3 marzo, 2026

**Roma, 26 de febrero de 2026** – En un entorno diplomático caracterizado por el diálogo y, en ocasiones, por las divergencias, el embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, Brian Burch, ha emergido como una voz clave en la defensa de las controvertidas políticas migratorias impulsadas por la administración del presidente Donald Trump. Sus declaraciones, emitidas desde su residencia en Roma, se producen en un contexto de persistentes críticas por parte del Papa León XIV y de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, lo que subraya la complejidad de las relaciones bilaterales entre Washington y el Vaticano.

Burch reconoció ante EWTN News que la cuestión migratoria representa una “fuente constante de debate y conversación” entre ambas partes. Sin embargo, defendió enérgicamente el enfoque de Trump, afirmando que el presidente “tuvo el valor de emprender una tarea muy difícil”. El embajador sugirió que a menudo se subestima la complejidad de “deshacer el caos” preexistente en el sistema migratorio estadounidense, justificando así las medidas implementadas por la Casa Blanca.

Estas políticas han generado una firme oposición desde el Vaticano. El Papa León XIV ha abogado consistentemente por un trato digno para los migrantes, calificando de “inhumana” la ofensiva migratoria estadounidense. Asimismo, el Pontífice ha respaldado públicamente a los obispos católicos de EE. UU. en su condena a la deportación masiva e indiscriminada de inmigrantes sin estatus legal. En respuesta a estas objeciones y a las críticas internas en Estados Unidos, especialmente después de incidentes como la violencia en Minneapolis y la muerte de ciudadanos, Burch rechazó las acusaciones de que la aplicación de la ley migratoria estuviera motivada por la xenofobia u el odio. “Esta administración, este presidente, está profundamente comprometido con la protección de la seguridad de nuestro país”, enfatizó.

**De la militancia a la diplomacia: una nueva faceta de Burch**

Con 50 años, Brian Burch asumió su cargo diplomático tras presentar sus credenciales al Papa León el 13 de septiembre de 2025, después de ser nominado por Trump en diciembre de 2024. Su nombramiento marcó un notable giro en su carrera, que durante dos décadas (de 2005 a principios de 2025) lo vio presidir CatholicVote Civic Action y el CatholicVote Education Fund. En estos roles, Burch se consolidó como una figura de relevancia nacional dentro del activismo católico, promoviendo la participación de los fieles en la vida política.

Cuando se le preguntó sobre ser identificado como un “católico MAGA” (Make America Great Again), Burch expresó orgullo. “Estoy orgulloso de haber trabajado para elegir a este presidente. Estoy orgulloso de haber representado [a Trump durante] lo que creo que fue un punto de inflexión muy importante en nuestro país”, declaró. Este pasado militante, afirmó, no se abandona en la puerta de la diplomacia. Si bien reconoce que el rol de embajador implica moderar su inclinación por el debate, “no significa que uno deje sus creencias o sus principios”. La diplomacia, para Burch, es una forma diferente de “provocación”, buscando ahora construir consensos y tender puentes entre dos Estados soberanos. Su objetivo no es “dar explicaciones sobre Trump” al Vaticano, sino esclarecer “un conjunto de ideas” y prioridades que guían a la administración estadounidense, desvinculándolo de una “pelea de personalidades entre el Papa y el presidente”.

**Un vínculo de valores compartidos y desafíos comunes**

Estados Unidos y la Santa Sede mantienen plenas relaciones diplomáticas desde 1984, un lazo que Burch describe como fundado en “verdades perennes que trascienden la política”. El embajador desestimó cualquier noción de que el Vaticano sea “antiestadounidense”, subrayando que ambas entidades comparten un “vínculo común en torno a la verdad, la justicia, la dignidad humana y una comprensión fundamental de la libertad”. Si bien existen “áreas de juicio prudencial” donde pueden diferir en los medios para alcanzar un fin, Burch afirmó que en cuestiones fundamentales como la protección de la vida, la importancia de la familia, el derecho de los padres a la educación de sus hijos y la promoción de la paz global, “no hay desacuerdo”.

En cuanto a la ausencia de una visita papal a Estados Unidos este año, Burch la atribuyó a la cautela del Pontífice por evitar cualquier apariencia de “influir en las elecciones de mitad de mandato”, más que a fricciones bilaterales. Anticipó que el Papa León XIV probablemente visitará su país natal al año siguiente, en lo que considera “uno de los viajes más grandes que hará como Papa”.

La colaboración entre Estados Unidos y la Santa Sede es bidireccional. Burch destacó cómo la diplomacia vaticana busca la perspectiva estadounidense en la resolución de conflictos globales. En sus reuniones con representantes de la Santa Sede, se discuten los últimos acontecimientos y negociaciones en regiones críticas como Venezuela, Cuba, Rusia y Ucrania. La Iglesia, con su vasta red y su profunda influencia, a menudo pregunta: “¿Cómo podemos ayudar?”, o “¿qué papel puede desempeñar la Iglesia en ese conflicto local?”. El embajador enfatizó la relevancia de la Iglesia local en zonas de conflicto o persecución, citando ejemplos como Venezuela (70% católica), los obispos cubanos como voces esenciales para su pueblo, y la Iglesia en Europa y Tierra Santa. Estados Unidos, sostuvo, “realmente ve a la Iglesia como este actor global que tiene un papel tan importante que desempeñar”.

**La defensa de una civilización informada por la fe**

En un ámbito más filosófico, Burch articuló el proyecto de la actual administración estadounidense como la defensa de una “idea de civilización occidental” que ha moldeado tanto a Estados Unidos como a Europa. Citando el discurso del Secretario de Estado, Marco Rubio, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, el embajador explicó que esta visión está profundamente informada por la tradición intelectual, la historia y la enseñanza moral de la Iglesia.

“Estamos defendiendo una forma de vida, una forma de vida informada por la fe y formada por principios profundos de dignidad humana y libertad, sin los cuales el mundo sería un caos”, concluyó Burch. En esta gran narrativa, ve a la Santa Sede y a Estados Unidos “alineados —en un sentido histórico más amplio— para defender y recuperar esta herencia que creo que ha hecho del mundo lo que es hoy”. Las palabras del embajador subrayan la intrincada relación entre la política, la fe y la diplomacia, donde los desacuerdos tácticos coexisten con una profunda convergencia en valores fundamentales.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos