Una coalición de activistas y organizaciones dedicadas a la defensa de la familia ha lanzado una ambiciosa campaña nacional con el objetivo de reevaluar el impacto de la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en los derechos de los niños. Bajo el nombre de “Greater Than” (Más que), esta iniciativa, impulsada principalmente por la organización sin fines de lucro Them Before Us (Ellos antes que nosotros), busca revertir la histórica decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso Obergefell v. Hodges de 2015, que garantizó el derecho al matrimonio igualitario en todo el país.
Lanzada a finales de enero, la campaña argumenta que la redefinición del matrimonio ha socavado el derecho fundamental de todo niño a tener una madre y un padre, figuras que Them Before Us considera esenciales para el desarrollo infantil óptimo. Según un comunicado de la campaña, “Greater Than” pretende “centrarse en las verdaderas víctimas —niños privados de su madre o de su padre— en lugar de en adultos que confunden deseos no cumplidos con un daño”. Este enfoque busca desviar la conversación pública de los deseos de los adultos hacia las necesidades inherentes de la infancia.
Katy Faust, fundadora y presidenta de Them Before Us, y una voz prominente en la defensa de los derechos de los niños, subraya que la experiencia de la última década ha revelado las consecuencias de la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo. “Desde la redefinición del matrimonio hace una década, hemos visto las consecuencias: la paternidad tratada como algo reemplazable y niños privados del amor y la guía únicos que solo una madre y un padre pueden brindar”, afirmó Faust, quien es madre de cuatro hijos y ha dedicado más de una década a esta causa.
Faust enfatiza que el décimo aniversario de la decisión Obergefell v. Hodges ofrece una oportunidad crucial para reflexionar sobre sus efectos. “Diez años de Obergefell nos han demostrado, de forma clara y contundente, que los niños merecen algo mejor y que ellos son ‘Más que’ los deseos de los adultos; y es hora de que hagamos un cambio”, sostuvo. Es con este propósito que la coalición, compuesta por padres, líderes religiosos, personas influyentes, organizaciones no lucrativas y legisladores, ha unido fuerzas. Su objetivo es “deshacer el daño de Obergefell, presionar a la Corte Suprema para que lo anule y proteger los derechos de los niños en todo el país”.
Entre los argumentos presentados por la campaña “Greater Than” se incluyen supuestos casos de abuso y negligencia vinculados a la fertilización in vitro (FIV), los cuales, según el grupo, evidencian una falta de legislación adecuada para proteger a los niños tras la sentencia Obergefell. La campaña cita ejemplos como el de una pareja en California arrestada bajo sospecha de abuso tras presuntamente generar más de 20 niños mediante FIV, o el caso de un delincuente sexual que obtuvo un niño por el mismo método. Otro ejemplo mencionado es el de un hombre de 74 años en California que habría adquirido dos niños a través de FIV y los mantuvo en condiciones de confinamiento. La campaña utiliza estos incidentes para ilustrar lo que percibe como vulnerabilidades en la protección legal de los niños en un contexto donde las estructuras familiares tradicionales se han redefinido.
La coalición que apoya “Greater Than” es diversa e incluye varias organizaciones nacionales e individuos con firmes convicciones religiosas, muchos de ellos vinculados al catolicismo o al protestantismo evangélico. Entre sus aliados se encuentran Live Action, CatholicVote, la activista Abby Johnson, el Ruth Institute y el Word on Fire Institute.
Jennifer Roback Morse, fundadora y presidenta del Ruth Institute, una organización que promueve la ética sexual católica, enfatiza que “las necesidades de los niños imponen límites legítimos al comportamiento de los adultos”. Para Morse, cada niño tiene un “derecho natural a tener una relación con sus padres, salvo en caso de una tragedia inevitable”, y a “conocer su identidad genética y su herencia cultural”. Ella sostiene que la unión de madres y padres “protege estos intereses de los niños” y que este es “el propósito público esencial del matrimonio”, a menudo eclipsado por conversaciones sobre sus aspectos privados y no esenciales.
La campaña, aunque respaldada por grupos con raíces en la ética católica y protestante, aclara en su sitio web que no argumenta que las personas homosexuales sean malos padres. Su postura es más bien que, si bien “una mujer que se identifica como lesbiana puede ser una madre amorosa, no puede ser un padre. Un hombre gay puede ser un padre amoroso, pero no puede ser una madre”. Para “Them Before Us”, “los niños necesitan, merecen y tienen derecho a ambos”, refiriéndose a las figuras materna y paterna. Este matiz busca centrar el debate en el papel de género en la crianza, más que en la orientación sexual de los individuos.
Organizaciones aliadas como la American Family Association (AFA) también han expresado su apoyo incondicional. Walker Wildmon, vicepresidente de la AFA, declaró que “durante demasiado tiempo, los deseos de los adultos han impulsado la discusión política en torno a la agenda homosexual y transgénero”. Wildmon aboga por un cambio de enfoque: “Es hora de que volvamos a centrar nuestra atención en las necesidades de los niños. Todos los niños son creados a imagen de Dios y tienen derecho tanto a una madre como a un padre. Este proyecto es oportuno y necesario con el propósito de restablecer esta verdad fundamental en la sociedad y el gobierno”.
De manera similar, Focus on the Family, otra organización influyente que respalda la campaña, enfatiza la prioridad de las necesidades infantiles. Jim Daly, presidente de Focus on the Family, afirmó que la organización “respalda de todo corazón la convicción de Greater Than de que el progreso real significa anteponer las necesidades de los niños a los deseos de los adultos”. Daly advierte sobre las consecuencias negativas de descuidar estas necesidades: “Cuando se descuidan las necesidades de los niños, no son solo los niños quienes sufren. Las familias se ven perjudicadas y la sociedad misma se desestabiliza. Vemos la trágica evidencia de esto a nuestro alrededor”.
La autora y conferencista evangélica protestante Lisa Bevere también se unió a la campaña, enmarcando la discusión en términos de amor y protección. Bevere planteó una pregunta fundamental: “Si nuestras vidas se miden en última instancia por cómo amamos y protegemos a los demás, entonces debemos responder a esta pregunta: ‘¿Creamos comunidades donde los niños fueron amados, valorados y protegidos, o permitimos que la cobardía y la confusión cultural dejaran a una generación en riesgo?’”.
La campaña “Greater Than” representa un esfuerzo coordinado para reabrir el debate sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, no desde la perspectiva de los derechos de los adultos, sino desde una interpretación específica de los derechos y necesidades fundamentales de los niños dentro de la estructura familiar. Sus promotores esperan que esta iniciativa genere una conversación nacional que eventualmente conduzca a una revisión legal de la decisión Obergefell v. Hodges, priorizando lo que consideran el derecho inherente de cada niño a crecer con la influencia de una madre y un padre.






Agregar comentario