12 septiembre, 2026

Mons. Alejandro Arellano presidió la Misa de la 34ª Jornada de las Familias en Torreciudad. | Crédito: Santuario de Torreciudad.

Durante su primera comparecencia pública tras asumir el cargo, el comisario pontificio para el santuario de Torreciudad, Mons. Alejandro Arellano, catalogó este sábado al enclave religioso como una verdadera escuela de fe. La intervención se produjo en el marco de la celebración eucarística correspondiente a la 34ª Jornada de las Familias, una tradicional festividad que congrega anualmente a cientos de fieles en una jornada de oración, ofrendas y procesiones.

Sin hacer alusión directa al diferendo administrativo y canónico que desde 2020 enfrenta al Obispado de Barbastro-Monzón con la prelatura del Opus Dei respecto a la titularidad y gestión pastoral del templo —cedido originalmente en 1962—, el prelado centró su mensaje en la dimensión espiritual del recinto. “La Providencia va dejando a lo largo del tiempo lugares donde la fe de un pueblo se convierte en memoria viva”, expresó el representante vaticano ante los asistentes.

El contexto institucional y la expectativa de una resolución

El estatus jurídico del santuario oscila actualmente entre la pretensión de la diócesis local de recuperar el control diocesano o elevarlo a rango de santuario internacional, y la postura del Opus Dei, que defiende la legalidad del convenio histórico de cesión. Ambas partes aguardan de manera expectante el dictamen definitivo del comisario nombrado por la Santa Sede en 2024 para poner fin a las discrepancias sobre el oratorio semipúblico.

Pese a la tensión institucional, las actividades conmemorativas continuaron su curso. Al concluir la liturgia que cerró el 50 aniversario de la edificación del templo actual —obra impulsada por el fundador del Opus Dei, San Josemaría Escrivá de Balaguer—, las autoridades del centro elevaron un mensaje institucional. El rector del santuario, Ángel Lasheras, compartió públicamente la bendición apostólica enviada desde Roma y aprovechó la ocasión para trasladar un ofrecimiento directo al máximo pontífice: “Dígale al Papa que le queremos un montón y rezamos mucho por él y que le esperamos en Torreciudad para que conozca el santuario”, declaró.

La familia como pilar y refugio ante la crisis social

En el plano pastoral, la homilía de Mons. Arellano estuvo fuertemente marcada por analogías con la Sagrada Familia de Nazaret, señalando que las dificultades y la incertidumbre forman parte del camino de los hogares creyentes. “Es precisamente en la prueba donde se revela la verdad de ese amor que permanece”, apuntó, incidiendo en que la construcción de la Iglesia y el futuro de la sociedad dependen de la solidez espiritual de las comunidades domésticas.

Vista panorámica de la explanada del Santuario de Torreciudad. | Nicolás de Cárdenas / ACI Prensa.
Vista panorámica de la explanada del Santuario de Torreciudad. | Nicolás de Cárdenas / ACI Prensa.

Profundizando en este concepto, el prelado definió a la institución familiar no como un espacio de perfección inalcanzable, sino como un humilde taller de santidad donde el perdón mutuo y el recurso constante al sacramento de la reconciliación permiten sanar las heridas cotidianas. Para el comisario pontificio, cada gesto de entrega y cada acto de paciencia debidamente sostenidos por la gracia divina configuran una oportunidad de crecimiento interior.

Desafíos contemporáneos y el rol activo de los laicos

Durante su discurso, el representante eclesiástico advirtió asimismo sobre los retos que plantea el actual escenario cultural, marcado por lo que calificó como un verdadero cambio de época. En su diagnóstico, alertó sobre la propagación de la soledad en los núcleos familiares, las complicaciones para consolidar vínculos indisolubles y la persistente tendencia social a prescindir de la dimensión religiosa.

Frente a esta coyuntura, recordó las directrices emitidas por la Santa Sede respecto a la urgencia de acompañar a los hogares no solo como simples destinatarios de la pastoral eclesial, sino como protagonistas activos de la evangelización. La jornada concluyó con un llamamiento a redescubrir los hogares como verdaderos santuarios de acogida y con la reafirmación de que el complejo altoaragonés continuará operando como un espacio de consuelo materno para los devotos que lo visitan.

Procesión en el Santuario de Torreciudad. | Crédito: Nicolás de Cárdenas / ACI Prensa.
Procesión en el Santuario de Torreciudad. | Crédito: Nicolás de Cárdenas / ACI Prensa.

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