Pintora argentina elabora dos lienzos especiales para regalar al Papa León XIV en su próxima visita


Mercedes Fariña trabajando en su obra. Crédito: Cortesía.
El arte sacro como puente entre pontificados
A escasas semanas del arribo del Papa León XIV a la nación sudamericana, la reconocida pintora Mercedes Fariña dio a conocer dos creaciones artísticas inéditas que vinculan directamente al actual Sumo Pontífice con la figura de la Virgen de Luján y con su predecesor, el Papa Francisco.
Las piezas consisten en dos cuadros elaborados al óleo ya a escala natural. La primera de las obras lleva por nombre Legatum (El legado) y expone al máximo jerarca de la Iglesia Católica con una actitud profundamente reflexiva, mientras que el Papa Francisco se sitúa en un plano posterior y más elevado, transmitiendo una postura de cercanía y consejo pastoral.
Simbología y detalles de las obras pictóricas
Este primer lienzo busca plasmar la continuidad y el traspaso del liderazgo eclesial entre ambos pontificados. Como un detalle íntimo, el cuadro incorpora un fragmento de una esquela enviada por el Papa Francisco a la pintora, immortalizando así el característico hábito epistolar manuscrito del pontífice emérito.
Por otro lado, el segundo lienzo fue denominado Salvete omnes (Bienvenidos todos), tomando prestadas las palabras centrales del lema oficial destinado a la visita apostólica que se desarrollará del 8 al 11 de noviembre. En esta composición, el Santo Padre aparece en un plano frontal impartiendo una bendición, acompañado a su costado por la advocación mariana de Nuestra Señora de Luján, patrona de los fieles del país.
La estructura cromática de esta segunda pieza se complementa al integrar de manera sutil los colores distintivos de la insignia patria nacional.
El anhelo de un encuentro personal con el Pontífice
Ante la inminencia del viaje papal, la autora confesó que su "deseo profundo" es entregar estas creaciones directamente en las manos del Obispo de Roma, motivo por el cual se encuentra gestionando los canales necesarios a través de distintas autoridades y organismos eclesiásticos.
Para la realización de sus trabajos, la artista recurre a una técnica de corte renacentista combinada con un realismo riguroso. Desde su perspectiva, el ejercicio de pintar al óleo representa una labor de índole manual que dialoga armónicamente con los conceptos expuestos en la encíclica Magnifica humanitas promulgada por León XIV.
En relación a este documento, Fariña destacó que el texto pontificio "habla de la vuelta a lo humano, de dejar un poco de lado la tecnología que reemplaza cuestiones de la impronta humana, y volver a lo artesanal". Bajo esta premisa, la pintora considera que su oficio se pone genuinamente "al servicio de la evangelización, de la Iglesia y de Dios".
Una trayectoria ligada a la Santa Sede
La relación entre la producción artística de Fariña y el Vaticano no es nueva. Desde el año 2013, una de sus creaciones más emblemáticas, titulada Habemus Papam —la cual retrata al Papa Francisco en actitud de oración frente a la Basílica de San José de Flores—, forma parte de los acervos artísticos de la Santa Sede.
Asimismo, en 2014 otra de sus pinturas se sumó a las colecciones papales y actualmente permanece expuesta en las instalaciones del Pontificio Consejo de Cultura. Más recientemente, en el año 2025 y a pocos días de la celebración del cónclave que derivó en la elección del actual Papa, la pintora argentina concretó el primer retrato oficial de León XIV, inmortalizándolo con los paramentos propios de su designación y con la Catedral de Santa María de Chiclayo en Perú como telón de fondo.







