

P. Román de la Cruz Hernández. Imagen difundida por la Diócesis de Huejutla tras su asesinato. Crédito: Diócesis de Huejutla.
La jerarquía eclesiástica del país ha solicitado formalmente a los órganos de procuración de justicia una indagatoria profunda y exhaustiva para dilucidar las causas y dar con los responsables del homicidio del presbítero Román de la Cruz Hernández, quien se desempeñaba como pastor en la comunidad de Santa Cruz, ubicada en la demarcación hidalguense de Huejutla.
Por medio de un pronunciamiento oficial emitido el 16 de septiembre, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresó su profunda consternación ante este suceso trágico, al tiempo que extendió su respaldo institucional y cercanía espiritual a la jurisdicción eclesiástica local afectada.
De acuerdo con los reportes compartidos por el propio episcopado, los hechos luctuosos se registraron el 15 de septiembre. Diversos medios informativos locales detallaron que la víctima fue localizada sin vida en un tramo carretero situado entre las localidades de Tolago y Tetlapaya, dentro del municipio de Lolotla, presentando impactos de proyectil de arma de fuego.
Llamado urgente al esclarecimiento
Ante este panorama de violencia, la cúpula eclesiástica manifestó textualmente: “Nos unimos fraternalmente a Mons. José Hiraís Acosta Beltrán, Obispo de Huejutla, a sus sacerdotes, a la vida consagrada y a todo el pueblo de Dios de esta Iglesia particular”. Asimismo, insistieron en “un llamado para que las autoridades correspondientes realicen una investigación exhaustiva que permita esclarecer estos hechos y se haga justicia de manera expedita”.
Paralelamente, las autoridades religiosas elevaron plegarias por el eterno descanso del clérigo y solicitaron fortaleza espiritual para sus círculos cercanos, feligreses y la comunidad que colaboró con él en sus labores pastorales.
Postura de la diócesis local frente a la inseguridad
El posicionamiento de la CEM se articuló en sintonía con el mensaje emitido por el obispo diocesano, Mons. Acosta Beltrán, quien exhortó a la ciudadanía y a los fieles a evitar especulaciones con el propósito de no entorpecer las diligencias ministeriales y permitir que las instancias competentes emitan los informes oficiales sobre el caso.
Durante su intervención, el prelado aprovechó para señalar la preocupante crisis de inseguridad que afecta a diversas regiones del territorio nacional. En este sentido, instó a la comunidad a fomentar valores de convivencia pacífica y reconciliación:
“Dejemos que Dios en su infinita bondad nos ayude para sacar del interior del corazón humano todo sentimiento destructivo de rencor, venganza y odio que atente contra lo más preciado que nos ha regalado: ‘La vida’”, puntualizó el obispo.
Por su parte, instituciones especializadas en el monitoreo de agresiones contra ministros de culto, como el Centro Católico Multimedial (CCM), han documentado decenas de agresiones contra integrantes de la Iglesia católica en lo que va del actual mandato federal, cifra que incluye el homicidio de cuatro sacerdotes hasta la fecha.








