30 marzo, 2026

Santiago, Chile – Un brutal episodio de violencia en el ámbito escolar ha conmocionado a Chile, llevando al Arzobispo de Santiago y primado del país, Cardenal Fernando Chomali, a realizar un enérgico llamado a la reflexión nacional. El trágico suceso, que tuvo lugar en Calama, Región de Antofagasta, ha puesto de manifiesto profundas heridas sociales que requieren una atención urgente y colectiva.

El viernes pasado, la comunidad educativa del Instituto Obispo Silva Lazaeta se vio sacudida por un acto de violencia sin precedentes. Victoria Reyes, una inspectora escolar de 59 años, fue asesinada en las dependencias del establecimiento por un alumno de 18 años. La agresión, perpetrada con un arma blanca, no solo cobró la vida de la funcionaria, sino que también dejó a otras cuatro personas heridas: una empleada del instituto y tres estudiantes que intentaron intervenir o fueron víctimas colaterales del ataque. Este evento ha generado una profunda consternación en la región y en todo el país, reavivando el debate sobre la seguridad en los centros educativos y la creciente ola de violencia juvenil.

Ante la magnitud de la tragedia, el Cardenal Chomali no tardó en expresar su pesar y su solidaridad con las víctimas. A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, el purpurado aseguró sus oraciones por el eterno descanso de Victoria Reyes y envió sus más sentidas condolencias a su familia. Asimismo, manifestó sus deseos de una pronta y completa recuperación para las cuatro personas que resultaron heridas en el lamentable incidente, subrayando la urgencia de la asistencia y el apoyo psicológico necesario para afrontar las secuelas de un trauma de esta naturaleza.

Más allá de las condolencias, el Cardenal Chomali elevó su voz para exigir una profunda reflexión sobre las causas subyacentes de la violencia que azota a la sociedad chilena, particularmente en el contexto escolar. En su mensaje, el primado de Chile hizo hincapié en la necesidad imperante de “fortalecer la familia”, un pilar fundamental que, a su juicio, ha visto erosionada su capacidad de contención y formación. Paralelamente, abogó por “devolver la autoridad a los profesores”, figuras clave en la educación y el desarrollo de los jóvenes, cuya labor se ha visto crecientemente menoscabada por diversos factores sociales y culturales.

El prelado también fue enfático en la urgencia de “desterrar la violencia como método para lograr objetivos”, una práctica que lamentablemente parece estar arraigando en ciertos segmentos de la juventud. El Cardenal Chomali hizo un emotivo llamado a fomentar “más calor de hogar, más diálogo, más fraternidad”, instando a la sociedad a reorientar sus prioridades. En este sentido, exhortó a la comunidad a considerar que “llegó la hora de competir menos y compartir más”, proponiendo un cambio de paradigma que priorice la construcción de lazos humanos y la empatía sobre el individualismo y la confrontación.

El Arzobispo de Santiago fue categórico al señalar que este “drama es una fotografía de la realidad de muchos jóvenes que no se sienten amados”. Esta declaración pone el foco en una de las raíces más profundas de la problemática: la carencia afectiva y el sentimiento de abandono que experimentan numerosos adolescentes y jóvenes en el país. El Cardenal Chomali enfatizó que “llegó la hora de reflexionar seriamente sobre la realidad juvenil y familiar en Chile”, un desafío que, según sus palabras, es ineludible.

El purpurado, consciente de la magnitud y complejidad del problema, planteó una pregunta crucial a la sociedad chilena: “¿Tendremos la valentía de hacerlo?”. Y, adelantándose a las posibles resistencias, advirtió con realismo que “lo digo porque va a doler”. Esta afirmación sugiere que abordar las raíces de la violencia escolar y juvenil implicará confrontar verdades incómodas y realizar cambios estructurales y culturales que podrían resultar dolorosos para diversos estamentos de la sociedad. La invitación del Cardenal Chomali es a no eludir esta responsabilidad, a pesar de las dificultades inherentes.

El crimen de Victoria Reyes en Calama es, para muchos, un doloroso recordatorio de la vulnerabilidad de las comunidades educativas y de la necesidad de un pacto social renovado en torno a la educación y el bienestar de la juventud. Las palabras del Cardenal Chomali resuenan como un clamor por la reconstrucción del tejido social, por una mayor inversión en el capital humano y afectivo de las nuevas generaciones, y por la valentía de enfrentar los desafíos que, aunque complejos, son fundamentales para garantizar un futuro de paz y desarrollo para Chile.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos