

Crédito: Studio Romantic/Shutterstock.
El territorio mexicano se ha convertido en el escenario de una amplia iniciativa orientada a recabar las vivencias, obstáculos y aspiraciones de los hogares del país. Toda esta valiosa información recopilada será entregada de manera directa al Papa León XIV durante una cumbre internacional programada en Roma, cuyo propósito principal es conmemorar los diez años de vigencia del documento papal Amoris laetitia.
Dicha exhortación apostólica, redactada por el Papa Francisco y presentada formalmente el 19 de marzo de 2016, se centra en profundizar en la realidad del matrimonio, el amor conyugal y la dinámica familiar dentro de la comunidad eclesial y social.
Inicia el recorrido de diálogo social en el país
La organización civil Red Familia, una red que articula a más de 1.100 asociaciones dedicadas a la protección del núcleo familiar, anunció que las mesas de trabajo y diálogo comenzaron oficialmente el 19 de agosto en el estado de Zacatecas, congregando a diversos sectores de la población.
Estuvimos en Zacatecas para dar inicio al proceso de escucha de las familias de México. 🇲🇽
La @IglesiaMexico nos ha honrado al invitarnos a participar en este proceso. Todo lo recogido será presentado al Papa León XIV, en el encuentro con motivo de los 10 años de Amoris Laetitia pic.twitter.com/AhJs0uArgg
— Red Familia (@RedFamilia) August 19, 2026
En declaraciones ofrecidas a ACI Prensa, Laura Hernández, quien se desempeña como vocera y directora de Asuntos Públicos de Red Familia, detalló que este esfuerzo nacional nació por iniciativa de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), bajo la guía de su presidente, Mons. Ramón Castro Castro, con el fin de integrar propuestas basadas en la experiencia práctica de las agrupaciones civiles.
La representante explicó que la contribución mexicana se divide en dos vertientes fundamentales: un análisis de carácter teórico y una fase dinámica basada en grupos de escucha activa dirigidos a la ciudadanía. Posteriormente, estos testimonios se estructuran en documentos de síntesis para reflejar fielmente el panorama cotidiano que experimentan los hogares.
“Esto que estamos haciendo de escuchar a las familias es parte de cumplir esa petición y nuestro granito de arena a la aportación que hará México en ese encuentro”, afirmó la vocera al subrayar el compromiso de las instituciones locales con este proyecto global.
Una directriz emanada desde el Vaticano
Este ejercicio de consulta en suelo mexicano responde a una convocatoria girada por la Santa Sede a los diferentes episcopados del planeta. El llamado se formalizó mediante una misiva oficial emitida el 6 de julio de 2026 por el Cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, la cual fue dirigida a las máximas autoridades eclesiásticas para preparar el cónclave que tendrá lugar en la capital italiana del 7 al 14 de octubre de 2026.
En el documento oficial, el organismo vaticano exhorta a las comunidades eclesiales a repasar las enseñanzas de Amoris laetitia, evaluar los frutos generados en las diócesis, identificar los tropiezos en su puesta en marcha y vislumbrar los retos futuros que aún demandan atención pastoral.
Asimismo, la directiva eclesiástica subraya que la mejor manera de revitalizar este texto es conectarlo directamente con la cotidianidad y las vivencias reales de los matrimonios, integrando además las perspectivas de pastores, teólogos, especialistas y movimientos apostólicos.
Hacia propuestas pastorales renovadas
Toda la recopilación de datos obtenida durante estas jornadas servirá como fundamento indispensable para los debates que los delegados sostendrán en la cumbre internacional de octubre. De acuerdo con los lineamientos del Cardenal Farrell, cada asistente presentará un análisis breve estructurado en torno a cinco ejes temáticos fundamentales.
A partir del intercambio de experiencias entre las delegaciones internacionales, se redactarán nuevas directrices y proyectos pastorales que posteriormente se pondrán a consideración del Papa León XIV, buscando ofrecer respuestas eficaces a las necesidades contemporáneas de la institución familiar.
Desde la perspectiva de la Santa Sede, este proceso no constituye una meta definitiva, sino una valiosa herramienta de discernimiento orientada a fortalecer de manera continua el trabajo pastoral de las Iglesias locales en todo el mundo.








