Caracas, Venezuela – El Seminario Interdiocesano Santa Rosa de Lima, un pilar fundamental en la formación sacerdotal de jóvenes en Caracas y en todo el territorio venezolano, ha lanzado una campaña de recaudación de fondos destinada a la restauración de sus instalaciones, con especial énfasis en su capilla principal. Bajo el nombre “Un dólar por el Santa Rosa”, la iniciativa busca movilizar a la comunidad católica, tanto a nivel nacional como internacional, invitando a realizar aportaciones de cualquier monto para garantizar la continuidad y el sostenimiento de esta histórica institución, así como el fomento de las vocaciones sacerdotdotales en el país.
Desde su fundación en 1673 por el fraile dominico limeño Antonio González de Acuña, entonces obispo de Caracas y ferviente promotor de la canonización de Santa Rosa de Lima, este seminario ha sido cuna de incontables figuras que han dedicado su vida al servicio de Dios y al enriquecimiento de la historia venezolana. A lo largo de los siglos, sus pasillos y aulas han sido testigos del crecimiento espiritual e intelectual de quienes, con vocación de servicio, se preparan para el sacerdocio. Hoy, la institución enfrenta desafíos estructurales que requieren una intervención urgente.
La capilla central, corazón de la vida comunitaria del seminario, es la prioridad de esta campaña. José Ángel Hidalgo, uno de los seminaristas que ha conversado sobre esta noble causa, subraya la relevancia de este espacio. “La capilla es el centro de nuestra vida diaria, el lugar donde nos congregamos para la oración matutina, vespertina y nocturna con el Señor”, explica Hidalgo. Para los seminaristas, es el epicentro de su encuentro personal con Jesús, fundamento de su formación y preparación para el ministerio sacerdotal. La Eucaristía, descrita por Hidalgo como el “culmen y el centro de nuestra fe”, se celebra en este recinto, fortaleciendo la experiencia de fraternidad que caracteriza a la comunidad seminarista.
Actualmente, la capilla presenta daños significativos, principalmente debido a filtraciones que han afectado su estructura, y varios de sus vitrales se encuentran rotos, mermando no solo su estética sino también su funcionalidad. La meta establecida para esta campaña de restauración oscila entre los 10.000 y 12.000 dólares, fondos que se destinarán íntegramente a cubrir los costos de reparación y mantenimiento necesarios.
La invitación a colaborar no se limita únicamente a los fieles, sino que se extiende también a “empresas y entes privados” que deseen contribuir con esta obra. El seminarista Hidalgo enfatiza la confianza que depositan tanto en la providencia divina como en la generosidad de todas aquellas personas de buen corazón que, con su “granito de arena”, harán posible la consecución de este proyecto.
Más allá de la campaña de recaudación, el seminario ha planificado otras actividades importantes. En el marco de la Jornada de Oración por las Vocaciones, los seminaristas han visitado diversas parroquias de Caracas, motivando a los feligreses a elevar sus plegarias para que el Señor inspire nuevas vocaciones al sacerdocio. Jesús Veloz, otro de los seminaristas, describe el llamado vocacional como “un llamado bonito y especial”. Reconoce que no es un camino fácil, pero destaca la belleza de “ver las maravillas de Dios, que se fija en la sencillez de cada uno de los que somos llamados y vamos respondiendo a la llamada divina”.
Asimismo, el Seminario Santa Rosa de Lima abrirá sus puertas al público el próximo 23 de mayo, en la víspera de Pentecostés, a partir de las tres de la tarde. La jornada culminará con la celebración de una Vigilia, una oportunidad para la oración y la reflexión comunitaria. Estas actividades refuerzan el compromiso del seminario con la comunidad y su misión de difundir la fe y la vocación.
Finalmente, los seminaristas dirigen un mensaje especial a los jóvenes que sienten una inquietud vocacional en su corazón. “A ese joven le diría que no tenga miedo, que se deje mirar por el Señor, porque cuando el Señor te mira lo hace con misericordia y con ternura”, expresa Hidalgo. Subraya que la esencia de cada persona es ser “hijo de Dios muy amado por Él” y que dar ese “sí” a la llamada divina “trae una gran recompensa que es la vida eterna”.
Para aquellos interesados en apoyar la campaña “Un dólar por el Santa Rosa” o en obtener más información sobre las actividades del Seminario Interdiocesano Santa Rosa de Lima, pueden ponerse en contacto a través de sus canales oficiales. Las vías de comunicación están disponibles para quienes deseen contribuir al legado de esta venerable institución y al futuro de la Iglesia en Venezuela.








