Consejos de un sacerdote mexicano para que las familias católicas transformen la noche de brujas
Frente a la fuerte corriente comercial que rodea a la festividad de octubre, un religioso especialista en el combate espiritual ha compartido una serie de directrices para que los hogares católicos logren rescatar los valores religiosos durante esta fecha y preparen a los más jóvenes para las festividades litúrgicas subsiguientes.
En declaraciones concedidas a un medio internacional, el padre Eduardo Hayen Cuarón, quien ejerce como exorcista en la Diócesis de Ciudad Juárez, situada en la frontera mexicana con Estados Unidos, admitió que “cristianizar Halloween, en medio de un ambiente tan comercial, supone un reto para las familias católicas practicantes”. A pesar de este obstáculo, el clérigo delineó cinco propuestas concretas para los padres.
1. Rescatar el verdadero significado histórico
El religioso aconsejó desvincular la fecha exclusivamente de la temática tétrica y propuso recordar su raíz etimológica y cultural vinculada con la vigilia previa a la festividad santoral. De este modo, sugirió aprovechar las jornadas del 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre para impartir enseñanzas sobre la santidad y la vida eterna.
El sacerdote enfatizó que estas fechas resultan idóneas para abordar temas trascendentales como el destino final del ser humano. “Esos tres días son una buena ocasión para hablar de las postrimerías, o lo que hay después de la muerte: juicio, cielo, infierno y purgatorio”, apuntó.
2. Fomentar el rechazo hacia el ocultismo
Como segunda directriz, el presbítero recomendó dialogar con la infancia sobre las consecuencias espirituales adversas que conllevan el esoterismo y las dinámicas ocultistas, las cuales suelen promoverse mediante figuras terroríficas en estas fechas.
En lugar de recurrir únicamente a prohibiciones estrictas, instó a propiciar un análisis crítico en el hogar para que los menores opten por alejarse de las dinámicas tenebrosas y cultiven el anhelo de alcanzar la vida espiritual junto a la figura de Jesús.
3. Alternativas en la vestimenta y rescate de tradiciones
Comprendiendo el atractivo que representan los disfraces y la recolección de golosinas para los niños, el experto sugirió enfocar esta dinámica desde una perspectiva constructiva. Propuso evitar atuendos vinculados con la maldad y optar por representaciones de figuras celestiales, santos o personajes ejemplares.
Asimismo, sugirió retomar una costumbre medieval donde los sectores vulnerables visitaban los hogares ofreciendo oraciones por los difuntos a cambio de panecillos especiales. “Me parece evangelizador y también divertido”, destacó el sacerdote sobre esta práctica.
4. Simbolismo cristiano en la decoración con calabazas
Respecto a la tradicional actividad de tallar hortalizas, el exorcista indicó que puede transformarse en un espacio de unión familiar y evangelización creativa. En lugar de plasmar muecas atemorizantes, recomendó dibujar emblemas religiosos como cruces, corazones o peces.
A esto se puede añadir una fuente de iluminación interior para ilustrar la idea de que la figura central del cristianismo representa la claridad frente a las sombras del mundo, guiando a los creyentes a reflejar esa misma bondad hacia el prójimo.
5. Priorizar la santidad como proyecto de vida
Para concluir, el padre Hayen Cuarón recordó la relevancia de no eclipsar las conmemoraciones litúrgicas centrales de los primeros días de noviembre dedicadas a quienes han alcanzado la vida eterna y a los fieles difuntos.
El clérigo insistió en la necesidad de presentar la virtud y la cercanía con lo divino como el verdadero camino a seguir, dando a conocer biografías ejemplares a las nuevas generaciones mientras se advierte sobre los peligros morales de la magia y las acciones contrarias a la fe.








