4 agosto, 2026

El Arzobispo Salvatore Cordileone, de la Arquidiócesis de San Francisco en Estados Unidos, ha reafirmado su llamado a facilitar el acceso a la Misa tradicional en latín (MTL) en un momento de persistente incertidumbre sobre las regulaciones que rigen este rito ancestral. Sus declaraciones, emitidas en una entrevista televisiva el 30 de julio de 2026, subrayan una búsqueda de unidad dentro de la Iglesia católica en medio de un debate litúrgico complejo.

“Considero que, aplicando ciertas precauciones, es posible ampliar el acceso a esta forma de la Misa sin comprometer la cohesión interna de la Iglesia”, afirmó Monseñor Cordileone durante su aparición en el programa “The World Over with Raymond Arroyo”. Esta visión se alinea con un esfuerzo más amplio por mitigar las tensiones generadas por las restricciones actuales sobre el uso del Misal de 1962, conocido popularmente como la Misa Tradicional en Latín.

La intervención de Monseñor Cordileone cobra particular relevancia dada su reciente designación por el Papa León XIV como uno de los siete nuevos integrantes de la Signatura Apostólica. Sus palabras sobre la liturgia tradicional surgieron poco después de la excomunión de miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) por la consagración de obispos sin permiso papal, un evento que ha puesto de manifiesto la fragilidad de la unidad eclesial en cuestiones doctrinales y litúrgicas.

En una publicación previa en la plataforma X, Monseñor Cordileone ya había advertido que las consagraciones de la FSSPX evidenciaban una “creciente falta de confianza que se ha gestado durante mucho tiempo”. Instó a un “diálogo sincero y honesto” y expresó su deseo de que los fieles “puedan acceder con mayor facilidad a la Misa tradicional, evitando así verse compelidos a buscar alimento espiritual fuera del seno de la Iglesia en comunión con Roma”.

A pesar de los recurrentes llamados de Monseñor Cordileone y otros líderes para flexibilizar las restricciones sobre la Misa en latín, el Cardenal Arthur Roche, del Dicasterio para el Culto Divino, indicó una postura diferente. En una entrevista con “The Tablet”, el Cardenal Roche señaló que el Papa León no tiene intención de modificar las limitaciones a la liturgia tradicional, establecidas durante el pontificado del Papa Francisco. En respuesta, Monseñor Cordileone comentó que, aunque desconoce el pensamiento exacto del Santo Padre, es evidente que el Papa León “anhela la unidad de todos”, centrándose su pontificado en la cohesión eclesial, sugiriendo una posible divergencia en la interpretación de cómo alcanzarla.

El Arzobispo de San Francisco expresó su preocupación de que la persistencia de estas restricciones pueda llevar a los fieles con anhelo de culto tradicional a sentir que no les queda “otra alternativa” que buscar refugio en “instituciones y comunidades que carecen de aprobación eclesiástica oficial”. Advirtió: “Lo harán”. Cordileone destacó que la unidad se ve amenazada: “Si las restricciones se mantienen, la gente inevitablemente se dirigirá a esos otros grupos que no están en plena comunión con la Sede Apostólica”.

No obstante, Cordileone también enfatizó que, al permitir un acceso más amplio a la Misa tradicional, “debemos asegurar que las personas que asistan a esta liturgia estén en plena comunión con la fe católica y acepten las enseñanzas del Concilio Vaticano II”. Mencionó que, en Estados Unidos y otras naciones, esto se ha cumplido “en gran medida”. Por tanto, consideró que, con ciertas precauciones, se puede favorecer un mayor acceso a la Misa al tiempo que se preserva la unidad de la Iglesia.

Aunque Monseñor Cordileone se muestra optimista sobre expandir el acceso al rito romano antiguo, expresó reservas sobre la viabilidad de reconciliar las restricciones vigentes con las directrices del Papa León. En marzo, el Pontífice había pedido “soluciones concretas” a los obispos franceses para sanar las divisiones litúrgicas, instando a la unidad y a integrar a los católicos atraídos por la Misa tradicional en latín, manteniendo la comunión. Para Cordileone, esta directriz del Papa León parece contradecir la rigidez de las restricciones actuales.

El Arzobispo destacó, además, una tendencia en la generación más joven. “Al observar a la generación más joven, constatamos un profundo amor por la tradición”, afirmó. “Se sienten atraídos por la expresión más clásica del culto de la Iglesia, la Misa tradicional, la forma litúrgica previa a las modificaciones introducidas tras el Concilio Vaticano II”. Esta atracción no se limita al rito antiguo. Según Cordileone, los jóvenes también buscan una celebración del *Novus Ordo* (la Misa actual) que incorpore elementos tradicionales: “Incluso el ordinario de la Misa tal como lo tenemos ahora, celebrado de una manera más tradicional, con el sacerdote *ad orientem*, con música sacra, gran solemnidad y reverencia… ellos anhelan esta profunda tradición. Los transporta a un lugar muy espiritual y profundo”, explicó. A su juicio, esta inclinación es “imparable” y seguirá atrayendo a nuevas generaciones hacia las raíces litúrgicas de la fe, promoviendo una piedad profunda y un sentido de continuidad.

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