11 abril, 2026

Helsinki, Finlandia – Las escalinatas del Parlamento finlandés se convirtieron en un conmovedor mar de luz el 21 de marzo de 2026, cuando miles de velas conmemoraron las vidas perdidas por el aborto en una vigilia provida. Organizado por el grupo finlandés Oikeus elämään ry (Derecho a la Vida), el evento denominado “Muistamme” —que significa “En recuerdo”—, buscó no solo honrar a los no nacidos, sino también generar una profunda reflexión social sobre la magnitud del aborto en el país nórdico.

La impactante instalación visual contó con 8.645 velas, cada una representando a un niño abortado en Finlandia durante el año 2024. Johannes Laitinen, uno de los promotores de la iniciativa, explicó que aproximadamente un centenar de participantes fueron invitados a encender las velas, seleccionados por su conexión personal con la pérdida de hijos debido al aborto. Además, se ofreció al público general la oportunidad de sumarse a este acto simbólico durante la vigilia. Tras el encendido, los asistentes guardaron un minuto de silencio, mientras voluntarios custodiaron la instalación durante la noche, manteniendo el brillo en el corazón de la capital finlandesa.

Kirsi Morgan-MacKay, presidenta de la Asociación Derecho a la Vida de Finlandia, destacó en declaraciones a EWTN News que el propósito de “Muistamme” era doble: por un lado, rendir tributo a los niños no nacidos y, por otro, confrontar a la sociedad finlandesa con la realidad del aborto. “El evento creó una imagen que conmovió los corazones de las personas y quizás las hizo detenerse a pensar cuántos niños se pierden realmente cada año”, afirmó Morgan-MacKay. La presidenta subrayó también la intención de la vigilia de reconocer el dolor, a menudo silenciado, que experimentan las mujeres y las familias afectadas por estas interrupciones de embarazo.

El compromiso con la causa fue evidente en la participación de líderes de diversas denominaciones cristianas. Morgan-MacKay consideró esto una señal alentadora de una mayor implicación eclesial. “Siempre hemos esperado que las iglesias se unan en defensa de la vida de los niños no nacidos”, expresó, enfatizando que el aborto trasciende lo político para ser “un asunto espiritual, ético y moral”. Complementando la vigilia, se celebró un encuentro de oración en la Iglesia de Lutero en Helsinki, donde clérigos luteranos, presbiterianos y católicos elevaron plegarias. En representación de la Iglesia Católica, Jean Claude Kabeza, vicario general de la Diócesis de Helsinki, transmitió los saludos del obispo Raimo Goyarrola.

A pesar de la reconocida solidez del sistema de bienestar social finlandés, Morgan-MacKay señaló una paradoja: muchas mujeres que atraviesan embarazos en situación de crisis siguen sintiendo una profunda soledad. “Muchas mujeres y familias continúan estando solas en medio de una crisis”, lamentó, indicando que esta falta de apoyo y acompañamiento persiste incluso dentro del entorno familiar. La activista también observó cómo la vida del no nacido es a menudo infravalorada cuando un embarazo es considerado “no deseado”. En estos contextos, el aborto, especialmente el farmacológico presentado como un “procedimiento” sencillo, puede parecer la única o más fácil salida para mujeres en estado de shock por un embarazo no planificado, sin el espacio ni el apoyo adecuados para una decisión informada y consciente.

Sin embargo, el movimiento provida en Finlandia, aunque aún es relativamente incipiente, experimenta un crecimiento gradual, generando mayor conciencia sobre las repercusiones sociales y personales del aborto. Morgan-MacKay manifestó un particular optimismo ante la creciente participación de jóvenes, especialmente de hombres jóvenes, en esta causa, interpretándolo como el surgimiento de “una nueva generación provida” inspirada por la fe.

Mons. Raimo Goyarrola, obispo de Helsinki, compartió también su visión con EWTN News, expresando la esperanza de que Finlandia se abra progresivamente a los valores provida, a pesar de que el aborto sigue siendo un tema sensible y, a menudo, tabú en el espacio público. Las palabras del obispo Goyarrola poseen un peso adicional en este debate, dadas sus credenciales médicas: se graduó en Medicina y Cirugía por la Universidad de Navarra en 1992 y, desde 2022, realiza investigaciones doctorales en cuidados paliativos en la Universidad del Este de Finlandia. Su experiencia lo ha llevado a escribir obras sobre cuestiones sociales, como “Ihmiselämää äidin kohdussa” (“La vida humana en el vientre materno”), sobre el aborto, y “Arvokas kuolema” (“Una muerte digna”), sobre la eutanasia.

Desde su perspectiva, Mons. Goyarrola enfatizó que las discusiones sobre el aborto deben abordarse con claridad y compasión, priorizando el diálogo sobre la confrontación. “El lenguaje positivo es lo que realmente llega a las personas y abre los corazones a la reflexión”, argumentó. “La Iglesia defiende la vida ofreciendo soluciones reales a problemas concretos y proponiendo formas de prevenir el aborto”. El obispo recordó una verdad fundamental: “Nadie celebra el aborto como una experiencia alegre”.

Históricamente, dialogar abiertamente sobre el aborto ha sido un desafío en la sociedad finlandesa, donde el debate público se ha centrado de manera limitada en “el derecho de la mujer sobre su propio cuerpo”. No obstante, Mons. Goyarrola observa un cambio positivo: las generaciones más jóvenes muestran una mayor disposición a explorar el tema con profundidad y a plantear preguntas serias. El prelado resaltó que más del 90% de los abortos en Finlandia se deben a razones sociales, no médicas, lo que exige abordar las causas subyacentes desde una perspectiva comunitaria. Instó a mejorar la educación, el acceso a la información, fomentar estilos de vida saludables, promover una mayor responsabilidad personal y, sobre todo, brindar un apoyo más robusto al matrimonio y a la vida familiar.

En este contexto, la Iglesia Católica en Finlandia continúa promoviendo una visión que valore la vida y la familia. “Buscamos impulsar una cultura que celebre la vida, la familia y la esperanza”, concluyó Mons. Goyarrola, quien también subrayó la necesidad de “más niños en la sociedad” finlandesa, no solo por consideraciones económicas o laborales, sino por el futuro inherente de la nación. Concluyó con un llamado al diálogo: “Espero que podamos hablar del aborto y de la vida en el vientre materno sin prejuicios, de manera racional y reflexiva. Solo mediante un diálogo abierto y respetuoso podremos comprender mejor la complejidad del tema y buscar soluciones humanas y responsables”.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos