3 noviembre, 2026

Tensión en Chicago por la entrega de un galardón eclesiástico

Activistas defensores de la vida protagonizaron una manifestación pública frente al banquete anual Rerum Novarum, organizado por la Arquidiócesis de Chicago. La protesta surgió como respuesta a la decisión institucional de otorgar una distinción a un empresario multimillonario que ha canalizado cuantiosos recursos económicos hacia iniciativas vinculadas al acceso al aborto, incluyendo a la red Planned Parenthood.

La controversia gira en torno al reconocimiento otorgado a Michael Sacks, director ejecutivo de GCM Grosvenor y figura prominente en el ámbito filantrópico local. Según los registros financieros, el empresario destinó 500.000 dólares a Planned Parenthood de Illinois en el periodo comprendido entre 2020 y 2022, además de aportar otros 600.000 dólares al Prairie State Access Fund durante 2026. Este último fondo gubernamental fue estructurado para apuntalar la atención médica reproductiva en la región frente a las restricciones normativas federales.

Reclamos de organizaciones provida y el trasfondo normativo

La agrupación Illinois Right to Life lideró la campaña de rechazo mediante una petición digital que acumuló cerca de 4.000 firmas antes del evento. Los manifestantes señalaron que la entrega de este galardón transgrede directamente las directrices estipuladas por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), las cuales establecen que las instituciones de la Iglesia no deben honrar públicamente a figuras cuyas acciones desafían los principios morales fundamentales de la doctrina.

Mary Kate Zander, presidenta de la organización provida, expresó su desacuerdo con la medida adoptada por la jerarquía eclesiástica local durante sus declaraciones a la prensa. “Nos preocupa el escándalo que esto genera”, afirmó Zander, al tiempo que advirtió que la distinción enviaba un mensaje equívoco a los fieles sobre los valores defendidos por la institución religiosa.

La defensa del arzobispo y el debate sobre el diálogo interreligioso

Por su parte, el cardenal Blase Cupich defendió públicamente la entrega del Premio Nostra Aetate, denominación que evoca el documento del Concilio Vaticano II orientado a estrechar los vínculos entre la Iglesia católica y el judaísmo. En un comunicado oficial, el arzobispo destacó la trayectoria y la generosidad de Sacks dentro de la comunidad judía, enfatizando que el reconocimiento busca valorar la dignidad humana y los aportes sociales más allá de las diferencias políticas o doctrinales.

“Honrar a un líder, formado por su fe judía, por los dones que aporta a la sociedad a través de su liderazgo, generosidad y talento, reconoce esta herencia divina compartida, independientemente de las disputas políticas o doctrinales contemporáneas”, afirmó Cupich en su declaración escrita.

Asimismo, el purpurado argumentó que este tipo de distinciones fomenta las condiciones necesarias para un entendimiento mutuo, advirtiendo que negarse al intercambio con quienes sostienen posturas divergentes podría avivar dinámicas de exclusión e intolerancia histórica. Pese a las críticas recibidas por las posturas públicas del empresario —que también abarcan su respaldo histórico al matrimonio igualitario—, la arquidiócesis mantuvo firme su decisión de celebrar el banquete destinado a recaudar fondos para los seminaristas locales.

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