3 agosto, 2026

La Santa Sede ha anunciado un movimiento significativo dentro de la Iglesia católica en Marruecos. El Papa León XIV ha nombrado a monseñor Mario León Dorado, miembro de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI), como administrador apostólico de la Archidiócesis de Rabat. Esta designación temporal se produce después de que el cardenal Cristóbal López Romero se apartara de sus responsabilidades públicas y pastorales para facilitar una investigación sobre acusaciones de comportamiento inapropiado.

La noticia del nombramiento, divulgada inicialmente por los Misioneros Oblatos de María Inmaculada a través de su página oficial de Facebook y posteriormente confirmada a la agencia ACI Prensa, marca un paso crucial en la gestión de la Archidiócesis marroquí. Aunque la comunicación oficial del Vaticano aún está pendiente, el decreto de la Nunciatura Apostólica en Marruecos, fechado el 1 de agosto de 2026, ya ha sido remitido a la comunidad diocesana. El documento, firmado por el nuncio apostólico, monseñor Alfred Xuereb, oficializa la decisión del Pontífice.

La figura del administrador apostólico *sede plena*, como ha sido nombrado monseñor León Dorado, se aplica en situaciones en las que el obispo titular de una diócesis, en este caso el cardenal López Romero, permanece en su cargo, pero se ve imposibilitado de ejercer el gobierno pastoral de forma temporal. Bajo estas circunstancias, la Santa Sede encomienda la administración ordinaria a otro obispo o sacerdote. Esta medida se mantiene hasta que se resuelva la situación que ha motivado la intervención papal, asegurando la continuidad de la labor pastoral y administrativa de la diócesis.

La Archidiócesis de Rabat, que cubre una vasta extensión del territorio marroquí, es una de las circunscripciones eclesiásticas más relevantes de la Iglesia católica en el país. Su liderazgo es fundamental para la comunidad de fieles en una nación mayoritariamente musulmana.

La decisión del Papa León se enmarca en un contexto de profunda reflexión y transparencia por parte de la Iglesia. A principios de julio de 2026, el cardenal Cristóbal López Romero comunicó su decisión de apartarse temporalmente de toda actividad pública y pastoral. Esta acción se tomó mientras se desarrolla una investigación preliminar iniciada por la Iglesia tras recibir acusaciones de presuntos comportamientos inapropiados con mujeres adultas.

El propio cardenal López Romero se pronunció en su momento sobre la situación. En una declaración difundida por la agencia EFE, el prelado defendió su inocencia. “No he cometido ninguna agresión, ni violencia ni acoso sexual”, afirmó con contundencia. Asimismo, en un mensaje dirigido a su comunidad diocesana al concluir el curso pastoral, el arzobispo explicó que la Iglesia había abierto una investigación preliminar sobre las denuncias y que el caso se encontraba en manos de las autoridades competentes de la Santa Sede.

El cardenal subrayó en su comunicado que estaba colaborando plenamente con el proceso eclesial en curso. Para no interferir en el desarrollo de las pesquisas, el purpurado indicó que se abstendría de presidir celebraciones públicas y de participar en actividades pastorales. “Durante este periodo de investigación, y para no entorpecerla, voy a dar un paso atrás, absteniéndome de presidir cualquier celebración pública y de participar en cualquier actividad pastoral, como sin duda comprenderán”, detalló en el texto al que tuvo acceso ACI Prensa.

Monseñor Mario León Dorado, el nuevo administrador apostólico, es una figura con una amplia trayectoria misionera. De nacionalidad española, pertenece a la congregación de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada y actualmente ejerce como prefecto apostólico del Sáhara Occidental. Su experiencia en la región es considerable, habiendo desarrollado su ministerio en el norte de África durante cerca de 25 años.

La vocación misionera de monseñor León Dorado se manifestó a una edad temprana. Realizó sus votos religiosos el 15 de septiembre de 1996 y fue ordenado sacerdote el 2 de junio de 2001. Sus primeros años de ministerio pastoral transcurrieron en la provincia de Jaén, España, donde trabajó durante tres años. No obstante, su deseo de servir en una región de cultura árabe se mantuvo vivo. Este interés se consolidó durante una visita al Sáhara en su etapa de formación, una experiencia que, según información de la archidiócesis, marcó profundamente su trayectoria y orientó su labor pastoral y misionera hacia el continente africano. El Papa León XIV ha confiado en su vasto conocimiento y dedicación para asumir este delicado encargo en la Archidiócesis de Rabat.

Nuevos