Argentina se prepara para recibir un evento de profunda significación espiritual y devoción mariana: la llegada de las veneradas reliquias de Santa Bernardita Soubirous, la joven vidente de Nuestra Señora de Lourdes. Esta histórica peregrinación, que cruzará el país durante todo el mes de marzo, ofrece a los fieles católicos una oportunidad única para acercarse a la esencia de uno de los santuarios marianos más importantes del mundo y profundizar en el mensaje de fe, oración y penitencia transmitido en Lourdes.
La iniciativa, titulada “Lourdes nos visita: un tiempo de gracia y esperanza”, proviene directamente de Francia, específicamente del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, y es acompañada por el Padre Mauricio Elías, coordinador de lengua española del célebre recinto mariano. El recorrido ha sido meticulosamente planificado para abarcar diversas diócesis y santuarios dedicados a la Virgen de Lourdes, permitiendo que un amplio número de devotos experimente la presencia espiritual de la Santa.
El periplo de las reliquias comenzará en el corazón del país, específicamente en la provincia de Córdoba. Los días 2 y 3 de marzo, la ciudad de Alta Gracia será la primera parada, donde se encuentra un significativo Santuario de Nuestra Señora de Lourdes. Este lugar es particularmente conocido por la percepción espiritual de una aparición mariana sin una imagen física convencional, lo que añade una capa de misticismo y fe profunda al inicio de la peregrinación. Tras su estancia en Alta Gracia, las reliquias se trasladarán a Córdoba Capital, donde permanecerán los días 4 y 5 de marzo, brindando a la comunidad de la capital provincial la oportunidad de venerarlas y participar en las ceremonias litúrgicas.
La peregrinación continuará hacia el noroeste argentino, llegando a San Miguel de Tucumán del 6 al 8 de marzo. Posteriormente, el valioso relicario se dirigirá a la provincia de San Juan, donde los fieles podrán honrar a Santa Bernardita los días 9 y 10 de marzo. La travesía proseguirá hacia la región de Cuyo, específicamente a la provincia de Mendoza, con varias paradas programadas: los días 11 y 12 de marzo en El Challao, el 13 de marzo en Godoy Cruz y el 14 de marzo en San Rafael. Cada una de estas etapas representa un punto de encuentro para miles de creyentes que buscan inspiración y consuelo en la figura de la santa vidente.
El broche de oro de esta trascendental peregrinación se dará en la provincia de Buenos Aires. El Santuario de Lourdes de Santos Lugares, un punto neurálgico de la devoción mariana en Argentina, acogerá las reliquias los días 18 y 19 de marzo, culminando así un mes de fervor y reflexión espiritual a lo largo y ancho del territorio nacional.
**¿Quién fue Santa Bernardita Soubirous? La Joven Vidente de Lourdes**
Para comprender la magnitud de esta visita, es fundamental recordar la vida y el legado de Santa Bernardita Soubirous. Nacida el 7 de enero de 1844 en el pequeño pueblo de Lourdes, Francia, Marie Bernard, conocida familiarmente como Bernardita, fue la mayor de una numerosa familia en condiciones de extrema pobreza. Su infancia estuvo marcada por la precariedad: una alimentación deficiente y una vivienda insalubre en el “cachot” (una antigua celda de prisión) contribuyeron a una salud frágil desde muy temprana edad. Superó el cólera y padeció de asma crónica, lo que la acompañaría durante gran parte de su vida.
El 11 de febrero de 1858, cuando Bernardita tenía solo 14 años, su vida dio un giro radical. Mientras recogía leña con su hermana y una amiga cerca de la Gruta de Massabielle, escuchó un sonido peculiar y presenció una visión extraordinaria: la aparición de una “Señora” rodeada de una luz resplandeciente. Bernardita, instintivamente, buscó su rosario y comenzó a rezar en compañía de esta misteriosa figura que más tarde se identificaría como la Inmaculada Concepción, la Virgen María.
A lo largo de los meses siguientes, la Virgen se le apareció diecisiete veces más en la misma gruta. Durante estas apariciones, la “Señora” le transmitió mensajes de profunda relevancia espiritual, instando a Bernardita a rezar por los pecadores y, de manera particular, a hacer penitencia. También le encomendó una misión: que se construyera una capilla en el lugar de las apariciones y que la gente acudiera en procesión. La Virgen reveló la ubicación de una fuente de agua milagrosa en la gruta, que desde entonces ha sido el epicentro de innumerables curaciones y milagros.
Tras las apariciones, la vida de Bernardita, lejos de ser fácil, estuvo marcada por el sufrimiento, la incomprensión y las adversidades. Fue interrogada por las autoridades civiles y eclesiásticas, sometida a escrutinio y, en ocasiones, a humillaciones. Sin embargo, su fe inquebrantable y su profunda humildad le permitieron abrazar estas pruebas, que la forjaron en un camino de santidad.
Tiempo después, en julio de 1866, Bernardita ingresó en la Comunidad de las Hermanas de la Caridad de Nevers, donde comenzó su noviciado. Pronunció sus votos el 22 de septiembre de 1878 y dedicó el resto de su vida al servicio de Dios y al prójimo, a pesar de su salud siempre deteriorada. Falleció serenamente el 16 de abril de 1879, aferrada a un crucifijo que le había sido enviado por el Papa Pío IX, y con las palabras: “Ruega, Señora, por esta pobre pecadora”.
La Iglesia reconoció su extraordinaria santidad, canonizándola el 8 de diciembre de 1933, en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, la misma advocación mariana que se le reveló en Lourdes. El cuerpo de Santa Bernardita Soubirous, asombrosamente incorrupto, reposa en un féretro de cristal en el Convento de Nevers, siendo objeto de veneración para millones de peregrinos que anualmente visitan el santuario. Su festividad se celebra cada 16 de abril, fecha de su Pascua terrenal.
La peregrinación de sus reliquias por Argentina no es solo un recordatorio de su vida y de las apariciones de Lourdes, sino una invitación a todos los fieles a renovar su fe, a acoger el mensaje de oración y penitencia, y a experimentar la esperanza que brota de la devoción a la Virgen María, tal como lo hizo la humilde vidente de Massabielle.




