

Mons. Salvador Piñeiro, Arzobispo de Ayacucho (Perú). Crédito: Arzobispado de Ayacucho.
Con 77 años de edad y 25 años de trayectoria como sucesor de los Apóstoles, monseñor Salvador Piñeiro García-Calderón se apronta a celebrar un hito significativo en su ministerio eclesiástico al servicio de las comunidades católicas peruanas. La máxima autoridad eclesiástica de la región surandina convocó a los fieles a participar en una solemne Eucaristía programada para el próximo 2 de septiembre a las 10:00 hora local en el recinto catedralicio de la ciudad de Ayacucho, fecha en la que conmemora su consagración episcopal.
Un llamado vocacional arraigado en la historia peruana
A través de un comunicado emitido por el Arzobispado local y difundido en los templos durante las celebraciones dominicales, el prelado reflexionó sobre su recorrido vocacional. “El Señor nos llama para una misión desde nuestro Bautismo y debemos estar atentos a la voz del Maestro para corresponder con generosidad”, manifestó el arzobispo, recordando sus inicios formativos en el Seminario de Santo Toribio en Lima y su labor pastoral como párroco en diversas demarcaciones de la capital peruana como San Miguel, Barranco y Lince.
Su vinculación con el episcopado comenzó en julio de 2001, cuando el Papa San Juan Pablo II lo designó Obispo Castrense del Perú, ministerio que ejerció durante una década hasta que el Papa Benedicto XVI lo nombró al frente de la circunscripción eclesiástica ayacuchana en 2011. “El Papa Benedicto XVI me trajo hace 15 años a los andes ayacuchanos que hablan de la peruanidad y he podido acompañarlos en sus provincias con tanta historia y devoción”, expresó con gratitud el líder católico.
Petición de oraciones y vocaciones sacerdotales
De cara a esta celebración jubilar, el arzobispo solicitó a la feligresía elevar plegarias no solo por su persona, sino también por el Seminario Mayor San Cristóbal, con el propósito de que la región mantenga un flujo constante de vocaciones consagradas. “El Buen Pastor nos da a los obispos la gracia y la responsabilidad de asegurar a la Iglesia la nota de la apostolicidad y como servidor del Evangelio de Jesucristo dar esperanza al mundo”, enfatizó durante su mensaje a la comunidad.
Asimismo, el jerarca católico reconoció la guía espiritual de la Madre de Dios en su trayectoria ministerial. “En este camino siempre me acompañó la Virgen María, desde el Carmelo, en su Misericordia y Merced, y en la devoción a nuestra madre de Cocharcas, pues unida a los apóstoles en oración unánime y perseverante, a la espera del Espíritu Santo expresa el vínculo indisoluble, que une a la Virgen con los sucesores de los apóstoles”, puntualizó, añadiendo que la contemplación mariana fortalece el anuncio del evangelio.
Reseña biográfica del prelado
Nacido en Lima el 27 de enero de 1949 y formado en el Colegio La Salle, monseñor Piñeiro completó sus estudios eclesiásticos en filosofía y teología antes de recibir la ordenación sacerdotal el 6 de mayo de 1973. A lo largo de su trayectoria ministerial en la capital, desempeñó roles fundamentales como profesor, rector del Seminario de Santo Toribio y vicario general de la arquidiócesis limeña.
Tras su paso por el Obispado Castrense y su posterior arribo a los andes, consolidó un liderazgo a nivel nacional al presidir la Conferencia Episcopal Peruana durante dos mandatos consecutivos entre 2012 y 2018. Actualmente, su labor se inserta dentro de las 46 jurisdicciones eclesiásticas que estructuran la Iglesia católica en el territorio nacional, siendo una de las cinco arquidiócesis metropolitanas del país junto a Lima, Trujillo, Piura y Cusco.








