La Conferencia Episcopal Peruana (CEP) ha emitido un contundente mensaje instando a la ciudadanía a ejercer un voto “informado, consciente y responsable” en las próximas elecciones generales de 2026. Este llamado se produce en un contexto de profunda crisis sociopolítica que ha marcado el devenir reciente del país, caracterizado por una persistente inestabilidad institucional y una creciente fragmentación social.
El documento, titulado “Mensaje al pueblo peruano ante el proceso electoral y los desafíos de nuestra vida nacional”, fue difundido por el Consejo Permanente de la CEP y subraya la necesidad de una profunda reflexión ética en el actual momento político. Los prelados enfatizan que esta etapa crucial para la democracia peruana debe ser una oportunidad para generar cambios significativos y guiar la participación ciudadana con una responsabilidad ética de cara a los comicios del domingo 12 de abril de 2026, donde se anticipa la postulación de más de treinta candidatos.
**Un Panorama de Inestabilidad Recurrente**
El pronunciamiento episcopal surge en un período de renovada volatilidad política en Perú. Tan solo en febrero de este año, el entonces presidente José Jerí fue removido de su cargo por el Congreso mediante un juicio político, resultando en la designación de José María Balcázar como nuevo mandatario. Este evento marca la tercera vez en menos de una década que un presidente peruano es destituido o renuncia, evidenciando una crisis institucional prolongada. Desde 2016, la nación andina ha sido gobernada por ocho presidentes distintos, una secuencia que refleja la fragilidad de su sistema político, sumergido en constantes escándalos y procesos de vacancia.
Esta sucesión de cambios en la jefatura de Estado no solo ha socavado la gobernabilidad, sino que también ha profundizado la desconfianza de la población en sus instituciones y líderes, un factor que la CEP identifica como crítico para el futuro democrático del país.
**La Preocupación por la Fragmentación Social**
En su análisis, los obispos expresan una honda preocupación por el deterioro del clima social y político. Advierten sobre la “profunda fragmentación social” que atraviesa la sociedad peruana, señalando factores exacerbantes como la polarización política extrema, la desconfianza generalizada hacia las instituciones públicas, el uso del poder en función de intereses particulares y la incesante inestabilidad que obstaculiza la implementación de políticas de Estado serias y de largo aliento.
Según el mensaje episcopal, esta compleja coyuntura crea un ambiente de confrontación que impide la construcción de los consensos indispensables para el fortalecimiento de una auténtica democracia y amenaza directamente la cohesión nacional. Asimismo, los líderes religiosos recuerdan que la historia reciente del país ha dejado “heridas profundas” producto de la violencia, la corrupción endémica y la pérdida de fe en la clase política.
**Un Llamado al Discernimiento Ético del Voto**
Ante este complejo escenario, los prelados exhortan a los ciudadanos a entender el proceso electoral más allá de una mera contienda política. Lo plantean como un ejercicio de discernimiento ético, una valiosa oportunidad para reflexionar sobre el Perú que se desea construir y la convivencia democrática que se aspira a promover. Por ello, la CEP insiste en la capital importancia de un voto “informado, consciente y responsable”.
Los obispos también animan a los electores a examinar minuciosamente a los aspirantes a cargos públicos. La evaluación debe centrarse en la integridad moral, la trayectoria ética y la genuina orientación de sus propuestas hacia el bien común. El país, argumentan, requiere de autoridades “caracterizadas por la honestidad, la transparencia y la coherencia entre sus palabras y sus acciones”, líderes capaces de ejercer el poder con responsabilidad, competencia y un auténtico espíritu de servicio.
**Pilares para una Democracia Auténtica y la Defensa de la Dignidad Humana**
Para la Conferencia Episcopal, una democracia verdadera exige el respeto irrestricto al Estado de Derecho, el fortalecimiento de las instituciones y la promoción activa de la participación ciudadana. Subrayan también la necesidad de que los candidatos demuestren un firme compromiso con la defensa de la dignidad humana, la protección de los derechos de todos los individuos, la garantía de la seguridad ciudadana, la promoción de la inclusión social y el respeto por la rica diversidad cultural de la nación.
Inspirados en la encíclica *Fratelli Tutti* del Papa Francisco, los obispos proponen criterios éticos fundamentales para el discernimiento electoral. Entre ellos destacan “la opción preferencial por los pobres”, el “cuidado responsable de la casa común” (el medio ambiente), “la ética del cuidado del otro” y la “promoción de una cultura del encuentro”, principios que deben guiar la elección de los futuros gobernantes.
**Reconstrucción Institucional y Reconciliación Nacional: Desafíos Cruciales**
En la parte final de su mensaje, la Conferencia Episcopal Peruana reitera que el país necesita imperiosamente fortalecer su “institucionalidad democrática” y contar con autoridades que entiendan que gobernar es, ante todo, servir. Es urgente, afirman, impulsar políticas de Estado que prioricen la educación de calidad, el acceso universal a la salud, la generación de empleo digno y una lucha frontal y efectiva contra la corrupción en todas sus manifestaciones.
Un desafío clave para el futuro del Perú, según los prelados, es la reconciliación nacional. Subrayan que “solo mediante el reconocimiento de nuestras heridas, la búsqueda de la verdad, la justicia y el perdón social podremos reconstruir la confianza entre los ciudadanos y abrir caminos de convivencia pacífica”.
Finalmente, los obispos recordaron un mensaje atribuido al Papa León XIV, en el que se expresa: “Rezo para que el Perú pueda continuar en el camino de la reconciliación, del diálogo y de la unidad nacional”. Con este espíritu, concluyen su pronunciamiento, convocando a todo el pueblo peruano a la unidad, la fraternidad y la paz para afrontar los desafíos que se avecinan y construir un futuro más próspero y justo.




