1 marzo, 2026

El Papa León XIV llevó un mensaje de esperanza y un profundo llamado a la “lógica del amor incondicional” a la comunidad de Quarticciolo, un barrio en la periferia oriental de Roma, durante su visita pastoral el 1 de marzo de 2026. La jornada dominical, marcada por encuentros emotivos y una Misa significativa en la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, reafirmó la cercanía de la Iglesia a las realidades más vulnerables, desde las adicciones locales hasta los conflictos globales.

La llegada del Pontífice, poco antes de las 16:00 horas, fue un evento esperado con entusiasmo por los fieles. Fue recibido por el Cardenal Baldassare Reina, vicario general de la Diócesis de Roma, el párroco local y una multitud congregada en el patio del oratorio. El Papa León XIV dedicó los primeros momentos a saludar personalmente a muchos de los presentes, marcando el tono de una visita centrada en la interacción directa con la gente.

Posteriormente, el Santo Padre se sentó con un grupo de jóvenes que participan en la iniciativa local “Magis”, un programa que busca el “más” en la vida espiritual y comunitaria. Un grafiti en una de las paredes del barrio, con el lema “Quien ama va hacia adelante”, encapsulaba el espíritu de la reunión. Uno de los jóvenes describió la esencia del grupo como “fraternidad”, en un intercambio donde el Papa compartió obsequios y brindó abrazos, fortaleciendo los lazos con la juventud del lugar. Durante este encuentro, León XIV también expresó su profunda preocupación por la escalada del conflicto en Oriente Medio, mencionando el dolor de los niños afectados por la guerra en Gaza. Asimismo, puso de manifiesto una problemática más cercana: el consumo de drogas que continúa afligiendo a la zona de Quarticciolo, evidenciando los desafíos que enfrenta la comunidad. La agenda papal incluyó momentos de cercanía con enfermos, ancianos y madres de personas que luchan contra las adicciones, demostrando una comprensión palpable de las dificultades y anhelos del barrio.

La Misa central de la visita fue una oportunidad para que el Pontífice profundizara en la fe y la confianza en Dios. Su homilía se articuló en torno a la Transfiguración de Jesús y la figura de Abraham, a quien presentó como un modelo para los creyentes que navegan un camino de vida incierto, guiados por la fe en la providencia divina. “Con Abraham, cada uno de nosotros puede reconocerse en camino”, afirmó el Papa, describiendo la existencia como una travesía que exige una confianza plena en la palabra de Dios y, en ocasiones, la valentía de “dejarlo todo”, de desprenderse de las seguridades humanas.

León XIV advirtió sobre la tentación de huir de la incertidumbre, en lugar de abrazarla como un espacio donde las promesas divinas pueden manifestarse. “Sucede cada día —porque el mundo razona así— que tomamos la medida de todo, nos afanamos por tenerlo todo bajo control”, reflexionó el Pontífice. Sin embargo, este afán de control, según el Papa, puede llevar a “perder la ocasión de descubrir el verdadero tesoro, la perla preciosa… que Dios ha escondido por sorpresa en nuestro campo”. Comparó la actitud de los discípulos en su camino a Jerusalén con la lección de que la verdadera bendición surge al trascender el propio deseo de protección y aceptar la entrega de la propia vida por los demás, un misterio que Jesús revela en la Eucaristía.

La adoración dominical, lejos de ser una interrupción de la misión cristiana, es un momento vital de descanso y recentramiento, explicó León XIV. El Señor convoca a su pueblo para fortalecerlo “para no detenerse y no cambiar de dirección”, dijo, subrayando la importancia de la perseverancia. El Pontífice también hizo referencia al impulso de San Pedro de “parar” y “controlar” los acontecimientos durante la Transfiguración, una actitud que puede asemejarse a aferrarse a un sueño. La Transfiguración, por el contrario, apunta a una meta superior: “un mundo nuevo” colmado de luz, que revela el rostro humano y divino de Cristo.

Por esta razón, el Papa León XIV exhortó a los feligreses a concentrarse en la escucha atenta de Jesús. “Él viaja con nosotros, también hoy, para enseñarnos en esta ciudad la lógica del amor incondicional”, afirmó, haciendo un llamado a los creyentes a abandonar las posturas defensivas que a menudo se transforman en “una ofensa”. “Escuchémoslo… para llegar a ser luz del mundo, comenzando por el barrio en el que vivimos”, instó.

El Evangelio confía a cada parroquia una misión concreta, especialmente en lugares que, como Quarticciolo, afrontan “problemas numerosos y complejos”. Esta misión implica cultivar una mirada de fe que sea capaz de “transfigurarlo todo con la esperanza”, y de generar “pasión, compartir y creatividad” como herramientas para sanar las heridas de la comunidad. Citando el lema parroquial, “Hagamos comunidad”, el Papa instó a una acogida con los brazos abiertos “a todos, verdaderamente a todos”. También resaltó el programa “Magis”, vinculándolo con la llamada de San Ignacio de Loyola a buscar el “más”: un desafío a la juventud para rechazar la mediocridad y elegir una vida valiente y auténtica, arraigada en Jesucristo.

León XIV también abordó el desánimo que puede surgir ante las dificultades: “Cuando nos damos cuenta de que tantas cosas a nuestro alrededor no van bien, a veces surge la pregunta: ¿tendrá siquiera sentido lo que estamos haciendo?”. Frente a este interrogante, el Papa ofreció una respuesta contundente: “Precisamente ante el misterio del mal es cuando debemos dar testimonio de nuestra identidad como cristianos”, haciendo visible el Reino de Dios en los lugares y en los tiempos que habitan los creyentes.

La visita del Papa León XIV a la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo en Quarticciolo se inscribe en una tradición de cercanía papal con la comunidad. El P. Daniele Canali, párroco del lugar, recordó que esta fue la tercera ocasión en que un Pontífice visitaba la parroquia, siguiendo los pasos de San Juan XXIII en 1963 y San Juan Pablo II en 1980. El barrio de Quarticciolo, erigido como proyecto de vivienda pública entre 1939 y 1940, desempeñó un papel crucial en la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial. La parroquia, establecida en 1948 y cuya iglesia fue completada en 1954, está actualmente confiada a los Dehonianos, Sacerdotes del Sagrado Corazón. La visita del Papa León XIV dejó una huella profunda, renovando el llamado a la esperanza, la fe y la acción comunitaria en el corazón de la periferia romana.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos