24 octubre, 2026

El Vaticano avanza en las causas de santidad y declara venerables a una laica argentina y a un obispo misionero

La Iglesia católica dio un paso fundamental en el proceso hacia los altares de seis siervos de Dios, entre los que destacan una laica consagrada originaria de Argentina y un obispo alemán que desarrolló una intensa labor pastoral en territorio peruano. La decisión fue formalizada por la Santa Sede tras una audiencia concedida por el Papa León XIV al prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el Cardenal Marcello Semeraro.

Durante este encuentro papal, se autorizó la promulgación de los decretos que reconocen oficialmente las virtudes heroicas de este grupo de religiosos y laicos. Con este hito, todos ellos adquieren el título eclesiástico de venerables, lo que representa la primera etapa formal dentro del largo camino canónico que posteriormente exige la comprobación de milagros para alcanzar la beatificación y, en última instancia, la canonización.

Nuevos pasos en las causas de canonización

La lista dada a conocer por el Vaticano abarca a figuras de diversas nacionalidades y perfiles eclesiales que dedicaron su existencia al servicio pastoral, la fundación de obras de caridad y la evangelización en distintos rincones del mundo. Entre los nombres ratificados por el pontífice figuran sacerdotes diocesanos, religiosos y consagrados.

Uno de los decretos promulgados corresponde a Friedrich Kaiser Depel, obispo alemán nacido en 1903 y fallecido en el Perú en 1993, quien además fundó la Congregación de las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima. Del mismo modo, la Santa Sede reconoció las virtudes del sacerdote salesiano Oreste Marengo, nacido en Italia en 1906 y fallecido en la India en 1998 tras desempeñarse como Administrador Apostólico de Tura.

El listado se completa con otros tres religiosos de origen italiano: el sacerdote diocesano y fundador del Instituto de la Sagrada Familia, Domenico Pogliani (1838-1921); el presbítero Alessandro Vitetti (1915-1995); y el fraile capuchino Daniele di San Giovanni Rotondo (1919-1994), vinculado a la localidad italiana célebre por la devoción a San Pío de Pietrelcina.

El perfil de Margarita Bavosi, la nueva venerable argentina

Entre los nombramientos anunciados destaca de manera especial la figura de Margarita Bavosi, laica consagrada nacida en la ciudad de Buenos Aires el 19 de septiembre de 1941. Desde su juventud, manifestó una profunda inclinación hacia la vida espiritual, obteniendo el título de profesora de Historia a los 21 años antes de incorporarse plenamente al Movimiento de los Focolares.

Dentro de esta comunidad eclesial era afectuosamente recordada bajo el apodo de «Luminosa» debido a su talante jovial, optimista y su constante cercanía con los demás. Su liderazgo la llevó a asumir la responsabilidad de dirigir el movimiento en España durante un periodo de 14 años.

En 1981, respondiendo a una solicitud directa de la fundadora de la institución, Chiara Lubich, profundizó aún más su compromiso evangélico. Su existencia terrenal concluyó el 7 de marzo de 1985 en Italia, a la edad de 43 años, a causa de una fibrosis pulmonar atípica que sobrellevó durante su último cuatrienio. Al referirse a su trayectoria, la propia Lubich describió su paso por el mundo como una vida «impregnada de amor evangélico vivido en el presente, en el momento presente, fue una rápida carrera hacia Dios».

La trayectoria misionera de Friedrich Kaiser Depel

Por su parte, el obispo Friedrich Kaiser Depel nació en la localidad alemana de Düelmen en 1903. Su vocación sacerdotal germinó desde su infancia, ingresando al seminario menor en 1919 y recibiendo la ordenación sacerdotal en agosto de 1932. Impulsado por un profundo anhelo de evangelizar en ultramar, arribó al puerto peruano del Callao el 22 de abril de 1939.

Tras décadas de arduo trabajo pastoral en Lima y otras regiones, el Papa Pío XII lo designó como el primer prelado de la Prelatura de Caravelí. En junio de 1961 concretó la fundación de las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima, congregación inspirada en su propio lema episcopal. Asimismo, monseñor Kaiser tuvo una participación activa en las cuatro sesiones del Concilio Vaticano II entre 1962 y 1965, defendiendo firmemente el impulso misionero de la Iglesia. Tras sufrir una embolia cerebral en enero de 1988 que afectó su capacidad de habla, falleció el 26 de septiembre de 1993 a los 84 años.

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