La Archidiócesis de Madrid ha anunciado la supresión de la Asociación Pública de Fieles Hijas del Amor Misericordioso (HAM), una decisión tomada por el Arzobispo de Madrid, Cardenal José Cobo, tras lo que se ha descrito como un “prolongado y doloroso proceso de discernimiento eclesial”. Esta medida llega al cumplirse un año desde el inicio de su intervención, y a pocos años de que la propia archidiócesis aprobara los estatutos definitivos de la congregación.
La disolución de las Hijas del Amor Misericordioso se fundamenta en el canon 320 §2 del Código de Derecho Canónico, que otorga a las conferencias episcopales y a los obispos la facultad de actuar sobre las asociaciones de fieles que hayan erigido en sus respectivas jurisdicciones. Este paso representa el culmen de un exhaustivo proceso de revisión y evaluación interna, motivado por serias irregularidades.
**Historia y expansión de las Hijas del Amor Misericordioso**
Las Hijas del Amor Misericordioso, más conocidas por sus siglas HAM, fueron fundadas en 1983 por el padre Antonio Mansilla Casas. Su reconocimiento canónico inicial como Asociación Pública de Fieles llegó en 2007, bajo la aprobación del entonces Arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco Varela. La asociación experimentó un crecimiento considerable, extendiendo su presencia desde Madrid a otras diócesis españolas como Toledo y Sevilla. Además, las HAM establecieron misiones internacionales en México, Polonia y los Estados Unidos, evidenciando una notable expansión de su carisma y apostolado a lo largo de las décadas.
En el año 2024, en un contexto que sugería la consolidación de su camino, el Cardenal Cobo había aprobado los estatutos definitivos de la asociación, un paso que habitualmente implica un reconocimiento de la madurez y la estabilidad de una institución religiosa. Sin embargo, la situación tomó un giro inesperado pocos meses después.
**Inicio de la intervención canónica y graves denuncias**
En febrero de 2025, el purpurado madrileño ordenó el inicio de una investigación canónica exhaustiva. Para ello, designó a un grupo de visitadoras canónicas cuya misión era elaborar un informe detallado sobre el funcionamiento interno de las Hijas del Amor Misericordioso. Este informe, al revelar la magnitud de los problemas, llevó al nombramiento de la religiosa Pilar Arroyo Carrasco, HCSA, como “comisaria extraordinaria” de la asociación en julio de 2025.
La intervención, según lo comunicado por la Archidiócesis de Madrid, se inició a raíz de “diversas denuncias relativas a hechos de especial gravedad que afectaban a la superiora de la asociación”, María Milagrosa Pérez Caballero, quien fue apartada de su cargo de inmediato. Estas denuncias no solo pusieron en marcha la investigación diocesana, sino que también motivaron la intervención de instancias superiores de la Iglesia. El Tribunal de la Rota en España y el Dicasterio para la Doctrina de la Fe en Roma se involucraron en la tramitación del proceso, lo que subraya la seriedad de los cargos y la complejidad de la situación. A lo largo del desarrollo de la investigación, la archidiócesis informó haber recibido “nuevas denuncias contra el funcionamiento de la asociación”, las cuales fueron debidamente valoradas y consideradas en el proceso.
**Proceso de discernimiento y decisión final**
El decreto de supresión emitido por el Cardenal Cobo hace efectiva una recomendación clave realizada en mayo de 2025 por el Tribunal de la Rota en España. Desde el Arzobispado de Madrid se explicó que la ejecución de la supresión se postergó con la intención de “conceder un tiempo prudencial con el fin de favorecer un proceso de renovación y verificar la posibilidad de reconducir la situación” que había motivado la visita canónica. Esta pausa, de un año de duración desde el inicio del comisariado, buscaba ofrecer una oportunidad real para la reformulación y el saneamiento de la asociación.
No obstante, al concluir este periodo de un año desde el establecimiento del comisariado, y “constatada la inviabilidad de la continuidad de la asociación en las condiciones requeridas”, se procedió finalmente a la supresión definitiva. La Archidiócesis de Madrid subrayó que, a pesar de la disolución de la asociación, “las personas que han formado parte de esta asociación continúan perteneciendo plenamente a la Iglesia católica”. Asimismo, reiteró su “disponibilidad para acompañarlas pastoralmente”, ofreciendo cercanía, acogida y apoyo en sus procesos personales y en la vivencia de su fe a través de los cauces ordinarios de la Iglesia.
**Impacto y grupos relacionados**
La supresión de las Hijas del Amor Misericordioso representa un hecho significativo para la vida consagrada en España y más allá, dada su extensión internacional. Paralelamente, la Diócesis de Getafe ha estado acompañando a un grupo de sacerdotes incardinados en su territorio que, aunque carecen de un estatus canónico de asociación formal, comparten una espiritualidad cercana a la de las HAM. Este seguimiento subraya la delicadeza con la que las autoridades eclesiásticas abordan situaciones que pueden generar confusión o desorientación entre los fieles y el clero.
La decisión del Cardenal Cobo, aunque dolorosa para los miembros de la extinta asociación, busca salvaguardar la integridad de la fe y la disciplina eclesial, reafirmando el compromiso de la Archidiócesis de Madrid con la transparencia y el bienestar de sus fieles.








