Washington, D.C. – La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, respondió el 30 de marzo de 2026 con firmeza a las recientes declaraciones del Papa León XIV, quien había afirmado que Dios rechaza las oraciones de los líderes que promueven la guerra. Leavitt calificó el acto de recurrir a la oración por parte de los dirigentes militares y del presidente de Estados Unidos como “algo muy noble”, en un contrapunto directo a la condena del Sumo Pontífice.
Durante una rueda de prensa en la Sala James S. Brady, Leavitt fue interpelada por un periodista sobre las palabras del Papa, quien manifestó que Dios “no escucha la oración de quienes hacen la guerra”. En su réplica, la secretaria de prensa subrayó la profunda conexión de la nación con la fe desde sus orígenes. “Creo que nuestra nación fue fundada, hace casi 250 años, sobre valores judeocristianos”, señaló. “Y hemos visto a presidentes, hemos visto a los líderes del Departamento de Guerra, y hemos visto a nuestras tropas recurrir a la oración durante los momentos más turbulentos de la historia de nuestra nación”.
La funcionaria, de fe católica, defendió la legitimidad de esta práctica en la esfera pública y militar. “No creo que haya nada de malo en que nuestros líderes militares o el presidente pidan al pueblo estadounidense que ore por nuestros militares y por quienes sirven a nuestro país en el extranjero. De hecho, creo que es algo muy noble”, recalcó Leavitt. Añadió que, al dialogar con numerosos miembros de las fuerzas armadas, estos “aprecian las oraciones y el apoyo del comandante en jefe y de su gabinete”, lo que subraya la importancia de la fe como pilar de apoyo moral para el personal militar.
Las declaraciones de la Casa Blanca surgen como eco a una contundente homilía del Papa León XIV el Domingo de Ramos. Desde la Plaza de San Pedro, el Pontífice condenó enérgicamente el conflicto bélico, desvinculando cualquier justificación religiosa de la violencia. El Santo Padre, cuyo propio padre sirvió en la Marina de Estados Unidos a bordo de un buque de desembarco de tanques durante el Día D, expresó con claridad que Dios “no escucha la oración de quienes hacen la guerra”. Si bien el Papa León no aludió a líderes específicos en su discurso, su mensaje resonó a nivel global, enfatizando la visión de Cristo como el “Rey de la Paz” y contrastando su mansedumbre con la brutalidad de la violencia que le rodeó en su pasión.
El Pontífice profundizó en la interconexión entre la contemplación de la Pasión de Cristo por parte de la Iglesia y el sufrimiento de las personas inmersas en conflictos actuales, con una mención particular a los cristianos en Medio Oriente. Recordó una enseñanza fundamental de Jesús: “Cuando uno de sus discípulos desenvaina la espada para defenderlo… Él lo detiene de inmediato diciendo: ‘Guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere’”. Con esta cita bíblica, el Papa León XIV reforzó su llamado a la resolución pacífica y la renuncia a la violencia.
La postura de Leavitt se inscribe también en un contexto doméstico en Estados Unidos, marcado por el reciente anuncio de dos demandas presentadas por la organización “Americans United for Separation of Church and State” contra los Departamentos de Defensa y de Trabajo. Estas acciones legales están relacionadas con servicios de oración de carácter cristiano organizados por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y la secretaria de Trabajo, Lori Chavez-DeRemer. La semana anterior, Hegseth había utilizado un lenguaje cristiano y había orado por una “acción contundente y arrolladora” contra los enemigos de Estados Unidos. Las demandas alegaban que estos servicios religiosos hacen un uso indebido de recursos públicos, promueven el nacionalismo cristiano, vulneran la separación entre Iglesia y Estado y ejercen presión sobre los empleados federales para participar.
Durante la misma rueda de prensa, Leavitt abordó un segundo asunto de relevancia internacional, confirmando que Estados Unidos había establecido comunicación con Israel. El motivo fue un incidente ocurrido también el Domingo de Ramos, cuando la policía israelí impidió el acceso a la Basílica del Santo Sepulcro al Cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, y a Fray Francesco Ielpo, Custodio de Tierra Santa.
“Esta mañana hablé con el secretario [Marco] Rubio y expresamos nuestra preocupación a Israel respecto al cierre de estos lugares santos”, informó Leavitt. La Casa Blanca subrayó la importancia de la libertad de culto y el acceso a sitios de veneración. “Queremos que los fieles puedan acceder a estos lugares santos”, afirmó. Al mismo tiempo, Leavitt reconoció las preocupaciones de seguridad de Israel: “Por supuesto, la seguridad es una prioridad máxima, pero entendemos que Israel está trabajando en esas medidas de seguridad para reabrir los sitios durante la Semana Santa, y eso es algo que apreciamos”, concluyó, evidenciando el delicado equilibrio entre la diplomacia, la libertad religiosa y la seguridad en una región conflictiva.








