3 marzo, 2026

Con la Cuaresma en curso y la Semana Santa en el horizonte, miles de católicos alrededor del mundo buscan espacios de introspección y crecimiento espiritual. Una de las tradiciones más arraigadas para este propósito son los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, un camino de meditación y discernimiento que invita a la reflexión profunda. En este contexto, el Padre Sergio Guzmán, jesuita y escritor mexicano con una profunda trayectoria en la interconexión entre la fe y las artes, ha desarrollado una innovadora metodología que fusiona la tradición ignaciana con el lenguaje cinematográfico, ofreciendo al cine como una potente herramienta pastoral y de introspección espiritual en la era contemporánea.

Los Ejercicios Espirituales, concebidos por San Ignacio de Loyola en el siglo XVI a partir de su propia experiencia mística, constituyen un conjunto estructurado de oraciones, meditaciones y reflexiones. Según la Compañía de Jesús en México, su propósito fundamental es “eliminar toda atadura desordenada para crecer en libertad y poder descubrir y vivir conforme a la voluntad de Dios en la vida personal de quien los hace”. Esta práctica busca guiar al participante a un encuentro personal y transformador con lo divino, fomentando un discernimiento que le permita alinear su vida con los principios de su fe. A lo largo de los siglos, estos ejercicios han adoptado diversas modalidades, adaptándose a los ritmos y recursos de cada época, desde retiros silenciosos de un mes hasta adaptaciones para la vida cotidiana, e incorporando siempre diversas expresiones artísticas para facilitar la experiencia orante.

El Padre Guzmán no es ajeno a este diálogo entre fe y arte. Con casi tres décadas dedicadas a explorar la relación entre el cine y la espiritualidad, su expertise es innegable. Es miembro fundador en México de la Asociación Católica Mundial para la Comunicación (SIGNIS), ha fungido como jurado en prestigiosos eventos como el Festival Internacional de Cine de Guanajuato y es un prolífico autor de libros y articulista en la sección de Fe y Cultura de la revista teológica *Christus*. Esta sólida trayectoria le ha permitido integrar el cine no solo como un mero entretenimiento, sino como un vehículo capaz de trascender la pantalla y tocar las fibras más íntimas del espíritu humano.

La propuesta del jesuita mexicano reside en la cuidadosa selección de obras cinematográficas que acompañan el camino de los ejercicios. En entrevista, el Padre Guzmán explicó que su repertorio va más allá de las películas explícitamente religiosas sobre Jesús o los santos. Incluye narrativas que, sin ser confesionales, profundizan en la condición humana, la resiliencia, la búsqueda de sentido o la confrontación con dilemas éticos y morales. Ejemplos de estas cintas incluyen producciones como *Intensamente* (Inside Out), de Pete Docter y Ronnie del Carmen, que explora el complejo mundo emocional; *El Renacido* (The Revenant), de Alejandro González Iñárritu, que aborda la supervivencia y la venganza; o *Hasta el último hombre* (Hacksaw Ridge), de Mel Gibson, que reflexiona sobre la fe y el pacifismo en tiempos de guerra. A su juicio, el séptimo arte posee una capacidad única para convertirse en un puente hacia la experiencia interior, permitiendo a los espectadores “conectarse con Dios, con nosotros mismos y con la realidad social” de maneras profundas e inesperadas.

La dinámica de estos ejercicios respeta la estructura clásica ignaciana. Durante las mañanas, se ofrecen puntos específicos para la meditación y la contemplación personal. Al mediodía, se abordan los principios del discernimiento espiritual y el “modo y orden” de la oración. Es por la tarde cuando el cine toma protagonismo, con la proyección de películas estratégicamente seleccionadas. Estas pueden incluir obras como *El Papa Francisco, un hombre de palabra* de Wim Wenders, *Juan Pablo I, la sonrisa de Dios* de Giorgio Capitani o clásicos como *Los diez mandamientos* de Cecil B. DeMille, que dialogan directamente con la temática espiritual del día. La retroalimentación de los participantes ha sido consistentemente positiva, afirmando que esta modalidad les ha brindado una valiosa ayuda en su vida espiritual y en la resolución de sus búsquedas concretas.

Esta visión innovadora de los Ejercicios Espirituales se alinea con una perspectiva más amplia sobre el poder del cine como transmisor de valores. El Padre Guzmán subraya que el cine “puede ser una gran ayuda” para comunicar el mensaje cristiano, no solo en retiros y ejercicios, sino también en la catequesis infantil. En este sentido, recordó las palabras de San Juan Pablo II pronunciadas el 1 de diciembre de 1997, con motivo del centenario del nacimiento del cine. El Pontífice afirmó entonces que “el arte cinematográfico a menudo ha sabido transmitir un mensaje sublime, contribuyendo a difundir el respeto a los valores que enriquecen el espíritu humano, y sin los cuales es muy difícil vivir una vida plena y completa”. Juan Pablo II incluso destacó cómo en películas “de argumento no explícitamente religioso es posible encontrar auténticos valores humanos, una concepción de la vida y una visión del mundo abiertas a la trascendencia”, legitimando así la aproximación del Padre Guzmán.

En un mundo cada vez más “marcado por el ruido, la prisa y la distracción”, el Padre Guzmán enfatiza que los Ejercicios Espirituales “no pasan de moda, hacen mucho bien y son siempre actuales”. Como una propuesta concreta para vivir la Semana Santa, dirigirá una serie de ejercicios del 28 de marzo al 5 de abril de 2026 en la Casa de Oración San Ignacio, en Chihuahua. Es una invitación a aprovechar este tiempo litúrgico para “hacer un alto, buscar el silencio interior, poner atención en lo que te está pasando interiormente y poder descubrir la voluntad de Dios en tu vida” a través de un diálogo enriquecedor entre la tradición espiritual y el poderoso lenguaje del cine.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos