La Arquidiócesis de Bogotá ha emitido una contundente advertencia sobre la circulación de una presunta entrevista al Cardenal Luis José Rueda, Arzobispo Primado de Colombia, cuya imagen y voz habrían sido alteradas mediante herramientas de inteligencia artificial (IA). Este incidente subraya la creciente preocupación por la desinformación y la manipulación digital en el espacio público colombiano, afectando no solo a figuras religiosas sino también a la credibilidad de los medios de comunicación.
La comunicación oficial de la Arquidiócesis, difundida a través de sus canales digitales, específicamente en su cuenta de Instagram, desmintió categóricamente la veracidad del material. Se ha señalado que el video en cuestión, que supuestamente muestra al Cardenal Rueda concediendo una entrevista al noticiero Noticias Caracol, es “completamente falso”. “Este video ha sido manipulado con inteligencia artificial y no corresponde a una entrevista real, ni ha sido autorizado por la Arquidiócesis de Bogotá”, precisó la entidad eclesiástica en su pronunciamiento, buscando contrarrestar el engaño y proteger la imagen de su líder espiritual.
Este tipo de manipulaciones, conocidas como “deepfakes”, representan un desafío significativo para la confianza pública y la integridad de la información. Utilizando algoritmos avanzados de IA, estas técnicas permiten superponer rostros y voces en videos existentes o generar contenido completamente nuevo, haciendo que parezca que una persona dijo o hizo algo que en realidad nunca ocurrió. La sofisticación de estas herramientas dificulta cada vez más la distinción entre lo real y lo sintético, lo que obliga a las instituciones y a la ciudadanía a extremar precauciones.
En su llamado a la acción, la Arquidiócesis de Bogotá instó a los ciudadanos a reportar cualquier video o publicación que consideren falsa y que involucre al Cardenal Rueda o a otros sacerdotes. El objetivo es claro: “detener la desinformación” y evitar que estos contenidos engañosos continúen propagándose. Asimismo, la entidad hizo un llamado enfático a la comunidad para “verificar siempre la información en los canales oficiales y a denunciar este tipo de contenidos engañosos”, promoviendo así la alfabetización digital y el pensamiento crítico entre sus fieles y el público en general.
Este episodio no marca la primera vez que la imagen del Arzobispo Luis José Rueda Aparicio es objeto de un uso indebido. Apenas el 14 de enero de este año, la Arquidiócesis ya había alertado sobre un “montaje hecho a una entrevista de Mons. Rafael De Brigard y del señor Cardenal Luis José Rueda Aparicio” que circulaba en redes sociales. En esa ocasión, la manipulación también se realizó mediante inteligencia artificial, alterando la imagen y la voz de ambos prelados para dar la falsa impresión de que respaldaban o recomendaban algún tipo de contenido comercial. Estos antecedentes evidencian un patrón preocupante de ataques dirigidos a figuras públicas e instituciones respetadas, utilizando la tecnología para fines engañosos.
La problemática de la manipulación de imágenes y voces con IA no se limita al ámbito eclesiástico. Días antes de la reciente denuncia de la Arquidiócesis, la Corporación Organización El Minuto de Dios, una de las entidades sociales y religiosas más influyentes de Colombia, también informó sobre una situación similar. Su presidente, el Padre Diego Jaramillo, fue víctima de una manipulación digital en la que su imagen se utilizaba para promover productos para el cuidado de la salud. La Corporación emitió un comunicado calificando estos anuncios como “publicidad engañosa, prohibida por la normativa de protección al consumidor”. Enfatizaron que cualquier promoción que utilizara la imagen del P. Jaramillo para vender estos productos inducía a error a los consumidores y se aprovechaba de la confianza y buena fe de la comunidad, dañando tanto la reputación del sacerdote como la de la institución.
Estos incidentes recientes en Colombia reflejan una tendencia global donde los deepfakes y la IA generativa son herramientas cada vez más accesibles para la creación de contenido falso, impactando desde la política y el entretenimiento hasta la seguridad personal y la reputación. La facilidad con la que se puede generar material audiovisual convincente, aunque irreal, plantea serios desafíos en un ecosistema mediático ya saturado de información y, a menudo, de desinformación.
La responsabilidad recae tanto en las plataformas de redes sociales, que deben mejorar sus mecanismos de detección y eliminación de contenido manipulado, como en los usuarios, quienes deben desarrollar una mayor capacidad crítica para discernir la veracidad de lo que consumen y comparten. La educación en medios y la promoción de la verificación de fuentes son herramientas esenciales para combatir esta creciente ola de falsedades digitales.
En este contexto, el llamado de la Arquidiócesis de Bogotá y la advertencia de El Minuto de Dios adquieren una relevancia fundamental. No solo protegen la imagen de figuras públicas, sino que también actúan como un recordatorio crucial para la sociedad colombiana sobre los peligros inherentes a la era digital y la importancia de la cautela y la verificación constante de la información antes de creerla o compartirla. La lucha contra la desinformación generada por IA es un esfuerzo colectivo que requiere la participación activa de instituciones, medios de comunicación y ciudadanos.





