19 septiembre, 2026

Mons. Ginés García Beltrán, Obispo de Getafe y presidente de la Fundación Pablo VI. Crédito: Almudena Mtz-Bordiú/ACI Prensa

La jerarquía eclesiástica ha tomado una determinación drástica respecto al futuro de uno de sus colectivos religiosos en formación. La Diócesis de Getafe ha ordenado el cierre definitivo de la comunidad de los “Hermanos del Amor Misericordioso”, implementando un sistema de asesoramiento personalizado para cada uno de sus integrantes con el fin de guiar su evolución vocacional de manera individualizada.

Esta medida se produce tras la reciente intervención y supresión de la rama femenina homónima, dispuesta por la autoridad eclesiástica competente en Madrid. Según un comunicado oficial divulgado este martes 15 de septiembre, el prelado diocesano ha determinado que los candidatos a la vida consagrada debían reorientar sus pasos tras una etapa profunda de valoración espiritual.

Una estructura formativa disuelta por completo

El colectivo masculino afectado estaba compuesto por siete sacerdotes (cinco de ellos pertenecientes formalmente al clero de Getafe y dos vinculados temporalmente mediante acuerdos con otras demarcaciones episcopales), además de dos diáconos y un grupo aproximado de veinte seminaristas.

Hasta el momento de la clausura, todos ellos residían de manera conjunta en un inmueble destinado a la instrucción teológica que contaba con reconocimiento canónico oficial, el cual ha quedado formalmente suprimido tras el decreto diocesano.

En cuanto al destino de los afectados, la institución ha establecido que aquellos jóvenes que se encontraban cursando sus estudios de preparación podrán elegir entre permanecer en los seminarios tradicionales o integrarse en otras familias religiosas e institutos de consagración debidamente aprobados por la jerarquía católica. Por su parte, los sacerdotes y diáconos continuarán desempeñando sus respectivas labores pastorales asignadas previamente en las parroquias y servicios de la región.

Desde el Obispado se ha querido matizar que "esta decisión no supone un juicio negativo sobre la autenticidad del deseo manifestado por los interesados de vivir una vocación religiosa", aunque se consideró indispensable que cada miembro analice de forma autónoma su compromiso con los consejos evangélicos.

Antecedentes de la medida y vínculo con las HAM

El origen de este grupo se remonta al año 2008, cuando comenzaron a recibir directrices espirituales con la intención de consolidarse como una nueva familia eclesiástica masculina. Dicho itinerario caminaba en paralelo a la asociación femenina conocida como las Hijas del Amor Misericordioso (HAM), una entidad fundada originalmente a mediados de la década de los ochenta y respaldada formalmente en 2007.

Los problemas institucionales afloraron cuando la diócesis detectó diversas irregularidades y conductas susceptibles de investigación canónica que afectaban tanto a la rama de mujeres como, en menor medida, a ciertos aspectos internos de la comunidad de varones. Esta situación motivó la suspensión temporal de las ordenaciones sacerdotales para los candidatos masculinos anunciada a principios de 2026.

Tras las pesquisas llevadas a instancia de los tribunales eclesiásticos competentes, la situación de la asociación femenina derivó en el nombramiento de una comisaria apostólica y, posteriormente, en su disolución definitiva. Ahora, con la clausura de la contraparte masculina, la diócesis busca cerrar definitivamente este capítulo ofreciendo recursos de escucha y contención espiritual a todos los afectados.

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