Ciudad del Vaticano – El Papa León XIV ha manifestado su profundo pesar por el fallecimiento del Cardenal Júlio Duarte Langa, obispo emérito de Xai-Xai, Mozambique, quien murió el pasado 3 de agosto a la edad de 98 años. La noticia del deceso de uno de los prelados más longevos del mundo y una figura histórica para la Iglesia mozambiqueña conmovió a la comunidad católica.
En un telegrama enviado el 5 de agosto a Monseñor Francisco Chimoio, actual Administrador Apostólico de Xai-Xai, el Pontífice expresó su unión espiritual y sus sinceras condolencias. “Deseo expresar en este momento mi unión espiritual y mis condolencias al episcopado de Mozambique, a la familia de este querido hermano, a la diócesis a la que sirvió con dedicación y a todo el país que siente la pérdida de tan distinguido pastor”, escribió el Santo Padre. La comunicación subraya la magnitud de la pérdida no solo para la Iglesia, sino para toda la nación de Mozambique.
El mensaje de León XIV destacó la profunda fe y el incansable servicio pastoral del Cardenal Duarte Langa. El Papa resaltó que el prelado fue “fiel a Jesús, maestro y Señor”, de quien “aprendió el arte de la proximidad en el pastoreo de las almas”. El Santo Padre enfatizó que esta dedicación se manifestó en una entrega “con sencillez, celo y perseverancia al rebaño que le fue confiado”. A pesar de las adversidades, el cardenal nunca se dejó “abatir por las dificultades”, sino que encontró en ellas “lugares sedientos de la Buena Nueva”, una descripción que ilustra su resiliencia y su visión evangelizadora.
Asimismo, León XIV subrayó la relevancia de la labor del cardenal en un contexto histórico particularmente desafiante para Mozambique. Su ministerio cobró una importancia capital “cuando se impuso el anuncio del evangelio de la paz y la reconciliación para un futuro de fraternidad entre todos los mozambiqueños”, una clara alusión al papel de la Iglesia durante y después de la prolongada guerra civil en el país africano. El testimonio del cardenal Duarte Langa se erigió como un faro de esperanza y unidad en tiempos de división.
Concluyendo su mensaje, el Papa León XIV impartió su bendición apostólica. “En este momento, que es de pérdida, pero sobre todo de esperanza en la resurrección, al alabar a Dios por la larga vida de Mons. Júlio y por la gracia de su sacerdocio para Mozambique y la Iglesia universal, concedo a todos los que participan en las celebraciones exequiales la confortadora bendición apostólica”, finalizó el Pontífice, uniendo el dolor de la partida con la fe en la vida eterna.
Las ceremonias fúnebres del Cardenal Duarte Langa dieron inicio el jueves 6 de agosto con una Misa de cuerpo presente en la Catedral de Maputo, la capital mozambiqueña, a las 9:00 (hora local). Posteriormente, se rezó el Rosario a las 17:00 y se celebró una Eucaristía a las 18:00, según el programa difundido por el episcopado local. Para el viernes 7 de agosto, las exequias continuaron con el rezo de Laudes a las 7:00, una Misa a las 12:00, y por la tarde, a las 17:00, una adoración y el rezo de las Vísperas. El sábado 8 de agosto, el cuerpo del cardenal fue trasladado en procesión desde la Catedral de Xai-Xai hasta el Santuario de Chongoene, donde se celebró una Misa solemne a las 9:00, culminando así los homenajes a su vida y obra.
**Una vida de servicio y compromiso**
El Cardenal Júlio Duarte Langa ostentaba el título de tercer cardenal más anciano del mundo al momento de su fallecimiento y fue el segundo cardenal en la historia de la Iglesia en Mozambique, un hito que refleja su relevancia y la profunda huella que dejó. Nació el 27 de octubre de 1927 en Mangunze, Mozambique, y fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1957, dedicando su vida al servicio de Dios y de su pueblo.
Su ascenso al episcopado ocurrió el 31 de mayo de 1976, cuando el Papa San Pablo VI lo nombró Obispo de la Diócesis de João Belo, que ese mismo año, el 1 de octubre, fue renombrada como Xai-Xai. Durante 28 años, hasta el 24 de junio de 2004, Monseñor Duarte Langa guio esta diócesis a través de uno de los períodos más convulsos de la historia de Mozambique: una prolongada guerra civil que devastó el país. En medio de este conflicto y la posterior independencia de Mozambique, sellada con los acuerdos de paz de Roma el 4 de octubre de 1992, el cardenal se destacó como un promotor incansable de la esperanza, la reconciliación y la construcción de la fraternidad.
En reconocimiento a su extensa y dedicada trayectoria al servicio de la Iglesia, especialmente en un contexto tan desafiante, el Cardenal Duarte Langa fue elevado al cardenalato por el Papa Francisco. Esta importante designación tuvo lugar en el Consistorio celebrado el 14 de febrero de 2015, cuando el prelado mozambiqueño ya contaba con 87 años. Su nombramiento fue un testimonio del aprecio del Papa Francisco por su legado y por el rol crucial que desempeñó en la edificación de la Iglesia en África.
La partida del Cardenal Júlio Duarte Langa representa la pérdida de un líder espiritual que, a lo largo de casi un siglo de vida, fue testigo y protagonista de momentos cruciales para Mozambique y la Iglesia universal, dejando un legado de fe, servicio y dedicación al evangelio de la paz.








