26 julio, 2026

Ciudad del Vaticano – El Papa León XIV, desde su residencia estival en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, hizo un enérgico llamado a la paz y a la búsqueda de una solución política justa para la compleja situación en Tierra Santa. Sus palabras, pronunciadas tras el rezo dominical del Ángelus, reflejan una profunda preocupación por el recrudecimiento de la violencia que ha cobrado la vida de numerosos civiles en Cisjordania y Gaza en los últimos días.

El Pontífice expresó su pesar y seguimiento atento ante la “persistencia y el recrudecimiento de la violencia en Tierra Santa”, lamentando que esta situación haya resultado en la trágica pérdida de vidas inocentes. La urgencia de su mensaje cobra especial relevancia en un contexto de creciente inestabilidad en la región, donde los enfrentamientos y la tensión han escalado a niveles alarmantes.

Las declaraciones del Papa León XIV tuvieron lugar después de que Cisjordania viviera una de las jornadas más convulsionadas de los últimos meses. La reciente serie de eventos críticos incluye un tiroteo en la localidad de Tell, al suroeste de Nablus, donde fallecieron al menos cuatro palestinos y dos soldados israelíes. Este trágico incidente desencadenó una oleada de ataques por parte de colonos contra diversas comunidades palestinas durante la madrugada siguiente, exacerbando la ya volátil situación.

En respuesta a los hechos de Tell, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, anunciaron una intensificación de las operaciones militares en aquellas localidades que Israel considera focos de terrorismo. Esta decisión, lejos de calmar la situación, anticipa un aumento de las tensiones y la posibilidad de un mayor derramamiento de sangre.

Frente a este escenario, el Santo Padre hizo un “apremiante llamamiento para que se retomen las negociaciones en busca de una solución política justa”. León XIV enfatizó que dicha solución debe fundamentarse en la “igual dignidad y los mismos derechos de toda persona humana”, un principio cardinal de la doctrina social de la Iglesia. Asimismo, instó firmemente a “rechazar nuevas acciones militares y decisiones unilaterales, especialmente aquellas que vulneran el respeto y el statu quo de los lugares santos de cada confesión religiosa”. Este punto es crucial, dado el significado religioso de Jerusalén y otras áreas para cristianos, judíos y musulmanes.

Extendiéndose más allá de Tierra Santa, el Papa León renovó su clamor por la paz en todo Oriente Medio, una región asolada por conflictos históricos y recientes. El Pontífice lamentó profundamente que la intensificación de las operaciones militares haya traído “nuevamente violencia y destrucción”, poniendo “gravemente en peligro la vida de numerosos civiles y agravando la escasez de agua potable y electricidad”. Estas palabras subrayan la catastrófica crisis humanitaria que acompaña a la escalada bélica, afectando de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables.

Con voz conmovida, León XIV exclamó: “Desde lo más profundo de mi corazón, exhorto a todas las partes implicadas a suspender los ataques y a reabrir urgentemente espacios de diálogo y diplomacia para alcanzar cuanto antes la paz tan deseada para toda la región”. Este llamado a la desescalada inmediata y al uso de herramientas diplomáticas resalta la convicción del Papa en el poder del diálogo como única vía sostenible hacia una resolución duradera.

Finalmente, el líder de la Iglesia Católica pidió oraciones “por todos los pueblos del mundo que sufren a causa de la guerra”, implorando: “Que el Señor toque los corazones e ilumine las mentes de los responsables, para que pronto se llegue a la reconciliación y a la paz”. Se espera que el Papa León XIV regrese al Vaticano este lunes 27 de julio, concluyendo así su periodo de vacaciones en Castel Gandolfo.

**Cercanía ante los incendios en España y Francia**

En el mismo Ángelus, el último desde la histórica residencia veraniega de Castel Gandolfo, el Papa León XIV también dirigió su atención a otras urgencias que afectan al continente europeo. Expresó su “cercanía” a las personas afectadas por los “devastadores incendios” que asolan distintas zonas de España y Francia. El Pontífice invitó a los fieles a rezar “por las personas afectadas y por el trabajo de los equipos de emergencia”, quienes se enfrentan a una situación crítica. Los graves incendios forestales en estos países europeos continúan extendiéndose, y ya son más de 320.000 las personas que han sido evacuadas de sus hogares. La previsión de temperaturas que podrían alcanzar los 42 grados centígrados esta semana amenaza con hacer que la situación sea aún más peligrosa y difícil de controlar.

**La beatificación de Elías Hoyek, luz para el Líbano**

León XIV también hizo un espacio para recordar la reciente beatificación de Elías Hoyek, celebrada este sábado en el Líbano. Hoyek, quien fue patriarca maronita de Antioquía entre 1899 y 1931 y fundador de la Congregación de las Hermanas Maronitas de la Sagrada Familia, fue presentado por el Pontífice como una figura ejemplar. “Durante más de treinta años guio a la Iglesia maronita con gran dedicación y sensibilidad pastoral”, explicó el Papa León. Lo describió como un “hombre de diálogo y de esperanza”, una “luminosa referencia eclesial, social y política, hasta el punto de ser llamado el Padre del Gran Líbano”. El Papa León XIV expresó su deseo de que la oración y la intercesión del nuevo beato acompañen siempre a los fieles maronitas de todo el mundo y obtengan el anhelado don de la paz para el pueblo libanés, al que el actual Pontífice guarda un especial cariño.

**Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores**

Finalmente, el Pontífice dedicó unas palabras a la sexta Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, que se celebra precisamente este domingo. Bajo el lema “Yo, en cambio, nunca te olvidaré”, tomado del profeta Isaías, León XIV instó a la reflexión sobre el valor de las personas mayores en la sociedad. “Demos gracias juntos al Señor por el don que los ancianos representan para la Iglesia y para la sociedad”, señaló el Papa. Hizo un llamado a “comprometerse a respetar y valorar su precioso papel y a garantizarles siempre la atención y la asistencia que merecen”, reconociendo así la sabiduría y la contribución inestimable de la tercera edad a la comunidad global.

Nuevos