La Basílica de San Pedro, epicentro de la fe católica, acogió el pasado 27 de marzo una solemne Misa en memoria de la Madre María Angélica de la Anunciación, fundadora de la Eternal Word Television Network (EWTN). La ceremonia, celebrada en el décimo aniversario de su partida, rindió homenaje a una figura trascendental que, con una visión audaz y una fe inquebrantable, transformó la difusión del mensaje cristiano a nivel mundial, marcando un antes y un después en la comunicación religiosa.
El Padre Michal Baggot, LC, presidió la Eucaristía desde el imponente Altar de la Cátedra de la basílica vaticana, ante la presencia de miembros de la familia EWTN, incluyendo representantes de ACI Prensa, un componente esencial de la red. Durante su homilía, el Padre Baggot compartió un testimonio personal y conmovedor sobre cómo la vida y obra de la Madre Angélica impactaron su propia adolescencia y lo guiaron hacia una profunda conversión y, eventualmente, al sacerdocio, subrayando el poder transformador de su mensaje.
El sacerdote rememoró con gratitud la influencia formativa de los programas de EWTN, destacando figuras como el venerable Fulton Sheen. Las enseñanzas claras y apasionadas de estos comunicadores de la fe fueron, según el Padre Baggot, pilares fundamentales en su discernimiento vocacional. La misma Madre Angélica, con su particular estilo, era capaz de transmitir la doctrina católica con una mezcla única de ingenio, sabiduría y una elocuencia que resultaba tanto consoladora como desafiante, invitando a una reflexión profunda sobre la vida y la espiritualidad. Su carisma era innegable y su capacidad para conectar con la audiencia, extraordinaria.
La Madre Angélica, nacida Rita Antoinette Rizzo, es recordada no solo por su temperamento firme y su capacidad para comunicar la fe, sino también por una profunda comprensión de la conexión intrínseca entre la fecundidad del apostolado y la unión íntima con Dios. El Padre Baggot subrayó su convicción de que la obra divina se manifiesta a menudo a través de instrumentos inesperados, una verdad que ella encarnó al iniciar EWTN. Su proyecto comenzó de la manera más humilde: con trece monjas de clausura, apenas 200 dólares en efectivo y la audacia de instalar una antena satelital en el garaje de su monasterio. Desde esos inicios modestos, que muchos consideraron descabellados, EWTN ha florecido hasta convertirse en la red de medios católicos más extensa del planeta, un testamento a su visión y a la Providencia Divina.
Hoy, la **Eternal Word Television Network (EWTN)** extiende su alcance a más de 435 millones de hogares en más de 160 países, cumpliendo la misión evangélica de los primeros discípulos en la era digital. Sus programas no solo ofrecen formación religiosa, sino que también llegan a regiones marcadas por conflictos o persecuciones, donde otras vías de instrucción espiritual son limitadas o inexistentes. En un panorama digital a menudo saturado de polarización y contenido superficial o generado por inteligencia artificial, EWTN se erige como un faro de esperanza, belleza y narrativas inspiradoras que nutren el alma y la mente, proporcionando un ancla de valores en un mundo cambiante.
El trayecto vital de la Madre Angélica estuvo intrínsecamente ligado al Misterio Pascual, marcado por sufrimientos y múltiples dolencias de salud que soportó con notable fortaleza. El Padre Baggot recordó su entereza, especialmente después de sufrir un derrame cerebral en 2001 que la dejó sin habla, un golpe devastador para una comunicadora. Este desafío físico, lejos de doblegarla, la llevó a una renovación constante de su “fiat”, su sí a Dios, emulando la fortaleza inquebrantable de la Virgen María al pie de la Cruz. Coincidentemente, tras un largo “vía crucis” personal y espiritual, la Madre Angélica entregó su espíritu al Padre un Domingo de Pascua, el 27 de marzo de 2016, a la edad de 92 años, sellando su vida con un profundo significado redentor y espiritual.
El legado de esta extraordinaria mujer trasciende su muerte física y sigue vivo a través de la obra que fundó. El Padre Baggot destacó que el sueño de la Madre Angélica de establecer una sede de su red en Roma, en el corazón mismo de la Iglesia, se materializó, llevando día a día las imágenes y sonidos de la Ciudad Eterna a la comunidad católica global. EWTN mantiene vivo su espíritu pionero, formando a las nuevas generaciones como “misioneros de los medios” y reafirmando su inquebrantable dependencia de la Providencia Divina, un pilar fundamental que siempre guió la vida y obra de su fundadora y que sigue siendo la piedra angular de la red.
Además de la solemne Eucaristía en la Basílica de San Pedro, EWTN honró este décimo aniversario con una programación especial transmitida globalmente a lo largo del día. La cobertura incluyó una Misa y el rezo del Santo Rosario desde la capilla de EWTN, así como un Vía Crucis dedicado a la Madre Angélica, ofreciendo múltiples oportunidades para la reflexión y la oración. Estos eventos, accesibles a través de las diversas plataformas televisivas y digitales de la red, incluyendo su canal de YouTube, la plataforma de streaming EWTN+ y su sitio web oficial, www.ewtn.com/es, permitieron a millones de fieles en todo el mundo unirse en la conmemoración de la vida y el legado perdurable de una visionaria que creyó firmemente en el poder de la fe y la comunicación. Su audacia para utilizar la tecnología al servicio del Evangelio continúa inspirando y transformando vidas, asegurando que su voz, aunque silenciada, resuene con más fuerza que nunca en los corazones de quienes buscan la verdad y la esperanza.



