29 agosto, 2026

El Papa León XIV lee su discurso a los miembros del Instituto Internacional de Ciencias Administrativas durante la audiencia que les concedió el viernes 28 de agosto de 2026. | Crédito: Vatican Media.

Durante un encuentro oficial celebrado en el Vaticano, el Sumo Pontífice puso sobre la mesa los profundos dilemas morales que trae consigo el vertiginoso avance de la tecnología moderna. En su alocución ante los representantes del Instituto Internacional de Ciencias Administrativas, el máximo representante de la Iglesia Católica alertó acerca de una preocupante tendencia global: la delegación de decisiones cruciales sobre la existencia humana en sistemas automatizados.

La urgencia de mantener el control ante el avance tecnológico

El Obispo de Roma reflexionó profundamente sobre la velocidad con la que evolucionan los algoritmos contemporáneos, señalando que este ritmo acelerado pone en jaque la capacidad de la sociedad para supervisar sus propios inventos. Según sus palabras, existe una amenaza latente de que la humanidad termine siendo dominada por las herramientas que ella misma ha creado.

“La velocidad a la que se desarrollan las innovaciones en inteligencia artificial nos obliga a preguntarnos si seremos capaces de controlar estas máquinas en el futuro y si la humanidad corre el riesgo de convertirse en víctima de sus propios inventos. Uno de los problemas más graves hoy en día es que las decisiones que afectan a la vida humana se confían a las máquinas”, afirmó el Pontífice ante los expertos congregados.

Cabe destacar que el Instituto Internacional de Ciencias Administrativas, entidad de la cual la Santa Sede forma parte activa, fue establecido formalmente en el año 1930, en el periodo posterior a la crisis económica conocida como la Gran Depresión. La misión histórica de este organismo consiste en colaborar con los gobiernos para que sus políticas respondan de manera adecuada a las demandas cambiantes de las comunidades, alineándose con una visión de progreso respetuosa del orden natural.

Un llamado a la moderación digital y la protección social

En su intervención, el líder católico subrayó que el congreso organizado por esta institución representa un llamado urgente en la actual era digital para lograr una moderación en el empleo de las herramientas informáticas. Este planteamiento entronca directamente con las reflexiones plasmadas en su reciente documento doctrinal titulado Magnifica humanitas, el cual aborda la salvaguarda de la dignidad de las personas frente a la expansión de los sistemas algorítmicos.

El Papa enfatizó que este fenómeno no puede desatenderse, ya que modifica profundamente los patrones cotidianos de convivencia e impacta en todos los estratos de la organización comunitaria. Por este motivo, consideró indispensable la creación de salvaguardas normativas y morales.

“Es importante desarrollar un marco ético que guíe el uso de estas importantes herramientas, que lamentablemente se concentran en manos de grandes actores económicos y tecnológicos, y que el Estado tiene dificultades para controlar. Es fundamental garantizar que el bienestar de la familia humana no se sacrifique por intereses privados”, puntualizó.

Hacia una administración pública más humana

Hacia el final de su discurso, el Obispo de Roma motivó a los especialistas en administración pública a persistir en sus investigaciones científicas y técnicas, buscando vías para incorporar una dimensión más humana a las tecnologías digitales con el fin de promover el bienestar general y la convivencia pacífica.

Asimismo, trajo a la memoria las directrices planteadas por su predecesor, el Papa Francisco, en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2024, donde se instaba a direccionar la investigación técnica y científica hacia el fortalecimiento del bien común y el progreso integral de cada individuo y de la sociedad en su conjunto.

Para concluir, el jerarca reconoció la complejidad y la magnitud de esta labor institucional, encomendando los frutos de su labor a la guía divina para que puedan desempeñar sus funciones con firmeza y compromiso ético.

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