

Persona beneficiaria con una silla de ruedas en la Basílica de Guadalupe. Crédito: Diego López Colín / EWTN News.
Historias de transformación personal comenzaron a escribirse para ciudadanos como Diana Cecilia Castañón y Refugio Chávez, quienes durante años afrontaron sus rutinas diarias con equipos ortopédicos obsoletos y severamente dañados. La situación precaria en la que se trasladaban dio un vuelco definitivo tras recibir dispositivos totalmente nuevos en una emotiva ceremonia organizada en el recinto sagrado de la Basílica de Santa María de Guadalupe, ubicado en la capital mexicana.
Estos ciudadanos forman parte de un grupo de 280 personas distribuidas en distintas regiones del territorio mexicano que lograron acceder a este apoyo técnico indispensable. La acción altruista fue posible gracias a una alianza estratégica impulsada por la asociación de laicos católicos Caballeros de Colón en conjunto con la Canadian Wheelchair Foundation.
Un apoyo integral para sectores vulnerables
El padrón de beneficiarios abarca principalmente a adultos mayores, individuos con debilidad visual profunda y otros sectores de la población que enfrentan condiciones físicas adversas, lo cual limita de manera drástica su autonomía y su integración en el entorno social.


Al respecto, Jorge Carlos Estrada Avilés, quien se desempeña como director supremo de la agrupación en suelo mexicano, definió este despliegue humanitario como una clara muestra de la “fe puesta en acción en favor de los más necesitados”. El representante detalló que la selección de los candidatos se ejecutó mediante un riguroso diagnóstico a cargo de los comités locales, buscando impactar positivamente en aquellos casos donde el equipo ortopédico resultaba vital “para su movilidad, para su vida y para su vida en la comunidad”.
El proyecto reflejó un sólido puente de cooperación internacional al involucrar activamente a filiales de la organización en la provincia canadiense de Ontario y a las delegaciones nacionales. Para Estrada Avilés, este tipo de iniciativas comprueban que para la solidaridad “no hay límites, no hay fronteras, no hay países, no hay culturas. Somos una unidad porque somos la Iglesia”.
Tradición solidaria y alcance internacional
Los Caballeros de Colón surgieron formalmente en el año 1882 en la localidad de New Haven, Connecticut, Estados Unidos, por iniciativa del sacerdote y beato Michael J. McGivney, consolidándose a lo largo de las décadas como una influyente red internacional de asistencia comunitaria.


Durante el evento, David Gelinas, diputado estatal de la organización en Ontario, enfatizó que la asistencia al prójimo constituye uno de los pilares fundamentales de la institución. En declaraciones concedidas a medios católicos, puntualizó que mediante estas intervenciones buscan “expresar el amor de Cristo entre todas las personas, sin importar dónde estemos”.


El dirigente canadiense añadió: “Hoy tenemos el privilegio de traer un contenedor de sillas de ruedas desde Canadá a la Ciudad de México y de estar aquí en un día muy especial, en Nuestra Señora de Guadalupe”. Asimismo, aclaró que la logística requirió meses de planificación, desde la llegada del cargamento en mayo pasado tras cumplir con los permisos gubernamentales pertinentes, hasta la posterior distribución coordinada.


Por su parte, Bryan Bayda, obispo de la Eparquía Católica Ucraniana de Toronto y del Este de Canadá, además de capellán de la agrupación, reflexionó sobre el sentido profundo de la beneficencia cristiana, recordando que la misión va más allá de la simple amabilidad terrenal y se enfoca en materializar “el ministerio de Jesucristo, del Cuerpo de Cristo”.








