Ciudad Eten, un distrito en la región de Lambayeque, en el norte de Perú, se encuentra en un umbral histórico que podría transformarlo en el principal destino de turismo eucarístico en América Latina. Esta es la conclusión central de un reciente estudio académico internacional, que destaca la singularidad de su milagro, el respaldo legal del Estado peruano y una innovadora estrategia de gobernanza sostenible como pilares para este ambicioso proyecto.
La investigación, fruto de una colaboración entre la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) de Perú y la Universidad de Extremadura de España, fue publicada en el prestigioso *International Journal of Event and Festival Management*, con sede en el Reino Unido. Bajo el título “Devotion and fate: stakeholder perceptions of the Divino Niño del Milagro in Ciudad Eten, Peru”, el estudio propone la estrategia “Eten, gigante de la fe y sostenibilidad”, con el objetivo de posicionar a esta comunidad costera como un referente global en el ámbito del turismo religioso.
El corazón de esta propuesta radica en el reconocido Milagro Eucarístico de Eten, un acontecimiento que la Iglesia Católica documentó por primera vez en 1649. Durante la víspera de la solemnidad de Corpus Christi, el Niño Jesús se manifestó visiblemente en una hostia consagrada. Semanas después, en la festividad de Santa María Magdalena, patrona local, el evento se repitió, mostrando además tres corazones entrelazados, símbolos que se interpretan como una alusión a la Santísima Trinidad.
Esta particularidad confiere a Eten una distinción excepcional. Mientras que otros milagros eucarísticos en países como Argentina, México, Venezuela y Colombia han implicado transformaciones de la hostia en tejido o sangre, la manifestación en Eten tomó la forma del “Divino Niño del Milagro Eucarístico”. Esta singularidad dota a la devoción de un profundo valor teológico, histórico y pastoral, según enfatiza el estudio.
El proyecto de Ciudad Eten ha recibido un impulso crucial con la promulgación de la Ley N.° 32337 en mayo de 2025 por parte del Estado peruano. Esta legislación declaró de “interés nacional” el reconocimiento de Eten como la “Ciudad Eucarística del Perú”, un hito que, según los investigadores, es fundamental para su proyección internacional. “Ciudad Eten es un gigante de la fe que hoy cuenta con el respaldo científico y legal para ser luz ante el mundo”, afirma el análisis liderado por la MG. Sandra Zubieta, decana de la Facultad de Administración Hotelera, Turismo y Gastronomía de la USIL, junto a las docentes investigadoras Rosse Esparza y Karen Guillén, y el investigador español José Álvarez García.
La metodología del estudio incluyó entrevistas semiestructuradas con diez actores clave, reflejando una visión multifacética sobre el fenómeno. Entre los entrevistados figuraron figuras religiosas como el P. Daniel Príncipe Venegas, custodio de la devoción; personalidades del ámbito periodístico como Jesús León Ángeles; arqueólogos como Jorge Centurión Centurión; autoridades locales como la alcaldesa de Chiclayo, Janet Cubas Carranza; y funcionarios de turismo regional como Gerson David Cárdenas Angulo y Manolo Samamé Caramutti. Todos ellos coincidieron en el creciente impacto nacional e internacional de esta manifestación de fe.
Un hallazgo significativo de la investigación es el papel determinante del hoy Papa León XIV, anteriormente Mons. Robert Prevost. Durante su gobierno pastoral en Chiclayo, impulsó una exhaustiva recopilación y elevación de más de 20.000 testimonios de fe relacionados con el milagro eucarístico ante la Santa Sede. Este proceso no solo fortaleció el reconocimiento de Eten, sino que también propició la activación de la ruta nacional “Caminos del Papa León XIV”, consolidando un eje de peregrinación de relevancia global.
A pesar del vasto potencial, la investigación también identifica desafíos sustanciales que deben abordarse para asegurar el éxito del proyecto. La falta de infraestructura adecuada, la limitada disponibilidad de servicios básicos y una conectividad digital insuficiente son barreras para acoger los crecientes flujos de peregrinos. Por ello, se propone una inversión estratégica que preserve la sacralidad del entorno, evitando la “turistificación” puramente comercial, a través del diseño de productos interpretativos que mantengan una autenticidad teológica y pastoral.
Para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de este destino religioso, los autores recomiendan la creación de una Mesa de Gobernanza Multiactor. Este organismo articularía los esfuerzos de la Iglesia, como custodio del patrimonio espiritual, con los gobiernos locales y el sector privado. Inspirado en modelos de éxito como los centros de peregrinación de Fátima o Guadalupe, este esquema busca prevenir la fragmentación institucional y asegurar una hospitalidad centrada en la fe y la experiencia espiritual. “El desarrollo de Eten no debe ser solo económico, sino una verdadera salvaguarda de la identidad”, subraya el estudio, que concibe la festividad del Divino Niño del Milagro como un espacio vital de cohesión social, memoria histórica y proyección cultural.
Publicada el 26 de diciembre de 2025, la investigación concluye que Ciudad Eten no solo posee el potencial de atraer a peregrinos de toda América Latina, sino también de establecerse como un modelo internacional para la gestión del patrimonio religioso inmaterial. En esta localidad, la fe milenaria y una planificación moderna convergen para proyectar al mundo la esencia de la “Ciudad Eucarística del Perú”.






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