

Derrumbe parcial de una de las torres de la Catedral de Manizales a causa del sismo del 10 de agosto de 2026. | Crédito: @arquimanizales (Instagram).
La administración del presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ha confirmado el despliegue de recursos y gestiones institucionales necesarias para devolverle su esplendor a la Catedral de Manizales. El recinto religioso sufrió afectaciones estructurales de consideración a raíz del fuerte movimiento telúrico registrado el pasado 10 de agosto.
Un símbolo arquitectónico afectado por la naturaleza
Durante una gira oficial realizada en la víspera por el departamento de Caldas, el mandatario manifestó su profunda consternación ante la situación del templo principal de su capital. En su intervención, De la Espriella expresó su dolor por “el daño que sufrió la Catedral de Manizales, que es, de verdad, un ícono para Colombia”.
La edificación oficial, denominada Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario, destaca en la región por su imponente diseño neogótico. Tras recibir la declaratoria de monumento nacional en el año 1984, el inmueble quedó formalmente reconocido como bien de interés cultural dentro del patrimonio colombiano.
Acciones ministeriales y magnitud del impacto sísmico
Ante la gravedad de los acontecimientos, el jefe de Estado enfatizó que ya impartió directrices directas a las autoridades competentes. En sus declaraciones precisó que le ha dado “instrucciones precisas a la ministra de las Culturas, la doctora Paola Holguín, para que se haga lo que sea menester a fin de que podamos recuperar esa bella obra arquitectónica, que no solamente es un baluarte para los manizaleños, sino también para toda Colombia”.
Los reportes técnicos preliminares indican que el movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 7,4 grados en la escala de Richter. La fuerza del temblor provocó el desplazamiento y una peligrosa inclinación en una de las torres laterales, la cual quedó suspendida sobre la fachada principal. Asimismo, registros audiovisuales capturados inmediatamente después del desastre natural evidencian múltiples afectaciones en el interior de la basílica, exigiendo un meticuloso proceso de intervención patrimonial.
Solidaridad del sector privado
Frente al reto de reconstrucción que enfrenta la comunidad católica local, diversas organizaciones han sumado esfuerzos para colaborar en las labores de recuperación. Por su parte, Acerías PazdelRío informó que “donará el 100% del acero requerido para la reparación y reconstrucción de la Catedral de Manizales”, un anuncio que fue recibido con beneplácito y agradecimiento por parte de las autoridades eclesiásticas de la Arquidiócesis de Manizales.








