Con la llegada del Miércoles de Ceniza, este 18 de febrero marca el inicio de la tradicional campaña “Cuaresma de Fraternidad” de Cáritas Chile, una iniciativa que este año 2026 se propone valorar la inestimable sabiduría de las personas mayores y reafirmar su dignidad como pilares fundamentales de nuestra sociedad. Bajo el inspirador lema “Bienaventurados los viejos: porque en ellos habita la memoria, sabiduría y futuro”, la presente edición busca desafiar y derribar prejuicios arraigados, situando a los adultos mayores en el centro de la atención y el cuidado de la Iglesia.
La campaña subraya la importancia de reconocer no solo la vasta historia y experiencia de quienes han vivido más años, sino también su invaluable testimonio de fe, que constituye una guía esencial y un legado espiritual para las nuevas generaciones. En un contexto donde el envejecimiento de la población es una realidad creciente, Cáritas Chile hace un llamado urgente a la sociedad a mirar a sus mayores con respeto y gratitud, entendiendo que su bienestar es un reflejo de la salud moral de la comunidad en su conjunto.
Esta convocatoria se enmarca en el espíritu de escucha y solidaridad que promueve constantemente el Papa Francisco, quien ha insistido en la necesidad de tender puentes intergeneracionales y de asegurar que los ancianos no sean relegados ni olvidados. La “Cuaresma de Fraternidad” se traduce, así, en un gesto concreto de cariño y apoyo, una verdadera “caricia de Dios” para aquellos que a menudo enfrentan la soledad, la vulnerabilidad y la precariedad.
La iniciativa ofrece múltiples caminos para que la comunidad pueda sumarse activamente a este propósito transformador. Una de las vías principales es la participación a través de la oración comunitaria y la reflexión personal sobre el rol y el valor de los adultos mayores en la familia y la sociedad. Estos momentos de introspección buscan fortalecer el tejido social y espiritual, fomentando una cultura de aprecio hacia nuestros mayores.
Adicionalmente, se facilitan mecanismos de contribución económica. Los fieles pueden realizar sus aportes a través de las tradicionales alcancías físicas, que estarán disponibles en parroquias, capillas y colegios a lo largo del territorio nacional. Estas alcancías son símbolos visibles de la colecta cuaresmal y un recordatorio constante del compromiso solidario. Para aquellos que prefieren la comodidad y accesibilidad digital, la campaña también dispone de una alcancía virtual en su sitio web oficial, www.cuaresmadefraternidad.cl, permitiendo donaciones en línea de manera sencilla y segura.
Los fondos recaudados a través de estas vías son de vital importancia. Se destinarán íntegramente a nutrir el Fondo Nacional de Cuaresma, un recurso fundamental que financia proyectos específicos orientados a atender las necesidades más apremiantes de los adultos mayores en situación de vulnerabilidad en Chile. Estos proyectos abarcan desde el apoyo en salud y alimentación hasta iniciativas que promueven la autonomía, la compañía y la integración social, buscando mejorar sustancialmente su calidad de vida y devolverles la dignidad que merecen. La gestión transparente y eficiente de estos recursos es una prioridad para Cáritas Chile, asegurando que cada aporte llegue efectivamente a quienes más lo necesitan.
José Tomás Silva, Encargado de Gestión de Recursos de Cáritas Chile, compartió su perspectiva sobre este significativo período cuaresmal y el impacto de la campaña. “Nuestra austeridad cuaresmal tiene un propósito profundamente transformador”, afirmó Silva. “Al desprendernos de algo, por pequeño que sea, no solo practicamos el desapego, sino que permitimos a Cáritas generar espacios de dignidad, salud y compañía para miles de personas mayores que, lamentablemente, enfrentan hoy la soledad, el abandono o la precariedad económica y social”.
Silva enfatizó que la campaña “Cuaresma de Fraternidad” actúa como un “puente técnico y humano”. Este puente es crucial, ya que conecta directamente la generosidad y la buena voluntad de los fieles con la cruda y urgente realidad de los territorios, donde la necesidad de apoyo a los adultos mayores es palpable y constante. La sinergia entre la fe, la acción solidaria y la gestión humanitaria se convierte así en una fuerza motriz para el cambio social.
La campaña estará vigente durante todo el tiempo de Cuaresma, extendiéndose hasta el Domingo de Ramos, el 29 de marzo. Los organizadores invitan fervientemente a toda la comunidad a participar, recordando que “cada gesto cuenta para construir una sociedad más justa y humana”. Su llamado final es claro y emotivo: “¡Hagamos juntos de esta Cuaresma un verdadero tiempo de fraternidad!”, transformando la reflexión en acción tangible para honrar y acompañar a quienes nos han legado tanto.




