11 septiembre, 2026

Mons. Ángel Pérez, Obispo de Barbastro-Monzón, durante un momento de la procesión el Santuario de Torreciudad. Crédito: Santuario-Torreciudad.

A pocas horas de que el Comisario Pontificio para Torreciudad, Mons. Alejandro Arellano, encabece la tradicional Jornada de las Familias en el santuario, la diócesis local ha emitido un nuevo y firme comunicado. El documento endurece considerablemente el discurso institucional respecto a la ubicación de la histórica talla mariana, distanciándose de la postura más moderada manifestada pocos días antes por el prelado diocesano.

En el texto difundido recientemente, se recalca que la Iglesia local “no pide ningún privilegio ni nuevo derecho, ni puede aceptar unos hechos consumados ante algo tan querido que le ha pertenecido durante más de mil años hasta que le fue arrebatado hace cincuenta”. Con estas palabras, el obispado hace referencia al emplazamiento actual de la imagen dentro del complejo religioso levantado por la Obra en la zona.

Asimismo, la misiva recalca que la comunidad eclesiástica no consiente que se limite la disponibilidad de lo que consideran propio. El comunicado sentencia de forma categórica que “los hijos de Barbastro-Monzón no quieren a su Madre de visita, la quieren en casa”, acompañando esta postura con diversas precisiones legales sobre la pertenencia y custodia de la venerada advocación.

Disputa histórica sobre los documentos jurídicos

El Obispado de Barbastro-Monzón ha querido poner el foco en el convenio inicial firmado en 1962 entre el entonces obispo diocesano, Mons. Jaime Flores, y una entidad vinculada al Opus Dei. Dicho pacto establecía explícitamente la obligación de “no retirar la imagen de la ermita”.

No obstante, la controversia se intensificó en 1975, al finalizar las obras del nuevo templo. En aquel momento, la figura fue trasladada a Madrid con el pretexto de ser restaurada y, al concluir los trabajos, no retornó a su ubicación original, sino que se depositó directamente en la nueva basílica. Los registros históricos apuntan a que el obispo de entonces, Mons. Ambrosio Echeverría, protestó formalmente ante los representantes del movimiento fundado por San Josemaría Escrivá de Balaguer.

Por su parte, la institución religiosa ha defendido históricamente su postura esgrimiendo un testimonio notarial que daría fe de un pacto con Mons. Flores para construir un nuevo templo donde se rindiera culto a la virgen. Sin embargo, el obispado actual rebate este argumento alegando que dicho acuerdo original “no ha sido aportado a esta diócesis, pese a los reiterados requerimientos realizados desde entonces”, y sostiene que no existe constancia documental en los archivos diocesanos que avale una cesión permanente de la propiedad o de su uso.

Repercusiones y ausencia en el acto principal

El conflicto, que se prolonga desde hace casi cuatro años, motivó la intervención directa del Vaticano. En octubre de 2024, el Papa Francisco designó a Mons. Alejandro Arellano, decano del Tribunal Apostólico de la Rota Romana, como Comisario Pontificio para encauzar y resolver la disputa.

Ante la llegada del comisario para presidir la masiva concentración familiar, desde la diócesis se ha confirmado que Mons. Ángel Pérez Pueyo no estará presente en el evento. Según explicaron fuentes diocesanas, el obispo tenía compromisos previos ineludibles relacionados con su participación en la Asamblea de la Unidad Pastoral de Monzón.

Por su parte, los portavoces de la institución aludida han indicado que se encuentran evaluando minuciosamente los términos de este último comunicado antes de emitir una valoración pública oficial que responda a las acusaciones y discrepancias jurídicas planteadas por la diócesis.

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