificadas y asegurar que toda ayuda se dirija por los canales oficiales para garantizar su correcta gestión y distribución. La labor de Cáritas Venezuela en esta emergencia refleja el compromiso continuo de la Iglesia Católica con el servicio y la esperanza en tiempos de adversidad.

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