19 septiembre, 2026

Imagen referencial. Crédito: New Africa/Shutterstock.

Una creciente preocupación en la comunidad eclesiástica

Las autoridades eclesiásticas de la provincia de Santa Fe encendieron las alarmas en los últimos días tras detectar la presencia de un impostor que recorre distintos barrios simulando ser un ministro de la Iglesia católica. El falso religioso utiliza la fachada pastoral para ingresar a los hogares, comercializar bonos falsos y solicitar aportes económicos bajo falsas promesas solidarias.

El caso salió a la luz en la jurisdicción de Santo Tomé, perteneciente a la Arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz, donde los primeros avisos comenzaron a multiplicarse entre los feligreses a mediados de la semana pasada, generando un profundo malestar y preocupación entre los vecinos.

Modus operandi: identidades falsas y venta casa por casa

De acuerdo con los reportes recopilados por la comunidad, el individuo adopta diferentes nombres según la zona que visita para evitar ser descubierto. Entre las artimañas detectadas, el sujeto llegó a presentarse ante los residentes como el flamante párroco local, buscando ganar la confianza de las familias para concretar las estafas.

Al respecto, el padre José Milesi, referente de la parroquia Inmaculada Concepción, detalló en declaraciones al medio local UNO Santa Fe cómo operaba el sospechoso:

“Desde la semana pasada, desde el día miércoles más o menos, por comentarios de feligreses o de ciudadanos de la ciudad de Santo Tomé, notamos la presencia de una persona que es un estafador, que se hacía pasar por cura”, señaló.

El religioso añadió que el individuo operaba bajo el alias de Jorge Fernández, recorriendo las calles para ofrecer supuestas rifas y recaudar fondos en nombre de la institución religiosa. No obstante, el ardid no se limitaba a la órbita eclesiástica; en municipios aledaños se constató que el mismo estafador se introducía utilizando el nombre de Gustavo Gatti y ostentando la falsa condición de excombatiente de la guerra de Malvinas para apelar a la sensibilidad de la ciudadanía.

Denuncia formal y llamado a la prevención ciudadana

Ante la proliferación de testimonios que confirman el raid delictivo por diversas localidades utilizando denominaciones presumiblemente apócrifas, las autoridades parroquiales procedieron a radicar una denuncia policial, aunque hasta el momento no se registran avances significativos en la causa.

El padre Milesi advirtió sobre la gravedad de este accionar delictivo, el cual tipificó como una usurpación de funciones ministeriales, aprovechándose del respeto que la figura sacerdotal despierta tradicionalmente en la sociedad.

“La figura de un cura es una figura representativa y que genera cierta empatía, y a veces uno lo puede dejar entrar en su casa”, reflexionó el sacerdote, subrayando el riesgo al que se exponen los hogares, en especial los sectores más vulnerables de la población.

Ante este panorama de vulnerabilidad, desde la parroquia emitieron una serie de recomendaciones urgentes dirigidas a toda la comunidad, instando a no entregar dinero, rechazar el ingreso de personas desconocidas a las viviendas y dar aviso inmediato a las fuerzas de seguridad mediante la línea de emergencia 911 ante cualquier actitud sospechosa.

“No están dejando entrar a un cura, sino que están dejando entrar a un estafador”, concluyó el párroco, enfatizando la necesidad de extremar los cuidados para proteger principalmente a los adultos mayores.

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