Arquidiócesis de Monterrey llama a jornada de oración y ayuda humanitaria para la población penitenciaria
La Iglesia católica en el norte de México ha impulsado una iniciativa espiritual y social enfocada en uno de los sectores más vulnerables de la sociedad. Monseñor Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey, convocó oficialmente a los sacerdotes pertenecientes a su presbiterio a llevar a cabo una Hora Santa el próximo 24 de septiembre, un espacio de reflexión enfocado en las personas que se encuentran recluidas en centros penitenciarios, así como en sus núcleos familiares y en el personal encargado de su custodia y reinserción.
Una tradición litúrgica con enfoque social y humano
El llamado pastoral fue emitido con motivo de la festividad litúrgica de Nuestra Señora de la Merced, reconocida históricamente como la patrona de los presos y cautivos. Esta fecha, conmemorada por la comunidad católica, representa una oportunidad idónea para dirigir la mirada y la acción solidaria hacia quienes habitan tras las rejas.
Durante su mensaje, el jerarca católico trajo a colación las reflexiones expresadas por el papa León XIV durante el Jubileo de los Presos celebrado el 14 de diciembre de 2025, donde señaló de manera enfática que “ningún ser humano coincide con lo que ha hecho” y que “la justicia es siempre un proceso de reparación y reconciliación”. A juicio del prelado, estas premisas recuerdan que la dignidad intrínseca de cada individuo permanece intacta a pesar de sus errores pasados.
Asimismo, el arzobispo subrayó que, mediante el soporte espiritual y el respaldo fraterno de la comunidad, cualquier individuo tiene la posibilidad real de iniciar una transformación profunda orientada hacia la esperanza y la reconciliación con la sociedad.
Acciones concretas y apoyo comunitario
Más allá del momento de recogimiento litúrgico, para el cual la curia metropolitana elaboró un subsidio especial de oración, la jerarquía eclesiástica solicitó que la fe se traduzca en hechos tangibles. Por este motivo, se puso en marcha una colecta especial de artículos de higiene personal, insumos que serán acopiados a través de la red de Cáritas parroquiales para su posterior distribución en las cárceles locales.
De igual forma, se extendió una invitación abierta a los ciudadanos que deseen colaborar de manera activa en este campo de la beneficencia. La intención es que más voluntarios se sumen a las filas de la Pastoral Penitenciaria de la Arquidiócesis de Monterrey para ofrecer su tiempo y su vocación de servicio.
Al respecto, la autoridad eclesiástica recalcó que “su escucha, acompañamiento y servicio pueden convertirse en signos concretos de la misericordia de Dios y ayudar a que renazca la esperanza en quienes atraviesan esta difícil realidad”.
Canales de contacto y participación
Para concluir su mensaje, el arzobispo encomendó esta campaña bajo la protección de Nuestra Señora de la Merced, pidiendo que su ejemplo impulse a los fieles a mirar con respeto y misericordia a quienes cumplen sentencias en las prisiones.
Aquellas personas de la comunidad que requieran mayor información sobre las actividades de la Pastoral Penitenciaria o deseen colaborar con las donaciones pueden establecer contacto directo mediante el correo electrónico penitenciaria.sanpedroysanpablo.mty@iglesiademonterrey.com.








