20 agosto, 2026

El P. Diego Meza es el nuevo director del Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana. | Crédito: SNPS-CC.

El Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana (SNPS-CC) ha anunciado la designación del padre Diego Meza como su máxima autoridad ejecutiva. Su nombramiento se produce en un momento sumamente delicado para la nación, coincidiendo con el momento en que “el país atraviesa una de las emergencias más grandes de su historia reciente” debido a una catástrofe natural de gran magnitud.

Trayectoria y compromisos previos en zonas de frontera

Antes de asumir este desafío a nivel nacional, el sacerdote venía desempeñándose desde julio de 2024 al frente de la Pastoral Social en la Diócesis de Ipiales, ubicada en la frontera con Ecuador. En dicha demarcación eclesiástica, el presbítero encabezó iniciativas orientadas a la construcción de paz, procesos de reconciliación, preservación de la memoria histórica y fomento de la participación política juvenil, consolidando un perfil enfocado en la intervención social y el acompañamiento comunitario.

Con su llegada a la dirección general del SNPS-CC, el nuevo dirigente coordinará de manera directa las labores junto al Sistema Nacional de Emergencias de la institución religiosa. Su principal foco de atención será la crisis humanitaria desatada por un potente movimiento telúrico que ha dejado un saldo de 470 municipios afectados, miles de hogares derruidos y numerosos núcleos poblacionales a la espera de una asistencia integral que abarque tanto la recuperación física como el soporte emocional.

Un enfoque más allá de la asistencia material

Durante sus primeras declaraciones institucionales, el sacerdote enfatizó que la labor desarrollada por la Pastoral Social no debe cuantificarse únicamente mediante indicadores logísticos como la distribución de alimentos o suministros de emergencia. En su lugar, destacó que el verdadero valor radica en “llegar primero a quienes tienen menos posibilidades de acceder a otros mecanismos de asistencia”.

Asimismo, el nuevo director profundizó en la visión institucional que guiará los esfuerzos de reconstrucción durante su mandato, señalando con claridad que “nuestro reto —indicó el P. Diego Meza— no es solamente aportar a la reconstrucción de las viviendas destruidas, es evitar reconstruir las mismas vulnerabilidades que existían antes del terremoto”.

Bajo esta premisa, la organización católica sostiene que la superación de la tragedia requiere un enfoque profundamente humano. El sacerdote afirmó que “la reconstrucción será verdaderamente humana cuando una familia pueda recuperar no solamente su techo, sino también las condiciones para reconstruir su proyecto de vida”.

La ventaja de la cercanía territorial y eclesial

Frente a la magnitud de los daños materiales y sociales, el nuevo responsable institucional recordó que una de las principales fortalezas de la Iglesia Católica radica en su arraigo histórico en las diversas regiones del país, el cual antecede al desastre natural. Al respecto, puntualizó que “ya estábamos allí antes de que esta ocurriera y permaneceremos después de ella”.

Del mismo modo, resaltó la estructura organizativa de la institución religiosa, explicando que “la Iglesia tiene una presencia capilar a través de las diócesis, parroquias, comunidades religiosas, agentes pastorales y voluntarios. Esta presencia resulta especialmente importante en las zonas más olvidadas y periféricas”.

Como parte de su estrategia inicial al frente del organismo caritativo, el sacerdote adelantó que se desplegarán comisiones técnicas especializadas en las zonas críticas y en aquellos asentamientos de difícil acceso. El objetivo principal de estas misiones será mantener un canal de escucha directa con los habitantes damnificados para garantizar que las intervenciones respondan fielmente a las prioridades de cada comunidad afectada.

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