**La Paz, Bolivia** – En un paso significativo hacia la consolidación de una cultura de protección y transparencia, la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) y la Universidad Católica Boliviana San Pablo (UCB) han presentado dos ambiciosos programas de especialización. Estas iniciativas están diseñadas para robustecer la prevención de abusos, fomentar entornos seguros y profesionalizar la investigación de delitos contra niños, niñas y adolescentes dentro de los contextos eclesiales del país.
La presentación oficial, que congregó a autoridades eclesiásticas, académicos y estudiantes, marcó el inicio de la primera edición de estas propuestas formativas. Se trata del “Diplomado en Prevención de Abusos y Promoción de Ambientes Sanos en Contextos Eclesiales” y la “Especialidad en Investigación de los Delitos contra Niña, Niño y Adolescente en Ambientes Eclesiales: Normativa, Procedimientos y Criminalística”. Ambos cursos representan un compromiso firme de la Iglesia en Bolivia por situar la prevención, la atención y la investigación de abusos en el centro de su agenda pastoral y administrativa.
La alianza entre la Comisión de Prevención y Cultura del Cuidado del episcopado y la Facultad de Teología San Pablo de la UCB es el motor de estos programas, los cuales han generado una notable acogida, con participantes inscritos de 16 jurisdicciones eclesiales de todo el territorio nacional. Esta amplia convocatoria subraya la urgencia y la relevancia de abordar de manera estructurada y profesional esta problemática.
**Un Imperativo Ético y Humano: La Especialidad en Investigación de Delitos**
Durante la inauguración de la Especialidad en Investigación de los Delitos contra Niña, Niño y Adolescente, Mons. Giovani Arana, secretario general de la CEB, enfatizó la trascendencia de esta iniciativa. Arana la describió no solo como una necesidad institucional, sino como un “imperativo ético y humano”. Subrayó que, ante la dolorosa realidad de los abusos, es fundamental complementar la buena voluntad con una sólida formación técnica, una clara normativa y procedimientos rigurosos que garanticen que la persona, especialmente la víctima, sea siempre el eje central de toda acción.
Por su parte, el P. José Fuentes Cano, rector nacional de la UCB, destacó la sinergia entre la Universidad, la Facultad de Teología y la CEB, calificándola como una “alianza trinitaria”. Este pacto, según Fuentes Cano, está orientado a impulsar un cambio de mentalidad profundo que conduzca a un compromiso inquebrantable con el sufrimiento de las víctimas.
Esta especialidad está diseñada para profesionalizar la etapa de investigación preliminar de los delitos contra menores, una tarea que en el pasado recaía frecuentemente en personas con buena voluntad o en canonistas que, si bien expertos en derecho canónico, carecían de herramientas específicas en materia criminalística. Gracias a esta formación, se espera que las investigaciones se manejen con una mayor transparencia, la debida reserva y el rigor técnico indispensable para la búsqueda de la verdad y la justicia.
**Promoviendo Espacios Seguros: El Diplomado en Prevención**
En la presentación del Diplomado en Prevención de Abusos y Promoción de Ambientes Sanos, el P. Diego Plá, secretario general adjunto de la CEB, pronunció unas palabras iniciales llenas de significado. Plá hizo un llamado a ser una “Iglesia vigilante” que no solo cree, sino que active y mantenga espacios sanos y seguros, donde el amor y el respeto sean el escudo inexpugnable para los más indefensos.
Plá contextualizó este programa como una respuesta concreta al llamado global del Papa Francisco en favor de la protección de menores. El curso se fundamenta en tres pilares esenciales: la humildad, para reconocer y enfrentar las heridas del pasado; la justicia, para centrarse y resarcir a la víctima; y la prevención, para profesionalizar el cuidado y evitar futuras vulneraciones.
Posteriormente, el P. Manuel Hurtado, referente de la Facultad de Teología, tomó la palabra para describir el abuso como una “herida profunda” que no solo lacera a las personas, sino que también debilita la credibilidad del testimonio cristiano ante la sociedad. Hurtado enfatizó que el objetivo no es meramente ofrecer protocolos o conceptos, sino ir más allá: “No buscamos solo ofrecer protocolos o conceptos, sino formar una sensibilidad nueva y una praxis pastoral más evangélica”. Reafirmó, además, que el cuidado es una dimensión inherente y constitutiva de la vida cristiana y de la misión de la Iglesia.
El diplomado cuenta con el respaldo académico y la certificación de la Dirección de Posgrado de la UCB Cochabamba. La estructura del curso integra a docentes especialistas que acompañarán a los estudiantes en el desarrollo de herramientas prácticas para erradicar cualquier forma de abuso de poder, de conciencia y sexual dentro del ámbito eclesial.
**Del Compromiso a la Acción Profesional**
El mensaje de clausura de la jornada estuvo a cargo de Mons. Eugenio Cóter, Obispo del Vicariato de Pando y presidente de la Comisión de Prevención y Cultura del Cuidado de la CEB. Cóter exhortó a todos los presentes a trascender las “buenas intenciones” para abrazar una profesionalidad técnica que sea capaz de generar ambientes serenos, equilibrados y verdaderamente seguros.
“La prevención no es cuestión de unos pocos especialistas; es un compromiso ineludible de todos los que conformamos nuestros ambientes eclesiales y comunitarios”, aclaró Mons. Cóter.
A través de estas iniciativas académicas y pastorales, la Conferencia Episcopal Boliviana y la Universidad Católica Boliviana buscan no solo fortalecer la cultura del cuidado y la protección de las personas más vulnerables dentro de la Iglesia, sino también contribuir a que la sociedad en su conjunto consolide el respeto irrestricto a la dignidad humana. Estos programas representan un paso adelante en la construcción de una Iglesia más segura, transparente y comprometida con los principios de la justicia y la verdad.




