El Papa León XIV dirigió un mensaje en video a la 144ª Convención Suprema de los Caballeros de Colón, celebrada en Denver, Colorado, Estados Unidos, desde el 4 hasta el 6 de agosto de 2026. En su comunicación, el Pontífice instó a los miembros de la orden fraternal católica a erigirse como “profetas de la armonía”, promoviendo activamente las virtudes fundamentales de la unidad y la caridad en un mundo marcado por la división.
Desde el inicio de su intervención, el Santo Padre León expresó su “profunda gratitud” por la constante generosidad que la orden ha demostrado hacia los más necesitados. Manifestó su confianza en que las iniciativas de los Caballeros de Colón continuarán produciendo frutos significativos en los años venideros, consolidando su legado de servicio.
La convención anual, un evento central para la organización, reunió a sus miembros para una serie de actividades que incluyeron Misas, momentos de oración, una sesión de entrega de premios para reconocer los logros de consejos y miembros individuales, y la presentación del informe anual de la orden. Bajo el lema “En Él, que es Uno, somos uno”, la reunión sirvió como un espacio para el diálogo y la fraternidad.
El Papa León XIV aprovechó el lema de la convención para profundizar en la trascendencia de la unidad y la caridad, dos principios que describió como fundacionales para la misión de los Caballeros de Colón. El Pontífice rememoró la oración de Jesús durante la Última Cena, cuando imploró para que sus apóstoles “sean uno”, un anhelo de unidad que, según el Santo Padre, se extiende a todos aquellos que creerían en Él a través de su palabra a lo largo de los siglos.
“Nuestro Señor pidió que este don de la unidad fuera concedido no sólo a ellos, sino también a quienes creerían en Él a través de su palabra a lo largo de los siglos”, subrayó el Papa. Sin embargo, León advirtió que la preservación de la unidad “a menudo no es fácil y no puede darse por sentado”, insistiendo en que debe ser cultivada de manera proactiva a través de un “diálogo sincero y humilde”. En este sentido, el Pontífice animó a los Caballeros de Colón a continuar siendo testigos de esa concordia que Jesús tanto anhela, tanto en el ámbito familiar como en las parroquias y comunidades en general.
El Papa León XIV enfatizó la urgencia de este llamado en el contexto actual. “En una época marcada con demasiada frecuencia por la división y la retórica mordaz, existe una gran necesidad de profetas de la armonía que procuren tender puentes y se esfuercen por reconciliar posturas opuestas siempre que sea posible”, afirmó. Su mensaje resonó como un llamado a la acción para contrarrestar la polarización y fomentar la comprensión mutua.
Al reflexionar sobre la segunda virtud, las “obras de caridad”, el Obispo de Roma destacó que esta “a menudo puede ser una manera de promover la unidad”. La caridad, explicó, trasciende ser solo una respuesta al sufrimiento humano, transformándose en un “poderoso medio para fomentar la fraternidad y fortalecer la comunión que se encuentra en el corazón de la vida cristiana”. La historia misma de los Caballeros de Colón, afirmó el Pontífice, ofrece un testimonio elocuente de esta verdad.
El Santo Padre León XIV puso de relieve la continuidad de la misión iniciada por el “noble fundador” de la orden, el Beato Michael McGivney. Durante más de un siglo, los Caballeros de Colón han trabajado incansablemente para manifestar el amor de Cristo a una vasta gama de personas en situación de vulnerabilidad: desde niños no nacidos y mujeres embarazadas hasta cristianos perseguidos, víctimas de guerra y trata de personas, los pobres y aquellos que viven en los márgenes de la sociedad. “Gracias a las iniciativas emprendidas por sus consejos locales, así como en los ámbitos nacional e internacional, innumerables personas se han beneficiado de su bondad”, concluyó el Papa.
El mensaje del Pontífice finalizó con sus “cordiales buenos deseos para los trabajos de la Convención Suprema”, encomendando el encuentro a la intercesión de María, Madre de la Iglesia.
Complementando el mensaje papal, el Arzobispo de Baltimore, Mons. William Lori, celebró una Misa el 1 de agosto en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción de Denver, días antes del inicio oficial de la convención. En su homilía, el arzobispo también exhortó a los Caballeros a inspirarse en el ejemplo de caridad de su fundador, el Beato McGivney.
Mons. Lori recordó que McGivney “hizo de la caridad el primer principio de su ministerio como párroco y el primer principio de los Caballeros de Colón”. Subrayó la firme convicción de McGivney de que “en todas las cosas, el amor de Cristo vence”, una visión y un carisma que infundió en la orden y que hoy se refleja en la inmensidad de su obra caritativa. “Hoy, la santidad del Padre McGivney se refleja en la caridad semejante a la de Cristo de los Caballeros de Colón, ejercida a una escala que el Padre McGivney no habría podido imaginar”, afirmó el arzobispo. Con estas palabras, Mons. Lori reafirmó la importancia de mantener viva la llama de la caridad, un legado que continúa impactando a comunidades enteras.






