25 septiembre, 2026

El Papa saluda al presidente Emmanuel Macron el 25 de septiembre de 2026, en el Palacio Elíseo. Crédito: Daniel Ibáñez/EWTN News

Un llamado urgente en el Palacio del Elíseo

Durante su primer discurso oficial en el marco de una gira de cuatro días por territorio francés, el pontífice expresó su profunda preocupación ante el rumbo que están tomando los avances científicos actuales. En su intervención ante el presidente Emmanuel Macron y autoridades gubernamentales en el Palacio del Elíseo el 25 de septiembre, el máximo representante de la Iglesia católica cuestionó que las innovaciones tecnológicas se orienten prioritariamente hacia la rentabilidad económica en lugar de anteponer principios éticos fundamentales.

El líder del Vaticano enumeró diversas prácticas que, a su juicio, vulneran la dignidad humana y responden a lógicas mercantiles. Entre ellas, destacó la manipulación genética, la gestación subrogada, el tráfico de órganos y los procedimientos vinculados al control artificial del final de la vida. Ante este panorama, el obispo de Roma enfatizó que «el respeto mutuo y la protección de toda vida humana es un deber que corresponde a cada uno de nosotros».

El debate sobre el final de la vida y el marco legal francés

Las advertencias del líder religioso cobran especial relevancia en el contexto sociopolítico del país europeo, que este mismo año se convirtió en la quinta nación del continente en legalizar la eutanasia y el suicidio asistido, sumándose a estados como Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y España, además de los casos de Suiza y Austria. La doctrina católica rechaza de plano ambas prácticas, diferenciando la eutanasia directa de la asistencia médica donde el propio enfermo administra los fármacos bajo supervisión facultativa.

Pese a las divergencias ideológicas en materias bioéticas, el pontífice abordó el concepto de laicidad en la administración pública. Sostuvo que la defensa de la vida humana constituye una manifestación genuina de la laicidad positiva del Estado, argumentando que los ciudadanos guiados por sus convicciones religiosas no deben ser percibidos como elementos divisorios o amenazas para la cohesión social de la nación.

Laicidad, cooperación y raíces históricas

En su alocución, el Papa propuso reinterpretar el principio de separación entre Iglesia y Estado —conocido en Francia como laïcité— no como un mecanismo de exclusión del hecho religioso en la esfera pública, sino como un puente para el diálogo constructivo en favor del bienestar general. En este sentido, recordó las palabras pronunciadas por el propio mandatario galo en 2018 sobre la responsabilidad mutua de mantener canales de comunicación abiertos entre el poder político y las comunidades de fe.

Tras una reunión privada de 50 minutos entre ambos dignatarios, el jefe de Estado francés remarcó la pluralidad intrínseca de su país y su arraigada inclinación hacia el debate público constante. Por su parte, el pontífice valoró el legado histórico cristiano de la nación y reconoció el lema republicano de libertad, igualdad y fraternidad como un conjunto de directrices éticas indispensables frente a los desafíos planteados por la tecnología y la inteligencia artificial.


Discurso del presidente Emmanuel Macron ante el Papa León, el 25 de septiembre de 2026, en el Palacio Elíseo. Crédito: Daniel Ibáñez/EWTN News

Agenda internacional y actividades en París

Más allá de las cuestiones internas, el sucesor de Pedro aprovechó su estancia en la capital francesa para pronunciarse sobre los conflictos geopolíticos actuales en Oriente Medio y abogó de forma categórica por la erradicación global del armamento nuclear. Asimismo, mantuvo encuentros significativos con los equipos de bomberos, artesanos y arquitectos que participaron en las complejas labores de restauración de la Catedral de Notre-Dame tras el devastador incendio de 2019, poniendo este esfuerzo colectivo como ejemplo de resiliencia y reconstrucción.

La llegada del obispo de Roma a suelo francés marca la primera visita papal a París desde el año 2008. La intensa agenda programada para su estancia incluye escalas institucionales en la sede de la UNESCO, celebraciones litúrgicas y una masiva vigilia de oración junto a 80.000 jóvenes en el estadio nacional. Posteriormente, el itinerario del jerarca católico continuará por las localidades de Lourdes y Metz, culminando su desplazamiento oficial de cuatro días con su retorno a Roma el 28 de septiembre.


El Papa camina junto al presidente Emmanuel Macron el 25 de septiembre de 2026, en las afueras del Palacio Elíseo. Crédito: Daniel Ibáñez/EWTN News

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