El pontífice insta a las nuevas generaciones a defender la fe con audacia y revalorizar el matrimonio
Durante un encuentro oficial celebrado el 24 de octubre en el Vaticano, el Papa León XIV recibió a los delegados de la Conferencia Internacional de la Juventud de Jesús. En su discurso, el Obispo de Roma exhortó a los asistentes a convertirse en “testigos de la fe, llenos de alegría y valentía”, además de respaldar con firmeza la difusión del matrimonio “como un llamado de Dios”.
Este movimiento eclesial tiene sus raíces a mediados de la década de 1970, cuando la Renovación Carismática arribó al estado de Kerala, en la India. Aquel impulso fundacional propició la creación de “grupos juveniles donde jóvenes católicos se encontraron con Jesús y el Evangelio de una manera renovada y revitalizante”, de acuerdo con la información institucional provista por Jesus Youth.
Con el paso de los años, estas comunidades locales tejieron redes de colaboración hasta consolidar su primera gran cumbre nacional en 1985. En la actualidad, la organización cuenta con presencia activa en 25 países alrededor del mundo.
Cuatro décadas de historia y madurez eclesial
Esta visita a Roma marca un hito histórico, ya que se trata de la primera ocasión en que los integrantes de esta red internacional se reúnen formalmente con un pontífice. La estancia en la capital italiana ha servido como espacio de discernimiento para trazar los pasos futuros, justo cuando se conmemoran 40 años de trayectoria organizativa.
El Santo Padre destacó que el extenso proceso de consulta sinodal desarrollado durante los últimos tres años debe traducirse en “un nuevo impulso” y en una “aceptación más generosa” de la identidad propia del grupo.
“Por lo tanto, ha comenzado para ustedes un tiempo de madurez eclesial, un tiempo en el que están llamados a asumir nuevos retos y a dar nuevos frutos”, puntualizó León XIV al recordar que hace una década la Santa Sede reconoció formalmente a la agrupación como una asociación internacional de fieles.
Asimismo, el jerarca católico instó a los jóvenes a mantener viva su encomienda evangelizadora: “No pierdan su celo apostólico, sino que cultívenlo y llévenlo a nuevos países. Una vez más, todo esto solo es posible manteniendo la mirada fija en Jesucristo. Muchos jóvenes de su movimiento han hecho precisamente esto, y de esta manera se han convertido en testigos de la fe, llenos de alegría y valentía”.
Como ejemplo de entrega, el Papa mencionó el testimonio de una destacada referente de la comunidad en Asia: “Algunos lo han hecho de una manera particularmente hermosa y conmovedora, como Ajna George, quien se sostuvo durante la gran prueba de su enfermedad gracias a su amor por Jesús presente en la Eucaristía”.
Ajna George, nacida en 1994 y fallecida en 2022, se desempeñó como profesora universitaria y líder juvenil en la India. Su profunda devoción y la entereza con la que afrontó una patología terminal la han llevado a ser considerada popularmente como la “Carlo Acutis de la India”.
Testimonio en contextos de minoría y valor de la familia
Al reconocer que una buena parte de los miembros de esta red reside en regiones donde los cristianos constituyen un sector minoritario, el Papa les aconsejó no ceder ante el temor de “dar testimonio de su amistad con Jesús”, argumentando que “los corazones de los jóvenes anhelan descubrir el amor de Cristo”.
En la misma línea, profundizó en la importancia de acompañar el núcleo familiar: “En particular, los animo a trabajar con las familias para apoyar la vocación al matrimonio. Los jóvenes necesitan saber que sus vidas son grandiosas y hermosas porque forman parte del plan de Dios”.
“Además del sacerdocio y la vida consagrada, es bueno promover el matrimonio como un llamado de Dios, una vocación a la santidad que debe acogerse con alegría, con la certeza de que Dios sostiene con su gracia a todos aquellos a quienes llama”, complementó.
Finalmente, el Obispo de Roma animó a la comunidad a fomentar familias misioneras dispuestas a colaborar codo a codo con sacerdotes y consagrados en la labor de anunciar el Evangelio. Del mismo modo, pidió perseverar en la oración, en la asistencia a los sectores más vulnerables y en la preservación de la concordia interna, superando barreras culturales o lingüísticas.
“En este sentido, también pido a los sacerdotes y obispos que adopten una perspectiva paternal y de visión de futuro, superando cualquier dificultad que pueda surgir de las diferencias rituales, para buscar ante todo el mayor bien espiritual de los jóvenes”, concluyó León XIV.








